miércoles, 15 de mayo de 2024

¿UNO, NO ES NADA?

 


Cuando dices que uno no es nada, que uno no es nadie y que no somos más que un grano de arena en las infinitas playas del mundo, alguien ineficaz ante los grandes problemas de la humanidad y sus tragedias, te recomendaría que te miraras detenidamente ante esta viñeta. Ante el látigo, las pistolas, los misiles, mil, y más de mil, quién se atreve, quién se enfrenta, quién se moviliza..., pero hay momentos estelares en los que alguien, uno solo, mueve un dedo, dice no, se levanta, resiste frente a todos los riesgos, amenazas y peligros y logra el milagro, un grupito minúsculo aprende la lección, se levanta, porque en un principio estaba de pie con todos sus derechos y la mirada al frente, y resiste, se opone defendiendo abiertamente su dignidad. Poca cosa, unas gotas de agua frente a la inmensidad del océano, y aun así consiguen rebelarse ante el látigo, la opresión, la dictadura, la masacre del tirano de turno, hasta que este queda reducido a la nada besando el suelo.
Y la calle puesta de pie de nuevo, como una inmensa avenida, comienza a ser de todos, hoy los Campus de las Universidades del mundo, y el poder se reparte, y en todos hay parte de verdad y de razón, todos tienen derecho a manifestar su opinión, usar su voz, decir su palabra, proclamar las verdades del barquero a todo el mundo, respirar el aire puro de la democracia, cantar en libertad milongas a la luna, si es preciso, defender los derechos y libertades individuales y los colectivos, pasear a cualquier hora del día y de la noche y tanto si eres hombre como si eres mujer hacerlo con seguridad sin que nadie se meta de mala manera contigo, poder hacer tres o cuatro comidas al día, no descansar hasta que la distribución de la riqueza sea más justa y equitativa y no tan hirientemente escandalosa e injusta, creer en lo que tú quieras sin que nadie se meta en tu interior, y no digamos ser y tener la orientación sexual, política y religiosa más tuya, conforme a tus instintos, tu mente, tu fe y toda tu personalidad.
Ya ves, uno solo, un grano de avena, arena o trigo, apenas algo, casi nada y, ya ves, sucedió hace 50 años, es posible una revolución de claveles sin derramamiento de una sola gota de sangre, y si hay que colocar una rosa o un clavel en la punta de la espada y del fusil se hace con sutil elegancia y dando la vuelta total a la tortilla para llegar al mejor orden de las cosas, del país y de la vida. Donde hubo guerra, hay paz; donde poder absoluto de uno solo, poder compartido y de todos; dónde látigo, abrazo y apretón de manos; donde corrupción y avaricia, decencia y solidaridad...
Pero volvamos a la viñeta de marras y que su mensaje cale en lo más profundo del alma de cada cual, que ya habrá ocasión de llevarlo a la práctica, si es que no nos está llevando, pues el deseo con pasión es el primer paso de una buena práctica.
Notan no tan al margen: Teresa Vicente, abogada y profesora de la Universidad de Murcia, impulsó una iniciativa popular que logró 639.826 firmas para proteger el Mar Menor de Murcia y ha conseguido que se le diera personalidad jurídica. “El Mar Menor sujeto de derechos porque todos somos el Mar Menor”. Y se le ha concedido el premio Goldman en Estados Unidos. Todo ello significa un paso trascendental para salvar el Mar Menor, que celebramos muchos. ¿Uno, no es nada?
https://youtu.be/Euj3pCAOlFM?si=yE6PA4EcUixs_LcQ Lo innombrable - Marta Gómez (Feat Raquel Riba Rossy) La canción es fantástica, el vídeo, una preciosidad y Marta Gómez, extraordinaria cantautora.

domingo, 12 de mayo de 2024

HACERLO POR PURO PLACER

 




“En la era del culto a la productividad y la optimización, hay algo peor que no hacer nada, y es hacerlo sin un propósito económico, terapéutico o productivo. Hacer lo que sea por puro gusto, sin método ni hoja de ruta, parece que fuera el mayor de los pecados. Los que todavía conservan un hobby sin monetizar y no tienen intención de hacerlo son la resistencia”. Karelia Vázquez
Hacerlo nuestro e interiorizarlo bien importa porque nos va la vida en ello. Ojo por el cochino, aunque necesario, dinero y la pasión por el vil metal, que les trae de cabeza a algunos, les convierte en el desecho de una sociedad que debería ser sana y decente, se dejan corromper, y ya no se conforman con unos cuantos millones, más que suficientes para vivir una vidorra, sino más y más y más, hasta que por fortuna les pillan con el carrito del helado, y entran en la piltra un tiempo para ver si pueden regenerarse y emprender nueva vida, más digna, más elegante, menos patética.
Comer saboreando y por placer, como dormir, hacer el amor sin prisas y ojalá sin demasiadas y largas pausas, cocinar para que los otros con nosotros disfruten, pasear, pintar y no tener que colgar ningún cuadro en ningún museo, que ya hay muchos, escribir para uno mismo como único lector, por el simple placer de hacerlo y mover las neuronas, tan necesario para la mente... y todas las demás tareas-aficiones que se te ocurran que deben ingresar en esa lista.
Está tomada la cita de arriba de un magnífico artículo de la periodista Karelia Vázquez en EL PAÍS hablando de la imparable mercantilización de los hobbies, de todas nuestras aficiones.
“Por definición, un hobby es lo que se hace por placer, sin plazos de entrega y sin presión por hacerlo bien, pero en la última década las expectativas parecen estar cambiando. Estamos llamados a optimizar nuestra vida, cada minuto debe ser productivo, y el ocio, para algunos, es casi una pérdida de tiempo”. Y con ello nos hemos cargado el ocio, aquello que daba algo más de sentido a nuestra vida, complemento necesario del trabajo, cada uno en su sitio, porque si nos cargamos el placer de no hacer nada, mirar a la luna resplandeciente, cuando está llena y nos trae materia para la imaginación que se debilita en cuanto no le prestamos alimento, o mirar a las estrellas, o estar de vez en cuando en Babia o en las Batuecas reales, tan hermosas, o las irreales, tan fecundas para nuestros sueños. Todo no tiene por qué tener que pasar por lo productivo, por el dinero. Habría que salir a la calle con miles de pancartas, en cada una pintado un hobby y defenderlas con uñas y dientes, porque, insisto, nos va en ello la vida, sí, una vida mejor, más humana, más libre, más envidiable, más gozosa, más inmensamente rica sin necesidad de añadirle ni desear un céntimo más a ese mundo de un ocio que esté totalmente liberado de la llamada salvaje de la producción.
Catedráticos de varias Universidades y psicólogos clínicos hablan de la posible extinción de los hobbies y de sus múltiples beneficios: estimulan la imaginación, son síntomas de salud mental, reducen los niveles de cortisol, la hormona que regula la respuesta al estrés, mejoran el ánimo, la autopercepción y la capacidad de solucionar problemas, proporcionan placer y disfrute, favorecen el crecimiento y el desarrollo de nuestro potencial personal... Pues eso, y solo por eso deberíamos proteger nuestros hobbies del culto a la optimización. No pasa nada por vivir unas horas del día sin ser productivos, más bien pasa mucho.
https://youtu.be/5i-Jfha1Gfc?si=hygWrXBmUo5JKmbA Toto Cutugno - Buonanotte (Unofficial Video) Un poco de erotismo a ritmo de baile suelto o agarrado ¿a quién le puede venir mal?

miércoles, 8 de mayo de 2024

TODO, MENOS VENIR PARA ACABARSE

 



Nunca agradeceremos lo bastante a la compositora y cantante, Sheila Blanco, por devolvernos lo perdido y ninguneado, lo olvidado y de gran valor, y haberlo hecho a lo grande y de forma hermosísima, todo envuelto en un regalo con la mejor de las envolturas, su voz en unas canciones prodigiosas y en un disco impagable: “Cantando a las poetas del 27”. Tuvimos la suerte de tenerla por aquí. Por eso cuando me encuentro con poemas de alguna de aquellas mujeres-poetas no puedo por menos de recordar y agradecer a Sheila su aportación tan valiosa a la cultura. Esta vez, cuando me he puesto a leer la última novela de Elvira Lindo, y encontrar en el frontispicio del libro un poema de Concha Méndez, lo he celebrado y honrado, dedicándole uno de mis artículos. Es este :
Todo, menos venir para acabarse
Mejor rayo de luz que nunca cesa;
o gota de agua que se sube al cielo
y se devuelve al mar en las tormentas.
O ser aire que corra los espacios
en forma de huracán, o brisa fresca.
¡Todo, menos venir para acabarse,
como se acaba, al fin, nuestra existencia!
El primer verso ya es una declaración de rebeldía y de amor a la vida, todo, menos venir para acabarse. No henos venido a eso, hemos llegado a este pequeño e infinito mundo, para alzar el vuelo y resistir y no dar nunca por perdida la batalla por nuestra parte, aunque el final sea como es, pero que carguen otros con el muerto y la culpa.
Mejor rayo de luz que nunca cesa. La poeta se mira en el espejo de la naturaleza que suele devolvernos gratas sorpresas y espléndidas lecciones para nuestro caminar, la luz no cesa desde el principio de los tiempos y junto a ese rayo que no cesa, otras imágenes no menos ejemplares y certeras: o gota de agua que se sube al cielo / y se devuelve al mar, en un continuo círculo que roza la eternidad más envolvente, o ser aire que surca los espacios en forma de huracán o brisa fresca para el disfrute del rostro y el cuerpo sofocado.
Dicho lo cual: ¡Todo, menos venir para acabarse! Porque hay que rebelarse y ser torbellino como lo fue Concha Méndez, “la mayor de 11 hermanos, apasionada nadadora desde la niñez, defensora de la libertad, de su creatividad y de su independencia”, como le contó una de sus nietas a Sheila cuando estaba trabajando su proyecto de canciones a ellas dedicadas. Amiga de Lorca, de Cernuda, de Alberti, se casó con Manuel Altolaguirre, otro poeta del 27, y fue poeta, dramaturga, guionista, editora y vendedora de libros a domicilio.
A la poeta, después de hacer ese recorrido por su vida y la naturaleza no le queda otra que aceptar lo irremediable, que así es la vida, y quizá sea mejor así, y dejar la eternidad para nuestra memoria, nuestra luz y el paso por los caminos de esta tierra, la sombra de lo que fuimos que queda en algún rincón amigo, porque aunque digamos con toda la energía del mundo este primer verso repetido: ¡Todo, menos venir para acabarse, no podemos eludir el fatal final: como se acaba, al fin, nuestra existencia, pero que nos quiten lo bailado, y mejor aún que no nos lo quiten! Cuánto bueno y bello nos hemos perdido por el maldito machismo que debió de arrancar en el paleolítico, si no antes.
https://youtu.be/-LySfWSLbK0 Sheila Blanco "Cantando a las poetas del 27".

domingo, 5 de mayo de 2024

LAS LECCIONES DE LA NATURALEZA

 


Todo un ejemplo, sí, de geografía, biología, meteorología... y de vida. En la vida y en todo lo demás, si no tocamos fondo vamos de cráneo, no subimos, no avanzamos, no progresamos, nos quedamos huérfanos, estériles sin hacer nada de provecho.
Tocar fondo, oscurecer un poco, adentrarnos, callarnos, hermanarnos con el silencio... ¡es tan fecundo! Y a esperar. Juan Ramón Jiménez lo dejó dicho de forma inigualable en el soneto “Octubre” al contemplar las labores del arado cuando abría el haza oscura y el labrador echaba la semilla en la entraña de la tierra. Termina así con los dos tercetos: “Pensé arrancarme el corazón, y echarlo / pleno de su sentir alto y profundo / al ancho surco del terruño tierno, / a ver si con partirlo y con sembrarlo, / la primavera le mostraba al mundo / el árbol puro del amor eterno”. Sucede cuando se toca fondo.
Esperar a echar raíces, porque si el suelo es el apropiado, bien trabajado, abonado, mullido y húmedo, es seguro que crece con fuerza hacia abajo buscando el mejor sustento.
Salir de la sala de confort, se usa mucho en la actualidad esta expresión, y si no la gastamos a lo tonto hasta que se convierta en lugar común, no deja de ser expresiva y bella. Lo diré una vez más, es necesario y urgente cortar el cordón umbilical cuanto antes, para salir del mejor de los mundos posibles, en el vientre de la madre, porque llega el momento en que no hay más remedio que salir al cabo de la calle, al aire puro y frío, al mundo áspero y humano, sensible y trágico, no tenemos otro y es nuestro mundo por el que transitar, navegar y luchar por que no se deshaga. Fuera de la sala de confort hay riesgo y aventura, dolor y muchos momentos de inmensa felicidad, aunque sean instantes pasajeros, que cuando son intensos se quedan para siempre en el recinto portentoso de la memoria.
Vencer las adversidades que, a veces, no son tales, o viene todo mezclado, lo malo, lo regular y lo bueno. Llueve, y tú, desde el mundo señorito de lo urbano dices que hace malo, y mi padre, o el tuyo, que labraba el campo, decía que era el día más hermoso del año, porque veía cómo apuntaban los trigos, crecía la alfalfa, los viñedos lograban que los racimos reventaran de uva y las mulas y los caballos retozaban dejándose alegremente mojar.
Florecer, el final feliz, florecer y dar fruto, ya puedes extasiarte ante los almendros en flor o los cerezos, los trigales bailando alegres a su ritmo bien marcado por el viento y lo que darán de sí las viñas cuando las bodegas se impacientan. En clase de los talleres de escritura, con frecuencia, no se muestra mucho contento cuando se intuye difícil la tarea, no acaban de salir a pedir de boca las primeras palabras ni el párrafo bien erguido y amueblado, pero cuando devuelvo los escritos, corregidos y valorados en su punto y forma, lo que llamamos “La Cosecha”, la autoestima se sube felizmente por las paredes de la mente y por la piel con mucho regusto y gran contento por dentro y por fuera, saboreando los frutos de cada cual y del colectivo y las sabias lecciones que nos damos unos a otros. Una gozada, les digo, y nos lo creemos y lo sentimos.
https://youtu.be/OTWVEu6diGw?si=80RHyZtq7SGm7VVD La Petite Fille De La Mer ( Vangelis ) No te pierdas el vídeo completo, dura solo 6 minutos. Una preciosidad. ¡Hay que ver lo que puede cambiar todo con una simple mirada amable y pizpireta!

jueves, 2 de mayo de 2024

A RITMO DE TANGO

 



Hace un año escribí un artículo sobre el bolero “La terrible belleza del bolero” y una buena amiga me pidió amablemente, como siempre te lo piden las buenas amigas, que le dedicara un artículo al tango y, ay de mí, se me había olvidado, hasta que hoy me lo ha recordado Facebook e intento ponerme las pilas por aquello de que cuando alguien, así, me dice, ven, lo dejo todo, y aquí me tienen. Va por ti, Gloria Rivas y por cuantas estaríais dispuestas a sacarme a bailar. Nunca jamás os daría calabazas.
Me encanta el tango, verlo bailar por las mejores parejas y escucharlo de las manos y del violín y del chelo, por ejemplo, de las hermanas Katika y Anikó Yllényi. Se me van los pies y el alma toda y daría media vida y toda mi pasión por bailarlo decentemente bien con una bella mujer en la pista de cualquier lugar del mundo.
Un paso adelante y otro atrás, un dos, un dos, y todo lo que sigue. Tanto que un día le dediqué a mi mujer un tango con el mismísimo ritmo del tango, me parecía a mí:
“Si yo me voy...
Si tú te vas...”
Consistía en repetir estas expresiones al comienzo de cada párrafo, y como quiera que yo le iba dando el ritmo del tango, me parecía a mí que lo estaba bailando con ella, despidiéndonos de este amable y hospitalario mundo que nos había cobijado tanto tiempo, mucho en verdad.
El tango, como sabes, es un género musical y una danza, característica de la región del Río de la Plata y su zona de influencia, pero principalmente de las ciudades de Buenos Aires (en Argentina) y Montevideo (en Uruguay). Musicalmente suele tener forma binaria (tema y estribillo), dicen los expertos en el tema y Enrique Santos Discépolo, uno de sus máximos poetas, lo definió como «un pensamiento triste que se baila». Y él sabía lo que se decía, como gran poeta del tango, compositor y músico, después de Carlos Gardel.
Los investigadores destacan seis estilos musicales principales que dejaron su impronta en el tango: el tango andaluz, la habanera cubana, el candombe, la milonga, la mazurca y la polka europea.
El tango, sin lugar a duda, tiene un aire marcadamente sensual, con pareja abrazada, que exige una profunda relación emocional de los cuerpos de los bailarines entre sí.
Pero ni puedo ni debo olvidar a Carlos Montero, “músico y guitarrista excepcional”, porque tuve el honor de poder disfrutar de su amistad a la sombra de Joaquín Díaz, con recuerdos inolvidables en Urueña y en Viana de Cega. Moncho Alpuente dijo de él: “Carlos Montero, contemporáneo y sabio, traspasa las fronteras del tiempo y del espacio con su canción eterna, melodía de arrabal, de todos los arrabales del mundo en los que reina resucitado por su ensalmo S.M. el Tango”. Y Aute: “Debo confesar, con todas sinceridad que gracias a Carlos y sus tangos, abrí los ojos y los oídos a una esencialidad de la manera de escribir canciones... Los tangos, en la guitarra y en la voz de Carlos Montero, adquieren una nueva dimensión. Se transforman en canciones intimistas, llenas de matices que apuntan hacia nuevas vibraciones poéticas y musicales”. Siempre vuelvo a él.
El tango es, para concluir: recuerdo dolorido, queja y lamento, sensualidad, llanto y sentimiento, compañero y amigo, pero por encima de todo es baile agarrado y sentido en el que dos cuerpos bailan con la pasión a flor de piel en la que el bandoneón, que ocupa un lugar central, le da su punto musical y como todo baile “es soñar con los pies”.

domingo, 28 de abril de 2024

¿UN CAOS ENTRE DOS SILENCIOS?

 



“Un caos entre dos silencios, eso es la vida”, Samuel Beckett, ruido, como dijera Isabel Allende, ¿como el eco de Beckett?
Y tienen razón..., y no la tienen... Veamos: Es cierto, antes de ser engendrados, pura nada, puro vacío, absoluto silencio. Después de la muerte, puro silencio en el mundo de la nada, los huesos, la ceniza y el polvo de los cementerios. Y ente ambos silencios, el caos de la injusticia, las guerras, Gaza, Ucrania, la pandemia, los cataclismos... y los Dioses, al margen, callados, mudos en su inexplicable silencio y en su Reino musical de arcángeles, tronos, dominaciones y demás ángeles bellos.
Y no la tienen porque al ir a primera hora de una mañana de domingo, preciosa por lluviosa, por el periódico y el pan, me ha restallado en la mirada un árbol mitad almendro-mitad cerezo rosa, plagado de flores reventonas que es todo un festín para la calle y mis ojos recién despejados.
Pongo música en cuanto llego a casa y escucho una canción popular tocada con el violonchelo por Pau Casals y la respiración y el pulso se detienen ante tanta belleza. ¿Cómo llamar caos a este engendro de armonía absoluta y belleza descomunal?
Advierte asimismo cómo el ombligo, nuestro ombligo, no tiene función alguna, pero encierra un significado maravilloso que nos une a la madre, a la tierra y a nuestros antepasados, viene a decir algo así Irene Vallejo. Y mira qué bonito lo dice: “Todo ser humano cuenta con ese orificio en el vientre, propio e intransferible, un sello aduanero de su entrada al alborotado paisaje terrestre”.
... Leí la frase de Beckett al comienzo del artículo de Manuel Vicent y no seguí leyendo, como hago algunas veces, y me puse a escribir todo lo anterior, podría haber seguido, pero en su lugar fui a leer, impacie nte, la columna entera y, como siempre, me encontré con estas perlas:
“Puede que la vida sea un caos entre dos silencios, si nos atenemos al inagotable caudal de sangre que han provocado los tiranos, pero yo no llamaría caos al Partenón, ni a la creación del derecho romano, ni a los códices de vitela elaborados por los monjes del medioevo, ni a los sonetos de Garcilaso, ni a la Quinta Sinfonía de Gustav Mahler, ni al cuadro La alegría de vivir, de Matisse. Tampoco llamaría caos a una espiga de trigo bien granada, a tener 20 años y perderse con una novia por la Toscana, a navegar en un velero por el mar de Denia bajo el sol del verano con el silencio del oleaje atravesado por una canción de George Moustaki”.
Me alegré mucho, sabedor de que había ido el escritor, mi maestro, por los mismos derroteros que su alumno atrevido en seguirle las huellas.
Me quedo patidifuso, igual a anonadado. Y más cuando la columna termina de esta guisa:
“Puede que en la cueva de Altamira aquellos trogloditas se despedazaran entre ellos, pero antes nos dejaron de recuerdo unos bisontes pintados. Puede que en la religión cristiana el redentor haya muerto en la cruz, pero yo no llamaría caos a La Pasión según San Mateo, de Johann Sebastián Bach”.
Habló el maestro y casi nada más que decir, porque, además, ya dije lo mío y me alegro de que, al parecer, no estuve tan descarriado. Pues eso, que con ser alumno aventajado, algo que ya se ha unido a mi piel, me conformo.
https://youtu.be/e0GPN2q0WFg?si=PysbKEh9U0v5FcZ_ Pasión Vega: La Bohemia (Letra) (Directo) El pulso se detiene ante tanta belleza, de canción y de voz y se corta hasta el aliento... No, esto no es un caos..., ni ruido tampoco...

jueves, 25 de abril de 2024

LA DESOLACIÓN MÁS ABSOLUTA

 



Diario del atardecer – 24 de abril de 2024
(1)
Bastarían estas dos imágenes para denunciar la barbarie más atroz que se está cometiendo en Palestina, si no optamos por llamarlo genocidio, que quizá, crímenes de lesa humanidad, a todas luces. Es una niña muerta en los brazos de su tía desolada mostrándonos la desolación más absoluta. Y cuando viva, marcando con los dedos la victoria que no le llegó, ay. Y el signo infinito en ambas de la soledad, el dolor y la amargura. Y todo por un tirano, por pura venganza y para salvar su pellejo, ya que es seguro que en cuanto se acabe la matanza y destrucción final tendrá que ser juzgado por delitos pendientes más los que habrá que añadir por los miles de civiles y de niños en el momento de dejar de ser primer ministro de Israel.
En este día, víspera de un 25 de abril de hace 50 años, de la Revolución pacífica de Portugal, en donde los claveles y una canción fueron símbolo perfecto del final de un dictadura, veo esta fotografía como estandarte que ponga fin a algo que ya no se soporta más y que nunca debería haber sucedido.
La destrucción de Gaza y las muertes de los palestinos no pueden quedar impunes, no es posible ni deseable el perdón, sino que todo el peso de la ley caiga sobre los asesinos. Demasiada gente inocente, miles de niños asesinados, demasiada desolación que nos avergüenza como seres de este mundo atroz. La justicia internacional es la que debería poner orden y las cosas en su sitio.
Ahora Israel ya se enfrenta a una demanda por genocidio presentada por Sudáfrica ante el máximo tribunal de Naciones Unidas, ¿pero no sería de esperar que el resto de las Naciones tomaran el ejemplo de Sudáfrica? Y si no lo hacen ¿por qué, y a qué esperan? Estudiantes de EEUU se están manifestando estos días en algunas Universidades del país en defensa de Gaza...
Que cunda el ejemplo y el mundo entero consiga el alto el fuego, la paz y el castigo a los genocidas y a los asesinos de ambos bandos.
(1) Se llamaba Saly. Tenía 5 años. Es el cuerpo que abraza su tía Inas Abu Maamar en la foto de Mohammed Salem que ganó el WorldPressPhoto captada en el hospital Nasser en Gaza. Saly es una de las 14.000 niñas y niños asesinados por Israel.