domingo, 3 de febrero de 2013

MÁS FRASES HUECAS Y..., ADEMÁS, DE VERGÜENZA AJENA III




Esta mujer, me refiero a Mª Dolores de Cospedal, no aprende. En sus últimas y recientes declaraciones demuestra fehacientemente que no ha aprendido nada, porque sigue y sigue en la misma actitud de siempre, que no quiero adjetivar, aunque esta vez mucho más nerviosa. Veamos:

“Es bastante sorprendente que justo cuando empezamos a remontar, aparecen todas estas informaciones”. ¿Cómo se puede decir lo primero sin insultar a la verdad y a los 6 millones de parados?!!! ¿O la enajenación la lleva a ver brotes verdes? Todos los que nos sentimos demócratas saludamos esas informaciones sobre los papeles de Bárcenas con aplausos y si son veraces, como parece, las defendemos porque estamos a favor de la transparencia y demás usos y costumbres de la democracia. ¿Por qué ella no? Que se lo haga mirar. Porque ya está bien de acudir a la conspiración judeomasónica o similar.
“La contabilidad del PP es única”, ya, hasta que unos papeles comienzan a demostrar lo contrario.
“Los papeles se pueden pegar, se pueden inventar”, no cuela Sra. de Cospedal, es la misma salida o parecida que la del gitano cuando le pillan agarrado a la correa de la mula que ha robado y dice que fue la bestia la que se enganchó a él. Ya.
“No vamos a consentir que se ponga en duda la transparencia ni la honorabilidad del PP”. Dígaselo Vd. a los dos concejales, compañeros suyos, que se han dado de baja. Por ahora, dos. ¿Y qué pretende, que miremos para otro lado? Pero, por favor, ¿cómo no dudar? "No vamos a consentir...", no son más que palabras huecas, inanes.
No sé a ti, pero a mí estas frases me dan, entre otras muchas cosas, vergüenza. La ciudadanía no espera palabras, y menos de este estilo sino pruebas, datos, hechos, querellas, ya mismo, y explicaciones. Todo lo demás huelga. Yo no he sido, yo no he sido... que me registren. Pues eso.

 Nota al margen o no tanto:

Mariano Rajoy, evitando a la prensa, apareció  poco después y dijo más o menos lo mismo negándolo todo, como muchos intuíamos. No necesitamos que diga que es inocente y que todo es falso, sino explicaciones hasta el fondo. Y menos que todos hagan piña a su alrededor, sin  que nadie dimita.

Copio aquí el final de un  artículo del periodista Arturo González:

“Yo me coloco en la barricada de la prensa, dice el periodista.
“Bobo solemne”, “cobarde sin límites”, con una “desfachatez sin límites”, “irresponsable”, “grotesco”, “frívolo”, “antojadizo, veleidoso e inconsecuente”, “acomplejado”, “confuso”, con “mala conciencia”, “que chalanea con los terroristas”, “tiene la cabeza de adorno”, “indigno”, “cobarde”, “perdedor complacido”, “da coces”, se comporta como un hooligan británico”, “traiciona a los muertos”, “radical, taimado y maniobrero”, “habla en batasuno”, “chisgarabís”, “insensato”, “falto de criterio y opinión”, “ambiguo, impreciso, débil e inestable”. ¿Se puede otorgar respeto a un Presidente de Gobierno que llamó todo eso a su antecesor, según recoge el comentarista ‘zizero’ de una información-extracto del diario Público? ¿Se puede creer a quien hizo los mayores elogios posibles a Francisco Camps, Jaume Matas y al propio Luis Bárcenas? ¿Cabe otra palabra que no sea la de mendaz, siendo generoso, en todos y cada uno de sus dichos y actos?”.

Solo veo una respuesta: la de la inmensa mayoría de la gente airada diciendo ¡BASTA YA! Y exigiendo una refundación-renovación a fondo de los dos partidos mayoritarios, para empezar.

3 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Hay que preparar una manifestación a nivel nacional contra la corrupción de éste gobierno. Ya estamos tardando.
No les puedo ni ver. Siempre han sido así de hipócritas y sinverguenzas.

El pastor de... dijo...

Nunca olvidéis que todo esto es falso. Quedará demostrado sin más que nombrar el jurado adecuado, cambiando, o eliminando, al juez que no sea justo...lo que se necesitamos, dejando que prescriba, y como último recurso, siempre cabe un indultillo que para eso está. En fin que ¿para qué cabrearse, si no pasa nada?

Que seáis felices... si podéis.

Oscar Diaz dijo...

Cierto es que lo que nos hace falta es dejar las derechas y las izquierdas y dar paso a políticos que actúen con vocación, valía y por el interés general, no por su propio interés. Aunque mucho me temo que hay poco político que cumpla con ese perfil.

Por otro lado también hace falta que los político-delincuentes sean juzgados, condenados y cumplan con sus condenas. Mientras esto no sea así, y queden impunes, cada vez habrá más corruptos.