sábado, 5 de septiembre de 2026

LIGEROS DE EQUIPAJE



Deberíamos ser buenos discípulos de Antonio Machado, pero no hay manera. Muchos pensamos escandalizados, porque no entendemos cómo puede ser que algunos sujetos teniendo en sus cuentas bancarias dos o tres millones de euros, que son más que suficientes para toda una vida dignísima, se afanen en ir engrosando ocho, cuarenta, doscientos, y muchos más, y no se les caiga la cara de vergüenza ante un mundo famélico, Gaza, sin ir más lejos, o todos los campos de refugiados del mundo, algunos países de Latino América y muchos de África, más todos los de aquí que no pueden ni soñar con tener un piso, no ya en propiedad, sino simplemente en alquiler.
Ligeros de equipaje: Me invitaron unos amigos a su casa y hablando-hablando de esto y de lo otro, salió la conversación de las cosas que tenemos en demasía, por ejemplo, los pares de zapatos que llegó a contabilizar mi buena amiga, 25 pares de alpargatas deportivas, que es lo que más usa, más algunos pares de zapatos que no tenía contabilizados, (alguien se reirá porque él o ella tienen más de 50) y que todos nuestros armarios están completamente saturados, de chaquetas, pantalones y trajes, camisas, jerséis, ropa de invierno e interior, etc. Cuenta, cuenta.
Yo mismo me asusté de tener más 30 camisas y camisetas, muchos pantalones, dos trajes que me he puesto en dos bodas y están esperado algún santo advenimiento..., aunque si hablamos de libros, me asusto más, sobrepasan los dos mil, con creces, por lo que he comenzado la labor de limpieza y de regalar y compartir, aligerar así las estanterías y mi alma, para lo cual voy llevando remesas al Centro Cívico del barrio. Bien pensado y razonado, ¿para qué quiero yo más de cien o doscientos libros, un suponer, para poder consultar o releer, estando al lado una hermosa Biblioteca Pública? Muchos clásicos no tendrían más, y ya ves dónde llegaron.
Y aquí me quedo leyendo y releyendo el final del poema famoso de Machado:
“...A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar”.
Nuestro poeta más querido la clavó, una vez más, ligeros de equipaje como los hijos de la mar. Sí, para qué más, para qué 25 pares de zapatillas, y otros muchos zapatos, un montón de ropa hasta reventar los armarios, 10, 500 y más millones de euros, 4 mansiones, 8 coches de alta gama, un barco en cada puerto, que quizá hasta alguno ose soñar...
¿No estamos locos, además de la indecencia en las venas y en el corazón que ello conlleva con la que les está cayendo a muchos de nuestra especie y sin embargo hermanos? ¿Dónde quedó el mensaje evangélico, la declaración universal de los derechos humanos, los principios esenciales del humanismo?
No hay más remedio que hacer un examen de conciencia o diez, aligerar la carga que llevamos encima y comenzar a repartir y compartir, dos de los verbos más bellos del léxico familiar y social.
https://youtu.be/v5Leu01E74w?si=yBPHzFbr6JL9e6lh Rosa León, Joan Manuel Serrat - Serenata para la tierra de uno (Videolyric) | María Elena Walsh
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miércoles, 2 de septiembre de 2026

NI A LA SOMBRA NI SOMBRA DE NADIE

 

La luz, y cada uno tiene la suya, aunque sea muy dentro y apenas se vea, importa, y mucho. No es bueno ni saludable vivir a la sombra de nadie, ni bueno que los demás nos hagan sombra, porque de lo que se trata es de que cada cual brille con su propia luz y se encuentre a gusto y feliz consigo mismo, siendo quién es, cómo es, cuál es el color de sus sueños, con todos sus dones, fortalezas y debilidades. Importa llegar a lo que el filósofo neerlandés, Spinoza, sostenía como centro de su pensamiento: «Cada cosa se esfuerza, cuanto está a su alcance, por perseverar en su ser».
El esfuerzo por perseverar en su ser va directamente a su misma esencia. Nadie desde lo más hondo de su ser quiere ser la sombra de nadie ni de que le hagan sombra. Porque en su esencia está ser luz y no sombra. Y llegar a ser lo que en esencia eres, desde la raíz, desde el mismo momento de tu nacimiento, añadiendo, porque nada sobra, todo lo que se ha ido adhiriendo a la piel y los espacios más recónditos.
Lo explica de maravilla la mejor escritora actual de relatos cortos, Cristina Fernández Cubas, a gusto de los críticos más independientes, en un relato del libro “Lo que no se ve”, titulado: “Mi hermana china”. Violeta esa hermana, un año mayor que Adelfa, porque los padres se impacientaron y se apresuraron a buscar en la adopción una hija, antes de que llegará la hija biológica, justo un año después. Pues bien, el conflicto enseguida apareció, porque Violeta, una niña china, a ojos de Adelfa era graciosa, menuda y alegre, “pura gracia, pura elegancia”¸ y al aparentar más pequeña, la cogían más en brazos y llenaban de mimos, mientras que la hermana más pequeña, Adelfa, se veía corpulenta, grandota y hasta fea. Y así hasta que, ya adolescentes, tuvieron que separarse por problemas en los estudios durante un año y Adelfa comenzó a ser ella misma, lejos de su hermana Violeta, “y se descubrió que ya no era grandota, ni fea, ni mucho menos torpe”. Era una adolescente normal, ocurrente y graciosa. Estaba lejos la que le hacía sombra y ella misma se creía sombra cuando llevaba en verdad una luz interior potente. Un magnífico relato sobre la identidad personal.
La moraleja es bien clara: Ni a la sombra de nadie porque eres tú con tu luz que tiene que brillar y sobre todo iluminar, ni dando ni haciendo sombra a nadie porque a ellos y a ellas les debe de suceder lo mismo. Y la pregunta clave: ¿Quién eres tú para hacer sombra y no dejar que brillen los otros con su luz propia?
Y así es como tras la tormenta sale el arcoíris tan diverso, bello y esperanzador.
A pesar de lo cual el relato termina con un toque de misterio y el peso de la experiencia sufrida y quizá no resuelta del todo. Formidable relato de la gran experta escritora del relato breve.
https://youtu.be/q_Nx2nq4oiM?si=xRTRcCa10Y116aHO Luz Casal - Negra Sombra (En Directo. Solo Esta Noche 21/7/2021)
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sábado, 29 de agosto de 2026

ME DUELE DECIR NO

 


He dicho muchas veces que es bueno e importante saber decir SÍ y NO, así, con letras grandes, ya, pero a pesar de todo me cuesta decir NO y casi me duele. Y le he dicho NO a Mauro, amigo y vecino de mi pueblo natal, tiene 10 o 20 años menos que yo y me llama, siempre que me ve, hermano mayor. Me ha puesto un mensaje de voz, y a él y al alcalde, me dice, les gustaría que diera el pregón de las fiestas de septiembre, y que les haría mucha ilusión, pero le he tenido que decir NO, sintiéndolo, por una razón de peso, me ha parecido, porque ya lo había dado hace un tiempo y no me parecía de recibo volver. Así se lo he dicho, lo ha comprendido y ha aceptado de buen grado, lo que agradezco profundamente, por haberme quitado un peso, el peso de tener que decir NO. Y en una ráfaga de pensamiento llevó a mi mente a pensar en lo que me parecía que debería decir: sobre la importancia, el sentido y la belleza de la fiesta, sobre la importancia de valorar tus raíces que nacieron en el pueblo, con el recuerdo de los amigos y amigas de infancia, padres, hermanos, abuelos y tíos, más el maestro, el cura y los vecinos que me ayudaron a ser, despertar y abrir ventanas y puertas al campo y a la vida. Junto a ello la importancia y el dulce sabor del recuerdo y lograr que la memoria llegue a lo más lejano, y pasar revista a la multitud de peñas en un pueblo tan chiquito, dedicándoles un saludo entrañable, sin olvidar que el pregón para que sea bueno ha de ser breve, y no sin terminar con el brindis que aprendí de mi buen amigo Avelino Hernández, fino escritor, de feliz memoria, le oí y que he repetido en los míos, allá por los años de mi juventud adulta, con una apuesta al respetable que nunca perdí: invitar a una comida o cena a quien fuera capaz de repetir entero tal y como solía hacer al final del pregón, y que dice así:
Vino, vinín, de la copa copín de la cantincopa. El que no diga vino, vinín, de la copa copín de la cantincopa no probará ni una gota.
- ¿Cómo se llama tu tía?
- María.
- Caramba, como la mía.
- ¡Y tu hermana?
- Ana
- Caramba, como mi hermana.
- ¿Y la calle
- En la cuesta?
- Caramba, como la nuestra.
- ¿Y la casa?
- En la plaza.
- Caramba, como mi casa.
Pero vamos a ver: si tu tía se llama María, caramba como la mía, y tu hermana Ana, caramba, como mi hermana, y teniendo la calle en la cuesta, caramba, como la nuestra, y la casa en la plaza, caramba, como mi casa. ¿Por qué no nos conocemos? Porque no bebemos. Pues para que nos conozcamos, BEBAMOS.
Nota no tan al margen, de interés para los atrevidos: Debe comenzarse lentamente y poco a poco se va diciendo mucho más rápido. ¿Será un truco para ganar la apuesta? Puede que sí. Y ya lo sabes: es bueno y saludable saber decir NO, aunque me parece a mí que es más interesante y enriquecedor saber decir SÍ. El NO cierra puertas y el SÍ abre puertas y ventanas, que a mí tanto me inspiran. Pero NO, no debo ir a dar el pregón, que uno es un caballero y cumple su palabra, y además ya he dicho que lo pronuncié en su día en medio de la plaza, y de testigo, fiel y muda, “LA OBRA, los aplausos me llegan todavía con cierto aire de nostalgia.
https://youtu.be/sNmIpe_QAEg?si=ogB4LwqL3_UQz9Bd TODA UNA VIDA. MARÍA DOLORES PRADERA
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miércoles, 26 de agosto de 2026

¿POR QUÉ HEMOS DEJADO DE MIRARNOS?

 


“Los seres humanos nos hemos dejado de mirar porque miramos las pantallas. Estamos muy empantallados. La mirada cambia cuando mira a un objeto, es una cuestión electroquímica. Y la primera consecuencia es la soledad. El ser humano es por naturaleza un animal social, un animal para compartir. Yo intento transmitir a mis alumnos esta triada: eres por otros, no te has dado la vida a ti mismo, ni has aparecido aquí por arte de birlibirloque; eres con otros; y eres para otros. El aislamiento tiene consecuencias antropológicas de carácter apocalíptico porque si dejamos de mirar a los otros, nos convertimos en una especie de cerebros en una bañera, aislados del mundo. Mirar, y sobre todo ser mirado por otros, es esencial para llegar a ser quien eres y construir algo juntos”. Ricardo Piñero, filósofo y catedrático de Estética y Teoría del Arte.
Hay que leer, releer y desmenuzar este párrafo que, aunque un poquito largo, bien merece la pena. Encierra y genera un caudal abundante de ideas:
Nos hemos dejado de mirar porque miramos las pantallas... Se ve con toda la claridad del mundo en muchas consultas médicas. Es la pantalla la que lo domina todo, tú como que no estás como que no existes. En algunas comidas familiares y de amigos, lo que reina, a veces, es la mirada extasiada al móvil, cada uno con el suyo, naturalmente. Y en algunas pandillas de amigos. Y ay de nosotros, si no nos miramos, desaparecemos del mapa y sobre todo de la mirada cálida, debería ser cálida, de los demás tan rica, tan vivificadora.
La mirada cambia cuando mira a un objeto... Haz la prueba, mira un cuadro de tu casa, un árbol, si abres la ventana, una maceta, una gazania, por ejemplo, una fotografía antigua, el cuaderno a punto de terminar... y no digamos a cualquiera de las personas con las que más convivimos.
Y la primera consecuencia es la soledad... Lógicamente, estamos solos, porque no salimos de nuestro círculo cerrado y ensimismado, porque no miramos las cosas en profundidad para ver y oír cómo cantan, qué dicen, qué nos cuentan, cómo han llegado hasta nosotros, y sabemos de memoria que las personas son un filón de riqueza, profundidad y extensión más profundas que los mares y más altas que las montañas. Si estamos solos es porque no salimos, no miramos, no escuchamos, no admiramos y no lo celebramos.
El ser humano es por naturaleza un animal social, un animal para compartir... Lo hemos leído mil veces, y lo hemos escuchado otras tantas, pero lo hemos olvidado, o no le hemos dado cuerda en nuestra mente y en nuestro corazón. Si hay un verbo que tendríamos que estar conjugando es el verbo compartir llevándolo a la práctica más concreta y real.
Eres por otros, eres con otros y eres para otros... Lo sabemos, somos en gran medida, gracias a los otros: padres, hermanos, maestros, amigos... Junto a otros somos más y mejores y ser para otros es lo que nos da el verdadero, más entrañable y gozoso sentido de vivir. Vivir para que los demás sean más, vivan mejor, sean más felices...
Si dejamos de mirar a los otros, nos convertimos en una especie de cerebros en una bañera, aislados del mundo... Podemos acudir a otras imágenes que acudan a nuestra memoria: ¿Postes al lado del camino, setas escondidas en el bosque, cadáveres vivientes, seres sin corazón y brazos para abrazar, dormidos...? Todo eso si dejamos de mirar a los otros.
Mirar, y sobre todo ser mirado por otros, es esencial para llegar a ser quien eres y construir algo juntos”. Pues eso.
https://youtu.be/PAn-THJ86rw?si=fbyj1CZqoo9dHFEi Café des Chansons - Je t´ai perdu dans la nuit - Yo te perdí en la noche.
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sábado, 22 de agosto de 2026

¿BAILAS?



¿Bailas?, o su leve variación: ¿Me das este baile? Era lo acostumbrado en el salón de Pirule cuando de niño me inicié en el baile. Eso decían los mayores y yo lo aprendí de ellos. Si estaba muy solicitada la chica te decía que dentro de dos o de tres, y te tocaba esperar, no había más que hacer. A mí me gustaba, pero no porque supiera que aquello era bueno para la salud del cuerpo, la mente y el espíritu, eso se lleva en la sangre, de lo otro me he enterado posteriormente, y sobre todo a los trabajos de la neurocientífica Nazareth Castellanos, a la que sigo con admiración. Pues bien, por ella sé, sabemos, que acudir a un espectáculo de danza va mucho más allá de lo cultural. Y que ver bailar supone un aprendizaje para el cerebro.
Y acude la neurocientífica a dos citas de distintas Universidades que han estudiado el tema: “Según un estudio de la Universidad de Colorado, observar a otras personas bailar activa las regiones cerebrales de aprendizaje motor. Esta observación no es solo valiosa para aquellos que ejercen el baile como profesión y quieren mejorar. Diversos estudios apuntan a la observación del baile como soporte para poblaciones de pacientes con problemas de movimiento. Pero aún es mejor, cuando se pueda, bailar”.
La segunda es de diversas universidades de Canadá que estudiaron el impacto de la práctica del baile en la población madura. “Su evaluación concluyó que bailar de forma regular se asociaba a un mantenimiento y mejora cognitiva, suponiendo un impacto positivo en la salud mental general”. Y que la danza es beneficiosa a cualquier edad. Bailar es uno de los mejores regalos que podemos hacer a un niño o niña, así lo aseguran estudios sobre danza y neurodesarrollo. Las personas mayores lo han entendido desde niños y no renuncian semanalmente a mover el esqueleto a ritmo de tango, bolero y pasodoble en los Centros de Vida Activa, que es el nombre con gran acierto que llevan ahora, vida activa y bailarina.
Y una tercera al Centro de Antropología del Instituto Max Planck, que en el año 2010, reclutó a un grupo de niños de cuatro años para que bailaran un rato juntos. Pues bien: Al acabar, el equipo se mostró significativamente más altruista y cooperativo. Por eso no me extraña que aconseje en su libro “El puente donde habitan las mariposas” sobre el cerebro y sus neruronas a los adolescentes con problemas que se les invite a bailar.
Ella termina diciendo que bailar nos enseña a habitar el cuerpo y el espacio, y yo me atrevo a decir que, después de unos bailes, bien marcados, se ve la vida de otro color, no tienes ganas de camorra porque se te ha metido un ritmo marchoso en la sangre que prefiere la alegría, la fiesta y el buen rollo con los otros y contigo mismo.
Hala, que comience la música y las ganas de bailar. ¿Bailas?... Y si no puedes o no quieres bailar no lo hagas, no pasa nada, pero no renuncies a ver bailar. Todos los martes en curso en la Residencia de personas mayores vemos y oímos buena música y estupendas canciones y vemos bailar bellísimos bailes. Les gusta y lo agradecen.
https://youtu.be/ibaoNRS1IZA?si=QVpZ20kxRg4yzdue Celia Cruz - La vida es un carnaval. Dos buenos ritmos distintos para bailar o ver bailar.
https://youtu.be/UfVIgRAvJRo?si=L2dW0toN2itoW2P8 Marina Rossell - La gavina (Liceu, Octubre de 2011) Si no la conoces te impresionará, y si la conoces doblemente.
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miércoles, 19 de agosto de 2026



Uno se va acostumbrando tanto a sus hábitos y placeres, por ahora, no prohibidos que, cuando le fallan, los echa de menos, porque todos en agosto se van. Espero cada sábado a Antonio Muñoz Molina, siempre certero y profundo, tan bien escrito todo lo suyo que es todo un modelo de alta literatura; y a su mujer, los domingos, la entrañable y querida Elvira Lindo, que se ha pasado a la literatura sería y lo borda igual que cuando escribiera los relatos de Manolito Gafotas o los artículos de Tinto de Verano, aunque por suerte sigue en otro formato y en la última este mes agosto, con un buen toque de civismo y compromiso social; y qué hago yo sin la columna de Manuel Vicent, los domingos, que es lo primero que leo, para mí uno de los mejores columnistas, si no el mejor; o el artículo del Semanal de Rosa Montero de un calado tan fino y tan humano que rezuma un humanismo por todos los costados, ejemplo de cómo se juega y se trabaja con las palabras para lograr un artículo ejemplar; o Íñigo Domínguez, la última del Suplemento Ideas, que siempre toca temas de interés con una mirada especial; y las de las últimas en llegar, Nuria Labajo, columnas frescas con un toque de hondura crítica de cuanto resulta criticable en la actualidad, se agradece su estilo, sus modos y maneras; o Máriam Martínez-Bascuñán, que no da puntada sin hilo, con enorme valentía y sutileza; y el artículo de Joaquín Estefanía que, a veces, me salto, y tengo que volver porque sabe lo que dice y lo dice desde un gran compromiso político y social: “El consenso científico comienza a asegurar que este verano será el más fresco que quede en nuestras vidas porque los que le sigan serán más abrasadores”; y echo de menos a la simpar Soledad Gallego Díaz, que falleció el 5 de mayo de 2026, sus artículos marcaron época; aunque ha tenido suerte con el relevo de Inma Carretero a la que me esto aficionando; o los originales artículos de Juan José Millás, menos cuando se mete en sus jardines surrealistas, porque normalmente lo que toca lo convierte en oro, mira si no esto: “Cada uno mira desde el lugar en el que ha colocado el cuerpo, pero el cuerpo acaba revelando dónde se encuentra el alma. No piensa igual quien observa el mundo desde un ático que quien lo hace desde un sótano. No juzga igual quien habla desde el estrado que quien escucha desde el último banco. Decidir el emplazamiento de cámara equivale a una toma de conciencia”; y Leila Guerriero, cuando a veces toca la genialidad; y Javier Cercas, con su rabiosa oportunidad y lucidez extraordinaria, por fortuna sigue en agosto; y Luz Sánchez Mellado, abierta de par en par al fino humor y la ironía franca...
Me dejaré en el tintero alguno más, pero eso se debe a mi flaca memoria de siempre, que no es de ahora, y no se debe a los años de la vejez que ha llegado sin que yo mismo me enterara.
Lo dicho: huérfano de padre y madre, sin mis grandes referentes, menos mal que volverán en septiembre con la energía, profesionalidad y saber hacer y escribir a lo que nos tienen acostumbrados con sus luces largas de siempre. Aunque mientras tanto, como siempre, la cuestión está en aprender a gestionar ese vacío y cómo llevarlo con entereza, porque la vida se las trae así.
https://youtu.be/Ta2qJSJmLpQ?si=OumwXhQ8RJSLFRmO Mísía: Lagrima (Live at the Market Square in Leipzig) Un gran fado para una voz excepcional
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sábado, 15 de agosto de 2026

ESA NOSTALGIA NUESTRA

 


Cómo no tener nostalgia de aquellos días de vino y rosas que, por mucho que la vida te haya zarandeado, ha habido, y el recuerdo te hace más llevadera la vida.
Cómo no tener nostalgia de aquellos momentos intensos de infancia de las largas tarde de verano en el que el mundo estaba a tu disposición aunque fuera tan chiquito como tu estatura, y las noches de juventud y cuando venían los hijos, aunque no trajeran un pan con ellos y estas tardes que van llegando ahora mismo.
Nostalgia, lee y toma nota: término acuñado en 1688 por el médico suizo Johannes Hofer (1669-1752) en su disertación doctoral Dissertatio medica de Nostalgia, configurándose como una composición erudita a partir de dos componentes del griego: nóstos, remitiendo al ‘regreso’ o ‘retorno al hogar’, con raíz en el indoeuropeo *nes-, por ‘regresar sano y salvo’, y álgos, interpretándose por ‘dolor’ o ‘sufrimiento’. ¿Cómo te quedas? Yo patidifuso. Cuánto se descubre a partir de la etimología de las palabras. Venimos de donde venimos: del griego y el latín fundamentalmente, más el saber de todos los pueblos que han pasado por aquí y han dejado parte de su legado.
Nostalgia y que a partir de ahora ya no se te queda al pronunciarla cara de alelado mirando al pasado con melancolía, sino con la mirada puesta en el retorno al hogar al que siempre estamos volviendo con un toque dolorido y de sufrimiento, pero al final sano y salvo, porque el hogar y su calor salva y produce alegría y seguridad.
Sientes, cómo no, que los mejores momentos e instantes de tu vida se hayan esfumado, sin más, sin saber por qué y en mala hora, y el corazón se te apaga, hasta que de nuevo se enciende al reconocer y celebrar que aquello pasó en tu vida y dejó un poso para el mejor de los recuerdos que debes agradecer.
La nostalgia lleva un sentimiento de tristeza mezclado con placer y afecto cuando una persona piensa en tiempos del pasado considerados felices, dice también el diccionario, y tú inteligente no debes quedarte con esas cenizas de tristeza sino acoger el lado positivo del término que habla de alegría y afecto al pensar en días de fiesta y cálido hogar.
Ulises tras 10 años de aventuras logra llegar a Ítaca, a casa. El regreso al hogar era sentido con gran anhelo y resiliencia. Aunque tal vez la mayor enseñanza de la Odisea sea que el destino importa menos que el camino recorrido, como el poeta Kavafis nos dejó escrito en su bellísimo poema sobre Ítaca.
Cómo no quedarse creando y recreando una lectura activa con la frase del gran escritor japonés Haruki Murakami: “La nostalgia es la manera en que el alma se aferra a los días que nunca debieron irse”. Para subrayar. Y cómo no intentar sacar a la luz de nuevo lo mejor de cada uno y que tanta luz tuvo en el pasado. No olvidemos que nostalgia es el retorno al hogar sano y salvo, lo que debe producir profunda alegría, aunque con cierto dolor y pesadumbre. La vida es así: sombras y luces, días tristes pero también momentos de fiesta y baile compartido.
https://youtu.be/ZH7dG0qyzyg?si=EfO_nqCHUcQ8BMTx Léo Ferré : Avec le temps (enregistrement TSR, 1973) Léo Ferré
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miércoles, 12 de agosto de 2026

PARAGUAS ROTO POR LA MITAD

 



Está todo tan claro y explícito que casi no se necesitan palabras, tan potente es la viñeta. Pero se requieren algunas que doblen el sentido, enmarquen el cuadro y aporten más luz a la imagen de por sí ya luminosa. Ya sabes: la fuerza de la imagen - el valor de la palabra, dúo gozoso que me gusta repetir.
La naturaleza ha roto el paraguas porque a veces es cruel, instintiva, injusta, como cruel y llevado por el puro instinto el tigre o el león, al ver una gacela, no se pueden contener, eso es el instinto puro y duro, y se lanzan a por ella y les clavan sus feroces y afilados dientes en el cuello, su instinto, hasta que la asfixian, y ella, dando el último estirón de las patas, también por instinto, muere.
Si te fijas bien, porque las relaciones entre las clases son salvajes, crueles e injustas, el paraguas se ha roto, justo por el medio para que se vea a las claras la diferencia: de un lado el señor, que habla con sus dioses, en este caso, y del otro el mundo del hambre y la sequía, el pobre y menesteroso que sostiene el paraguas para que el señor no se moje mientras él se va empapando y muriéndose de frío a lo que está ya acostumbrado, mientras la lluvia destemplada y heladora cae de lo alto y su cuerpo está a la intemperie. No hay posibilidad de compartir. Uno lo tiene todo y no entiende lo de conjugar ese verbo. El otro, con la resignación amaestrada durante milenios, le mira sin saber por qué le está mirando y sosteniendo el paraguas. El señor, o señorito, bastante tiene con lo suyo: colocarse bien la corbata, los puños de la camisa, la conciencia de clase en su sitio, y no le da tiempo a mirar al otro, pues ya tiene bastante con mirar al ombligo del que esta perdidamente enamorado.
Dos mundos, dos realidades paralelas, que por mucho que se alarguen en el espacio y en el tiempo nunca llegarán a encontrarse, como aprendíamos de niños en la escuela.
Sigue lloviendo, uno está a buen recaudo bajo el paraguas, el otro, bien jodido y en la puta calle empapándose porque para él no hay paraguas, se ha roto y le ha tocado la peor parte, y por si fuera poco ha de sostener la parte buena para que no se moje el señor o señorito. ¿Humor negro? Como el traje y el paraguas del señor.
Nota no tan al margen: Hace un tiempo puse letra a la imagen de dos ancianos sentados en el banco de un parque, enfadados y distantes. Cada uno miraba en dirección contraria, pero todo ello no era óbice para que él pusiera el paraguas, llovía de forma abundante, totalmente para ella sin importarle mojarse. En el fondo aún se querían, y pienso que ella ante el gesto de él estaría pensando en condimentar el plato para la comida o la cena que más le gustaba, y hasta puede que con postre incluido. Hay diferencia entre una y otra ¿verdad?
https://youtu.be/tCc0qCQSf6M?si=uwD-XQwOHrDvtCDL Susurros del Violín Alfa e Omega Instrumental
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sábado, 8 de agosto de 2026

... PERO, ¿QUÉ ES LA VEJEZ?

 



“La vejez es blasfemar al ponerte los calcetines”. Manuel Vicent
Llevo más de 30 años rondándoles a la jubilación y la vejez desde mi puesto de trabajo en la Diputación, en el Programa de Personas Mayores, devendría posteriormente en Programa de Envejecimiento Activo, que tuve el honor de iniciar y poner en marcha desde el punto de vista técnico, con algunos libros dedicados al tema y la de enfrentarme a mi propia jubilación, en la que llevo ya cerca de 20 años, que cumpliré en diciembre. Cómo pasa la vida. Y aun cuando no me considero viejo, sé y reconozco que ya estoy de lleno en esta etapa singular, aunque todavía no haya comenzado a blasfemar al ponerme los calcetines, como dice Manuel Vicent, con esa pluma y estilo únicos y envidiables. Seguro que el escritor habrá recreado y ampliado en alguno de sus artículos esa frase feliz, pero como no ha llegado a mis manos intentaré hacerlo yo por mi cuenta y riesgo.
La vejez es quedarte horas y horas mirando al mismo sitio sin pensar en nada o a lo sumo a algún recuerdo de infancia o juventud. Es no tener ya ganas de viajar, ni de salir de casa o más bien poco, ni hablar con la gente..., porque para qué. Es estar sentado largo rato sin querer moverte, y cuando te mueves algo, estar deseando volver a sentarte. Es darle vueltas y más vueltas a los mismos recuerdos y a las mismas historias mil veces recordadas y contadas. Es no importarte atravesar la última frontera que ha pasado la mayoría de los tuyos y tantos amigos y conocidos más jóvenes que tú.
La vejez es irte a la cama no sin antes haberte quitado los numerosos cachivaches: prótesis dentales, gafas, audífonos, separadores de dedos y alguna cosilla más que se me olvida o de cuyo nombre no quiero acordarme... Y dejar de beber, dejar de fumar, dejar de..., eso en lo que está pensando, ay, a pesar de que el sexo es tan importante a los 20 como a los 80, eso creo firmemente, y no por no tener ganas que, a veces, te vienen con gran furor. Pero es también no tirar la toalla, aguantar con buen temple los reveses y achaques, sacarle el máximo partido a lo que queda, no importa que sea un día o tres años, algo que puede ser tan hermoso y placentero como fueron los mejores momentos. Aún hay tiempo de vivir, crecer, soñar, renacer..., porque aún hay tiempo, canté en su día.
Aunque tengas la edad que tengas, llega un momento en la vida, sin que te des cuenta, que la vejez te visitó y ves que lo acertado y hasta elegante es recibirla sin aspavientos con un poco de humor, mejor que maldecirla como si fuera la peste o ponerte de mala leche o blasfemar si no puedes ya colocarte como Dios manda los calcetines.
La vejez es también en su última etapa ir a una Residencia, mal menor, necesitar para casi todo de los otros..., pero prefiero no hablar de ello. Llegue, cuando llegue, si llega... y ya veremos.
Nota no tan al margen para quedarse a solas con la famosa frase de Ingmar Bergman: “Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena” y que, aunque hayas llegado a la vejez, esa visión de la vida te anima a seguir subiendo y disfrutando de la vida, y eso sigue siendo hermoso.
https://youtu.be/rnW_Nhpt7no?si=ES_reUhT60AI5RIQ Anne Akiko Meyers, 'Liebesleid', Love's Sorrow Fritz Kreisler
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miércoles, 5 de agosto de 2026

TODOS NECESITAMOS BROTES VERDES

 



“La humanidad es decepcionante, pero creo que también hay muchos brotes verdes”. Inés Hernand, comunicadora
En la primera parte de la frase estamos de acuerdo quienes conformamos una inmensa mayoría, se nos va la fuerza por la boca con rapidez y bajamos la pendiente demasiado aprisa por mimetismo. En la segunda, ya no hay tantos que comulguen con ella, y me gustaría, lo intento, ser uno de ellos, porque creo que a todos nos va la vida ver brotes verdes, y haberlos haylos, hasta en el olmo viejo de Machado, de lo contrario sería preocupante y deberíamos ir al oftalmólogo más pronto que tarde. Veamos:
• Escribo esto cinco días después de estar ardiendo en julio como nunca, sí, COMO NUNCA, zonas de España, Francia y Portugal, con una virulencia inusitada. Pues bien, brote verde es el título en primera página de algún periódico, hoy, cuando esto escribo: “Los incendios dan tregua tras una gran destrucción. Decenas de miles de evacuados regresan al contenerse el fuego”.
• Se celebra el 30 aniversario de de la novela de Saramago “Ensayo de la ceguera” y hay que celebrar que además de gran escritor fue un ciudadano comprometido con su tiempo y lúcido si reservas. Sirva como ejemplo esta perla: “Hemos llegado a Marte y no sabemos llegar a nuestros semejantes”. Inmenso brote verde, José Saramago.
• No sé por cuánto tiempo, porque me temo que no siempre será así, pues se gasta agua en exceso, me refiero al césped de mi parcela donde resido en verano, pero se está bien a la sombra del seto y los pinos pisando la hierba verde y fresca y contemplando las gazanias y petunias bien regadas.
• El día que se firme un Paco de Estado a favor del medio ambiente y la prevención de los incendios, aunque tarde dado el panorama actual, será un feliz brote verde de los que harán época.
• Brote verde, la ilusión y el esmero que estoy poniendo al pergeñar el Programa los Talleres de Escritura Creativa del próximo curso.
• Cuando miro las gazanias me detengo en la perfección y el múltiple colorido me deja sin palabras y me lanzo a pensar que ha tenido que haber Alguien que haya creado y diseñado esa maravilla, pero enseguida mi pensamiento persigue a los piojos, cucarachas, el moscardón y la mosca cojonera y ya dejo de pensar en ese Alguien, pues... ¿hacía falta esa mosca, la garrapata o el cocodrilo por poner otros ejemplos clarividentes? Me encaja más todo ello fruto de una evolución sabia y meticulosa durante millones de siglos. Y pido que se nos respete esta interpretación guiada por la ciencia, como yo respeto a los creyentes y sus creencias, guiados por la fe, lo que nos lleva de la mano al mejor de los Humanismos y la necesaria tolerancia, esto sí que constituyen brotes verdes.
• Brotes verdes la manifestación de un grupo numeroso de ceutíes contra el grupúsculo de extrema-derecha alentando a la violencia y al odio. Por favor, Sr. Abascal, no trate de confundir a nadie. Eso no ha sido “un acto de guerra”. Y Vito Quiles, déjalo ya, guapo, ahí sobrabas.
• Leo en una entrevista a José María Maravall, exministro de Educación, y dice esto que me ha sorprendido: “Sospecho que la caída de Tump va a ser bastante estrepitosa”. Y pienso que estrepitosa o no, que se sea cuanto antes porque es demasiado daño el que está haciendo al mundo. Y si es así, es un hermoso brote verde el que se vislumbra.
https://youtu.be/9ShwnHt09S4?si=coSo4Aqc-nkdP8C3 Cinema Paradiso, E. Morricone - Anastasiya Petryshak #morricone #gabriel #oboe
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sábado, 1 de agosto de 2026

OJO A LAS SOLUCIONES SIMPLISTAS FRENTE A LOS INCENDIOS

 



Vayamos derecho al fondo de la cuestión comenzando por los bulos y las mentiras:
“No nos dejan limpiar los bosques”. Es falso. Hay una ley que ordena lo contrario.
“El cambio climático nada tiene que ver con los incendios”. Es un poco tonto, porque la ciencia va por otros caminos y ni de la estupidez ni de la tontuna. A lo que hay que decir: Infórmate, estudia un poco antes de hablar que es lo que nos salva del analfabetismo y la estupidez.
“Los ecologistas tienen la culpa”. Pudiera suceder que algún ecologista sea imprudente, incorrecto y hasta gilipollas, todos, o casi todos, lo somos en algún momento de la vida, pero los ecologistas en su misma esencia está el cuidar del medio ambiente, y una cosa es ser ecologista y otra, pirómano o descuidar el paisaje o reventarlo o negar el cambio climático.
“Siempre ha hecho calor en verano y ha habido incendios”, pero esto es media verdad, la verdad entera es que como estos, nunca, ni tan dimensionados, ni tan voraces, esta es la verdad total, y científica, a causa del cambio ese.
Pero profundicemos:
Acabo de leer un artículo extraordinario de Francisco Martín Azcárate, profesor en el Departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid, ya es título es un hallazgo, “Aprender a convivir con el fuego” que invita a la lectura, la mía con lápiz para subrayar.
Va contra las respuestas simples y simplistas a problemas complejos y este del fuego es uno de ellos.
No es lo mismo un paisaje forestal continuo que un territorio en mosaico, de lo que ya se oye mucho; ni responde igual un monte pastoreado que otro sin herbívoros; ni las especies vegetales son iguales todas; y más y más; y que es importante la prevención, el cuidado de los bosques en invierno, que ya está en boca de todos, advirtiendo que no hay que buscar soluciones rápidas y milagrosas y concreta tres grandes líneas de actuación que resumo:
La primera pasa por la educación ambiental para distinguir el conocimiento científico de los numerosos bulos, y añado yo que ahí debemos estar todos: políticos, tertulianos, escritores, y todos cuantos pisamos la calle.
La segunda busca proteger los núcleos habitados con perímetros de protección, igual que no resulta sensato construir en zonas inundables.
La tercera no es, siendo realistas, impedir los incendios, sino reducir sus consecuencias, y favorecer que se comporten de otra manera, tener una casa en medio del pinar o del bosque no deja de ser un peligro inminente. Y lo que ya está hoy diciendo todo el mundo, con razón, los incendios se apagan en invierno, no limpiando los bosques que suena a barrerlo todo como si fuera la calle, sino desbrozando, quitando toda la maleza y nunca dejando tirada en el suelo la leña tras la poda, y respetando a la vez los suelos que cumplen funciones esenciales.
El día que se firme un Paco de Estado a favor del medio ambiente y la prevención de los incendios, aunque tarde, dado el panorama actual, será un feliz brote verde de los que harán época, decía yo hace nos días en otro de mis artículos. Urge que se firme, porque con las cosas de comer y de la vida no se juega, y antes de mirar con odio al rival está en dar respuesta rápida a lo que nos puede conducir a perder la hacienda y hasta la vida.
https://youtu.be/eYhtuQxqMqM?si=25PWhZhKFeGVLnj_ Esther Abrami, Kim Barbier - Solitude
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miércoles, 29 de julio de 2026

EN LOS ATARDECERES DE NUESTRAS VIDAS

 


El atardecer de nuestra vida
sigue siendo "vida" por descubrir.
Ángeles Sánchez Gandarillas. Es poeta, y tuve el honor de que estuviera con nosotros desde la lejanía-cercanía, gracias a Internet, varios años en el taller de escritura creativa, y supuso mucho gusto leer cada semana sus abundantes hallazgos poéticos y, además, siempre puntual en enviar desde su tierra, San Vicente de la Barquera, sus tareas. Se te echa en falta. Gracias siempre, Lines.
Allá voy con su atardecer, el mío y el tuyo.
Su atardecer reside en las orillas de su mar tan cercano escuchando el oleaje y los cantos interiores que afloran espontáneamente, que después pule y trabaja. Era tan fiel a la cita, que casi siempre era la primera en llegar desde tan lejos, y yo siempre agradecía y valoraba.
Mi atardecer, lo conoces de sobra, va a caballo con mis artículos en mi Blog y en Facebook, que llevan por título, precisamente “Cuadernos del otoño”, mi colaboración mensual en la “Gaceta de Castilla y León” y en la Radio “Colores” de Palencia, pero debo añadir dos actividades que me traen de cabeza, despierta, feliz y satisfecha, “Ventana abierta” en la Residencia Cardenal Marcelo y la coordinación de los 16 cursos de talleres de escritura creativa. Lo mejor de esta sementera tardía, que parece que agrada y les viene bien, y de puertas adentro se alarga mi atardecer y no le veo el final, porque cada vez tira de mí con más poderío, quién lo diría, sacando fuerzas de flaqueza y creo que da lo mejor de mí.
Y está el tuyo que vas descubriendo en la medida en que estás en ello, interesada, motivada, de acá para allá, porque te das cuenta de que si te paras se te oxidan los músculos de todo el cuerpo y las neuronas del cerebro que quisieras cuidar más de lo que haces y haces mucho. También vosotros, pero como ellas son muchas más, uso el femenino por consideración y caballerosidad. Es hermoso desde fuera ver cómo vais, cómo vamos, creciendo, progresando, con una más alta motivación y alegres de que la autoestima se suba por las paredes, pero lo justo, nada más, porque siempre se puede llegar mucho más lejos como algunas lo están logrando, y otros y otras infinitamente más, aunque bien sabemos que no se trata de competir con nadie, sino con nosotros mismos, y ya es bastante. Que vale para cualquier actividad en la que estemos y en la vida en general.
Es hermoso, en definitiva, ver y contemplar cómo en estos dulces atardeceres de nuestras vidas vamos descubriendo vida, como dice nuestra colega y entrañable amiga, Lines Sánchez Gandarillas, vamos aprendiendo y subiendo la montaña que nos ha tocado en suerte.
Nota no tan al margen para estar al día: Ya dedicaremos tiempo y espacio a la tragedia que nos invade, pero de antemano tomemos conciencia del problema, mayor y mejor información, menos bulos y mentiras, mucha mayor responsabilidad y dedicación de toda la sociedad y de todas las administraciones antes de que lleguen los incendios.
https://youtu.be/rnW_Nhpt7no?si=ES_reUhT60AI5RIQ Anne Akiko Meyers, 'Liebesleid', Love's Sorrow Fritz Kreisler
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sábado, 25 de julio de 2026

NOS HAN ROBADO EL CIELO ESTRELLADO

 


Aquel cielo inmensamente estrellado, extraordinariamente hermoso que veía de niño, y que después desapareciera, me lo han robado, nos lo han robado, no sé si a mano armada, y sin darnos cuenta de la magnitud del robo. Demasiada luz, la dada, y acaso malgastada, a este pobre y minúsculo planeta, al que destronaron los pensadores y astrónomos del Renacimiento en buena hora, para dejar de pensar que somos el centro del Universo, y nada menos que sostener que el sol giraba en torno a la tierra y nosotros, nada de gusanillos atolondrados, sino los reyes de la creación.
Ya no podemos comulgar con el pensamiento del filósofo alemán de la Ilustración Immanuel Kant: “Dos cosas me llenan la mente con mi simple renovado y acrecentado asombro y admiración: el firmamento estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí”. La primera parte se nos esfumó y se fue por las cloacas de la historia. De la segunda, algo nos queda, aunque muy maltratada aquí y allá y en todas partes, menos mal que quedan justos todavía sobre la tierra y buena gente de honradez sin límites ni menoscabo, se pongan como se pongan los catastrofistas y apocalípticos que merodean por el mundo y sus alrededores.
Lo que daríamos por un cielo como aquel de nuestra infancia y juventud con tanta luz, tanta vida incandescente que encendía los más dulces y fantasiosos sueños y el deseo de pasear entre las estrellas. Años en los que nos esforzábamos por aprender y decir de carrerilla aquel trabalenguas que nos hacía felices cuando nos salía a derechas: “El cielo está enladrillado, ¿quién lo desenladrillará, el desenladrillador que lo desenladrille, buen desenladrillador será”, que no sabíamos que quería decir, no cogíamos la metáfora de los ladrillos, nos sobraba paladear las sílabas, su soniquete, y el triunfo de decirlo sin traba alguna. Oíamos, también, y lo decíamos con cierta fascinación: “tachonado de estrellas” y nos gusta la expresión que, después he visto que la usaba nada menos que Homero.
Ahora, solo nos queda, ay, la luna, y sobre todo cuando va llena, que no es poco, que se lo dijeran a mi padre, cuando iba a acarrear la mies en plenas noches de verano, hoy y esta misma noche de pleno julio nos tendremos que conformar con estos cielos robados, que no son nada iguales, ayayay.
https://youtu.be/SFwcGSa77vg?si=OMJo2Dact6WYzHLn Silvia Perez Cruz - Tonada de luna llena HD (alta calidad)
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miércoles, 22 de julio de 2026

LA ROJA, UN ESPEJO DONDE MIRARSE

 




Yo, que como la escritora argentina Leila Guerriero, puedo decir igual que ella: “¿Qué entiendo, de algo que no entiendo?” si hablamos de fútbol, pues casi nada, pero me aficioné un poco cuando gracias a mis amigos que solo hablaban de fútbol y yo me sentía muy al margen porque no se cansaban de comentar las jugadas de los partidos de la semana, y gracias a Messi que me ganó definitivamente para valorar sus jugadas y hasta casi me convertí en forofo del Barça por su estilo de juego.
Y de la Roja con su segunda copa del mundo quiero expresar lo que para mí es fundamental en esta minicrónica apresurada:
Un equipo de fútbol nos da la gran lección de saber jugar de una forma determinada, como una orquesta, e intentado que brille el conjunto. 11 jóvenes, nos enseñan cómo se debe jugar, trabajar y vivir en equipo dando la máxima importancia al espíritu de grupo más allá de las conquistas individuales. Lo dice así de bien un amante del fútbol y un experto escritor: “Los jugadores no tratan de resolver solos. Cuando les llega, por ejemplo, una pelota difícil de parar no intentan pararla; la rebotan, para un compañero y, entre ambos, recuperan el control perdido. Yo te la toco, tú me la tocas, yo se la paso a aquel y aquel a aquel otro”. Martín Caparrós.
Un equipo que, acaso sin pretenderlo, ha logrado que estemos hablando de España, diciendo su nombre, alto y claro, de nadie en exclusiva, sino de todos, de las izquierdas, las derechas y de los de enfrente y de los de detrás. Es hermoso no tener que insistir ya más en un una España: “una, grande y libre” de otros tiempos, sino abierta, plural, diversa y querida por todos, y así nos miramos hoy en este espejo magnífico de la Roja.
Un equipo que ha conseguido que lo que impere y brille no sea el individuo, que también, porque no queda en ningún momento anulado, sino la labor de equipo hasta llegar al gol ansiado gracias a un izquierdazo explosivo de Ferrán Torres. Así como la enseñanza tan necesaria de saber insistir y resistir hasta lograr la victoria definitiva. Un equipo, que sin tener el mejor del mundo, ganó al equipo que lo tenía. Bravo por España, que jugó mucho mejor que Argentina. Y bien por la Roja, su triunfo y toda una ciudadanía que ha vibrado al unísono y lo ha celebrado con emoción. Que todo esto sea un nuevo impulso de ellos y nosotros para seguir avanzando y triunfar en valores tales como la causa de la mujer, del clima, la libertad, la decencia, la solidaridad y la integración social.
Nota no tan al margen. Tras lo dicho hay sombras que deben ser desterradas como dejar la Plaza Mayor de Valladolid como un estercolero, tras la el festejo, o alargar la celebración en Cibeles y en la tele hasta la extenuación y pecar hasta el delirio de lugares comunes como “un momento histórico”.
https://youtu.be/Di2k06uNU1U?si=WoKzbw6Vujjm4DXS Bach: Concerto for 4 pianos BWV 1065 III. Allegro (D. Fray, J. Rouvier, E. Christien, A. Vigoureux) (4 pianos y a 8 manos)
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sábado, 18 de julio de 2026

LA ORFANDAD DE LOS ADULTOS

 

Me gustan los editoriales de Esther Duque, la directora de la “Gaceta de Castilla y León”, en la que tengo el honor de colaborar desde hace algunos años, especialmente el dedicado a la orfandad no solo de los niños, sino especialmente de los adultos y hasta los de todas las edades. Todos, sin excepción, somos en algún momento, que terminan siendo muchos, huérfanos. Se fueron los abuelos, los padres, los hermanos mayores, muchos amigos..., que nos hacen entrar en duelo.
Y hay una franja que ha quedado huérfana de palabras, atenciones y cuidados: los adultos que son los que protegen a los niños, a los jóvenes y a las personas mayores. Esas personas que están atentas a los cuidados de todos los de abajo y los de arriba. Hay a quienes se les van los hijos y el dolor de ese duelo se hace insoportable. A todos se nos van en mal día los padres y, aunque el duelo debe pasarse pronto, es ley de vida, la ausencia es dolorosa y cada paso que damos la memoria no se apaga, pero el dolor es más benigno y llevadero y tiene el contrapunto de engrandecerlos y vivir en un permanente homenaje de agradecimiento por todo cuanto hicieron que fue mucho y lo más valioso.
“Un hombre de cincuenta años que despide a su madre se descubre, de pronto, huérfano, y descubre también que esa palabra parecía reservada a la infancia. Una mujer que entierra a su pareja en plena madurez carga con un vacío que la rutina laboral le exige disimular al día siguiente. Quien acompaña durante años el deterioro cognitivo de un familiar atraviesa un duelo anticipado, prolongado, que la sociedad apenas reconoce porque la persona amada todavía respira”, es el mapa que nos pinta Esther Duque y que podría ampliarse mucho más por todos los lados.
La sociedad ha entendido que el cuidado de los niños viene dado con ellos, el de las personas mayores siempre ha sido una de las actividades obligadas y más sagradas desde los tiempos más remotos. Queda entender esa franja extensa de los adultos que tienen que prestar atención y cuidados a unos y a otros y más cuando la orfandad les ronda por todos los lados. Y tienen que atender el doble frente: los cuidados y los propios duelos.
Por ello se ha convertido últimamente con gran acierto el tema del “cuidar al cuidador” en una preocupación más y una ocupación urgente. Lo que ha venido a constituir una piedra angular de este edificio humano.
Termina la directora de la “Gaceta de Castilla y León” reivindicando que no se abandone a los adultos en el momento en el que necesitan ser sostenidos y el deber de la sociedad de entender que el dolor no entiende de edades y que el deber de cuidar tampoco debería entenderlas.
Con lo que yo también termino estos leves apuntes reivindicando esos cuidados. A los niños, las personas mayores y también, y muy especialmente, a sus cuidadores, tan necesarios e imprescindibles en una sociedad amable y solidaria, los adultos.
https://youtu.be/aenqPgVz-aY?si=2g2aS6sEkgw3-zL9 Monti Czardas | Camille & Julie | Classic FM (Todo un lujo la interpretación de estas dos hermanas)
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miércoles, 15 de julio de 2026

PERDER LA CASA

 



Todos deberíamos pensar, en algún momento, qué sentiríamos si perdiéramos la casa como les ha sucedido a los palestinos de Gaza, a los venezolanos que les han visitado en mala hora los terremotos y los incendios a los habitantes de algunas poblaciones de Los Gallardos (Almería), y por elemental empatía acercarnos a sus sentimientos, lo que nos hace más humanos.
Es mucho la casa, raíz, fundamento y piedra angular sobre la que se va construyendo nuestro edificio más querido, nuestro yo más personal. Y si las raíces desaparecen como la base donde sostenerse frente a la intemperie y los vientos airados, vamos a la deriva.
Es lo que sintió la periodista y escritora turca, Ece Temelkuran cuando estuvo obligada a decir a su madre: “Mamá, no voy a volver a casa”, ante el creciente autoritarismo de Erdogán. Y lleva ya diez años andando de acá para allá “con las raíces expuestas al aire frío de lo ajeno”. Su hogar no era un lugar, estaba hecho de personas, de amigos y de palabras, decía, y es lo que le da el mayor valor, yo también veo que la casa-hogar es más que cueva, cobijo, piso, casa, favela, tienda, mansión, castillo, palacio.
Aunque lo que me ha resultado más fascinante de su pensamiento ha sido lo relacionado con los que se han visto en la necesidad de abandonar su casa, su país: “Creo que los refugiados, los inmigrantes, son las personas que portan esa sabiduría de sobrevivir con moralidad, con dignidad. Y también poseen la sabiduría de reconstruir un hogar desde cero. Y el hogar, como concepto filosófico y político, debe reconstruirse. Por eso creo que los refugiados, los inmigrantes, los exiliados... son los pioneros de la historia”.
Cambia el paradigma por completo, para que lo tengan en cuenta quienes llevan en sus venas la xenofobia y la intransigencia en el corazón con los extraños en un planeta que pertenece a todos puesto que el mayor don que es la dignidad y el mayor soporte, la igualdad, son consustanciales a todos los humanos por encima de ser de aquí o de allá, dentro de los muros del recinto o fuera de las murallas creadas y recreadas en odiosos momentos históricos.
Quizá sea uno de los mayores fracasos de la humanidad, que muchos millones se vean en la necesidad de abandonar su casa, su país, sus raíces, su lengua, la cercanía de los más suyos. Si nos ponemos en su piel, quizá empecemos a entenderlo, agradeciendo además la lección que nos dan, como dice la escritora turca, hacer nuestra su tragedia y desterrar esa lacra que lleva el nombre de xenofobia, esto es: fobia y rechazo al extraño, al extranjero, al inmigrante.
https://youtu.be/XfaRiKhJTao?si=x9hlK_HZLWzlAkN María Dueñas, Itamar Golan - Ponce: Estrellita (Arr. Heifetz for Violin & Piano)
https://youtu.be/04kXxNSy3lc?si=-PJg5VhraGzNCh-5 Charlie Parker – Estrellita (Dos versiones por el precio de una)
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sábado, 11 de julio de 2026

VERSOS CREADOS POR POETAS QUE NO SON POETAS

 


“Quienes inventaron “andar con pies de plomo” o “ver el cielo abierto” “se me cayó el alma a los pies” fueron sin duda creadores originales del idioma”. Antonio Muñoz Molina.
Este párrafo me sirve para demostrar asimismo que mis alumnas y algunos alumnos que asisten a mis talleres de escritura creativa, y que no son poetas o, ¿quién sabe?, son creadores originales del idioma. El tema 21 giraba en torno a “las odas a las cosas” y la tarea decía así: Busca alguna cosa de tu vida cotidiana y dedícale una oda, imitando el formato de las odas Neruda, leímos algunas como ejemplo a seguir: versos alargados, diminutos, de 1 y a lo sumo 3 palabras. En primera persona, mejor, dejando que las cosas hablen de su vida, de la tuya, de los tuyos... Juega con las imágenes, las metáforas, los sentimientos y las emociones y hazlo con pasión, con un aprecio especial, como si fuera una cosa muy importante que, acaso, lo es.
Y este fue el resultado. He elegido de entre sus odas, algunos de los mejores hallazgos poéticos, que me parecen buenos o muy buenos, a mi saber y entender. Les gusta leer y están descubriendo el placer de escribir, el resto: el interés, la motivación y el esfuerzo hacen milagros.
Oda a la peonza
Vuelas del brazo al suelo
inquieto,
Zumbido sordo,
música pura,
Eres magia,
la eterna esperanza
embriagadora.
Oda al deporte
Con cada victoria,
un triunfo,
con cada derrota,
un aprendizaje.
Eres el juego,
la risa,
la esperanza,
la vida...
Amo la plancha.
Barco que alisa, metal brillante, hierro, vapor, rindo montañas, la tela respira a mi paso, me necesitas. Te necesito, llévame al mundo para planchar sus arrugas.
Oda al bocata
Anfitrión sin rival,
solidario, fraternal,
el hoy por ti,
mañana por mí.
Mereces honor
y gloria,
y todo mi canto,
hoy para ti.
Oda al bolígrafo
Pluma modificada.
invento que inventa.
puñal directo
hacia la mente.
sexto dedo
de la imaginación.
Oda a mi vino
Con la espera
me transformo
en poesía embotellada;
soy vino de la alegría,
Quien a mi casa vino,
y no probó el vino…
no vino.
Oda a mi mesa
Mis sueños,
se deslizan,
borro y vuelvo a empezar.
Mis cartas
de amor, mis tertulias.
Oda a la cucharilla de café
Es la hermana pequeña,
remata
una buena comida
y bailando con el café
matiza su amargor.
Había más, pero he tenido que abreviar. ¿Quién dijo que de poetas y filósofos todos tenemos un poco? Pues acertó plenamente. Pero hay que ponerse e intentarlo.
https://youtu.be/nXHIktBIbUo?si=vHYnTHfRfv_JCs7K Flamenco Soul | A Escondidas | - Musica española Lía Carmensí
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