La imagen del futbolista Jamine Yamall izando la bandera palestina se ha hecho viral por fortuna y la plasmación que el artista callejero ha hecho en las ruinas de Gaza han quedado ya para siempre en nuestras retinas, para decirnos que, en todo tiempo y lugar, como dice, con inmenso acierto todas las noches, el Gran Wyoming en El Intermedio. Y da igual que sea en los estadios, en las galas de cine, en plena calle... y por todos: fontaneros, jueces, deportistas, artistas, políticos..., porque es obligación fundamental decir NO en letras grandes a toda masacre, genocidio, destrucción de pueblos y ciudades, violencia y agresividad hacia las mujeres y los más inocentes, porque todo lo humano no nos puede ser ajeno como se nos dijo ya hace muchos siglos. Y, por favor, dejemos ya de decir que no se debe hacer política en el bar, en los estadios, en la calle, haciendo teatro, porque ello es una memez mayúscula, ya que el gobierno de lo público nos impele a todos en todo tiempo y lugar, detrás de cada profesión, sea la que sea, y en toda ocasión.
Se nos iba olvidando, metidos de lleno en el ruido de lo frívolo que todo lo llena y en lo que no es realmente esencial, que ya apesta. Por lo que hay que felicitar a ese chaval de 18 años, en lo más alto de la fama, levantando la bandera palestina para romper el muro del olvido y decirnos que hay que acordarse de Gaza y del genocidio a estas alturas terribles de la historia.
Porque si llega el olvido vuelve con él la segunda muerte y el mundo de la nada, la indiferencia y la soledad más absoluta.
Sucede cuando nos vamos olvidando de nuestros padres y otros seres queridos que han muerto, pues si perviven en nuestra memoria no han muerto del todo y siguen haciéndonos bien, que es lo mismo que hacían cuando estaban entre nosotros.
Y sucede con todas las catástrofes, pero infinitamente más en lo que es obra y decisión humana que nos retrotrae a lo más inhumano y lo peor de la especie, en sus lados más salvajes como a lo que me he referido. Así que bendita bandera y feliz gesto el de Lamine que nada tiene con el antisemitismo, sino ser contrario a la barbarie, la guerra, la destrucción y a todo lo que significa el genocidio, que es lo que claramente está cometiendo el Gobierno de Israel.
Nota no tan al margen: El sábado pasado escribía mi admirado Antonio Muñoz Molina en El País su artículo de costumbre, esta vez estremecedor, todo ello relacionado con las barbaridades, torturas aberraciones, violencia y violaciones de soldados israelíes a palestinos, entre ellos al periodista, reportero palestino Sami al-Sai, ante el silencio de la gran mayoría judía. “No es una forma de tortura, añade, que practiquen solo los militares: en los territorios ocupados de Cisjordania, la violencia sexual sobre hombres, mujeres y niños la practican metódicamente los colonos ultraortodoxos”.
https://youtu.be/wiY2FtAfIDg?si=aJeSVOW33FvxfaR9 Joan Manuel Serrat y Noah - Es caprichoso el azar. - Concierto Serrat Sinfónico. (3-12-2003)
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