jueves, 26 de mayo de 2022

TODOS PENDEMOS DE UN HILO

 


No hacen falta más explicaciones, porque viendo esta imagen sobran todas, pero no estará de más insistir, que para eso se inventó la palabra.
Todos pendemos de un hilo: hasta el más guapo, rico, emprendedor, afortunado empresario que se cree que todo lo hecho y emprendido se le debe a él, todo entero, y para más inri piensa que todos sus empleados son unos holgazanes. Si no lo crees vuelve sobre la imagen que el dibujante la clavó. ¿Si se fueran retirando uno a uno, dónde iría a parar el pobre diablo? Y solo con retirarse unos centímetros.
Hay quienes educaron, desde la simplicidad y malas maneras manifestando que algunos de sus alumnos no llegarían a nada o a poco más de nada, dada la miopía y el pesimismo que rezumaba aquel mal maestro. Y se les metió el veneno en el alma y hasta en el cuerpo. Y no había manera. Muchos salieron, pero les costó.
Y la gente, mucha gente, ignora el poder que tiene, cuando reúne todo su potencial, que si bien es pequeño, mirado individualmente, unidos, uno a uno, hasta llegar a mil o al millón, el poder se le vuelve inmenso, del mismísimo tamaño de las grandes cordilleras y los océanos.
Claro que podemos, a no ser que nos convirtamos en Reinos de Taifas, jaulas de grillos, en donde lo que impera, manda y ordena son los egos afilados de cada cual haciendo que todo se venga abajo cual torre de arena. Y así, “Podemos” en Andalucía, ¡tiene bemoles la cosa!, llegó tarde a la firma del pacto de las Izquierdas y quedó fuera rascándose sus miserias, mirándose una vez más su ombligo. ¿Aprenderán? Deben.
Aprendí de joven en sesiones de dinámicas de grupo que en el grupo de trabajo las matemáticas fallan y dos más dos pueden llegar a ser, cinco, diez o doscientos.
Todos nos necesitamos, yo te necesito, tú me necesitas, todos somos más que uno, todos podemos llegar a lo más alto si nos aupamos unos a otros y no nos despellejamos en el intento. Todos, individualmente considerados, no somos más que un granito de arena, pero juntos conformamos todas las playas del mundo. Todas. ¿Cómo se te queda la mente de solo pensarlo?
https://youtu.be/1kmCxkHiwnY Carmina Burana O Fortuna Carl Orff

lunes, 23 de mayo de 2022

ENORME CONTRASTE DE TRATO SANITARIO

 

(DIARIO DEL ATARDECER - En Abril para más señas)

En mis cinco pasadas por Urgencias al Hospital, tras una operación de un tumor en la vejiga, que terminaría siendo de los no agresivos, aleluya, y a raíz de diversas complicaciones, que se enlazaban como un rosario, fui pasando por muchas manos, aunque quiero detenerme en dos preferentemente en cuanto trato profesional y humano, con una diferencia abismal. Este artículo intenta aportar al quehacer común un granito de arena por aquello de que nada de lo humano nos debe ser ajeno.
En la primera se trataba de una ecografía. ¿Diez, quince minutos?, posiblemente, marco el tiempo porque es significativo. Estaba recostado en la camilla y se acercó la doctora que, sin decir palabra, creo recordar, comenzó la prueba, y al instante se acercó un colega, médico debía de ser, y se pusieron a hablar, sin parar, desde el inicio hasta el final, mientras la doctora recorría mi bajo vientre y alrededores, pendiente al tiempo de la cháchara sobre dos personajes de un pueblo que ambos conocían. Tampoco me dijo adiós al final, quiero recordar, y lograron ponerme nervioso y hasta sentirme no muy bien tratado, porque desde mi ignorancia me preguntaba si no sería mejor que la señora en cuestión se concentrara en lo que estaba haciendo y me dirigiera alguna palabra para no sentirme como un trozo de carne al que se está analizando, y que el caballero moscardón dejara de insistir en el tema baladí y no alargara más la cháchara como si de una conversación en la barra del bar se tratara. Enseguida pensé que no hubiera estado mal llamarles la atención, qué menos, y con buenos modales, por supuesto, por miedo a que los dioses que llevan dentro no se vengaran conmigo, pero uno no tiene resortes rápidos y me quedé mudo como un muerto, rumiando mi desazón y la contrariedades que acarreaban fuertes dolores y escozores no menores en los bajos fondos, concentrados en mi pobre pene de puta pena. Mal, muy mal. Y me quedé con muy mal sabor de boca por el maltrato, llamémoslo así sin contemplaciones. O así lo sentí yo.
En la quinta estancia en Urgencias nuevamente asistí a un hecho que me derrumbó favorablemente. Me habían bajado a la Unidad de Observación en la zona de Urología y, nada más llegar, se acercó al momento la auxiliar de turno, y para que no pasara frío, porque lo hacía, sin yo decirle nada, debió de sospechar que soy friolero de narices, me colocó bien la sábana que estaba a su aire, me puso una manta, como Dios manda, me la remetió por un lado y por el otro y me salió del alma y del cuerpo dolorido, decirle: “qué buena eres, pareces una madre”. Me sonrió y me contestó que así se lo haría si fuera su padre. La miré a los ojos, grandes, muy bien pintados, y me pareció ver el mejor de los cielos en un sitio hecho para sanar y tratar al personal como aquella mujer, ni demasiado joven, ni demasiado adulta. Aún me queda el recuerdo de su mirada sonriente y el gesto de toda una madre amorosa. Gracias, infinitas gracias, que aprovecho para hacerlo extensivo a todo el personal sanitario que me trató en los 20 días larguísimos que tuve que pasar por allí.
https://youtu.be/yaPEkSRf6Vg Serrat sinfónico Herido de amor Federico Garcia Lorca

domingo, 22 de mayo de 2022

COLUMPIOS EN EL CIELO

 


Yo no sé si hay cielo, y si es azul y lleno de felicidad inenarrable con músicas inefables sonando, por ejemplo, a la música toda de Juan Sebastián Bach, o más etéreamente como pensaban los sabios, filósofos y músicos medievales sobre la música del cosmos y la armonía de las esferas celestes de Pitágoras, pero sé bien cierto que existe un cielo inmenso, infinito entre esa mujer y esa niña, qué digo cielo, mejor sería decir altísimo cielo, en donde están a punto de sonar las carcajadas más sonoras y más unísonas, porque la pequeña quiere ser como la mayor y la mayor se ha convertido en la niña que fue para jugar con la niña de hoy. Y se han fusionado con tanta fuerza y energía que han detenido el tiempo para disfrutar de ese momento único, irresistible y simpar. No hay color semejante fuera de ese territorio, no hay comparación que pudiera estar a esa altura inconmensurable de felicidad, de alegría gozosa e intercambiable, la niña acercándose a la mayor y esta invadiendo el territorio de la niña de ayer que está hoy presente en las dos.
Y hasta las oigo decir: si no hay columpios en el cielo para qué queremos ir allá arriba, aunque mi abuela me dijera, no digas esas barbaridades propias de un ateo consumado que se va a ganar el infierno a sartenazos.
Déjame que te diga que me han dado la mañana y me han llenado el día de energía y no quisiera más que estar entre ellas captando hasta el último suspiro, hasta sus más hondas carcajadas y detener el tiempo para quedarme para siempre entre ellas, ¿para qué más cielo?
En tiempos de guerras, pandemias y ambientes enrarecidos y putrefactos hasta la náusea, por la corrosión de muchos políticos y sus votantes, empresarios que solo se preocupan de sus beneficios, obreros confundiéndose de bando, intelectuales y comunicadores que han dejado su luz encerrada en nadie sabe qué jaulas de oro y miseria, frivolidad e ignorancia, nada como encontrar y poder quedarse a vivir en estos oasis de armonía sin límite, lejos del mundanal y áspero mundo de ahí enfrente.
Nota no tan al margen: La frase del día: “El gran debate nacional es hasta qué punto el emérito sigue debilitando la Monarquía y azuzando la división”. Berna González Harbour. Lo demás son fuegos artificiales para lucimiento de algunos politólogos. Y otra de Max Pradera: “Existen dos teorías: 1) El Campechano no ha entendido nada. 2) “El Campechano lo ha entendido todo y está en modo venganza: jodeos, putos republicaners, soy invisible, y jódete tú también, hijo mío, que me echaste de MI palacio y ahora te lleno de mierda la Corona”. Y 3) No hay explicación que valga, eso ha dicho a la pregunta de un periodista.
Pero volved, por favor, al cielo de la niña y la abuela, este mundo es una porquería, ya lo sé, con aires del tango Cambalache. Y quedaos con la música: Es J. S. Bach.
https://youtu.be/RLsQ-_jnxeQ J.S. Bach. Cantata 147. Jesus bleibet meine Freude. Dir.: José Ramón Encinar.
https://youtu.be/CvglW3KNSsQ HAUSER - Air on the G String (Bach)

jueves, 19 de mayo de 2022

ENTRE SABIOS Y NECIOS ANDA EL JUEGO DIARIO DEl ATARDECER



14 - 18 de mayo.-
 
Lo tenemos claro, ¿no? Pues vayamos al grano:
• Para atender más a la mirada del sabio Vargas Llosa cuando escribe grandes novelas, que a los discursos que nos suelta con frecuencia, propios del necio que lleva a cuestas, como todo hijo de vecino, al sostener: "Entre Bolsonaro y Lula, yo prefiero a Bolsonaro", como las anteriores manifestaciones sobre el voto. Vale, tío.
• Para seguir la sabiduría del proverbio italiano: "Si tu hijo está en problemas, cierra la boca y abre los brazos". Y aprender a distinguir entre lo necio del discurso a destiempo, gritando, vociferando, asustando, echando la baba putrefacta del dominio casposo de los siglos pasados, del sabio bueno que abre los brazos para acoger, abrazar y dejar que le abracen.
• “Y qué pasó / entonces. / Pasó una mujer. / Pero qué pasó. / Que era / de las que nunca / terminan / de pasar”, un poema de Karmelo Iribarren, tan breve y pequeño como inconmensurable en su brevedad inmensa. Ahí se da la mirada del poeta sabio que capta asombrado la luz de esas mujeres que son, existen, han aprendido a ser, a saber estar, existen llenándolo todo de lucidez y bondad a manos llenas. Qué lejos de la necedad de las que nada dicen gritándolo todo en todos los mentideros de la villa, los medios de comunicación social, senado, congreso y muchas tertulias. Muchas del lado de Bolsonaro, Trump, Marine le Pen, Macarena Olona..., y muchas en el lado opuesto, que nunca terminan de pasar, cargadas de verdad y futuro, aleluya.
• Estar al lado de las mujeres y muchos hombres que defienden que la regla se contemple en la sanidad y en el mundo laboral, cuando va acompañado de gastos y dolores, y lejos de quienes sostienen otro discurso alarmados sin escuchar la voz sensible de los nuevos tiempos más justos, más humanos, más razonables. Y llegó la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz y replicó, menos mal, ante el peligro de la estigmatización de las mujeres: “Lo que estigmatiza es no tener la sensibilidad suficiente para comprender que somos diferentes las mujeres y los hombres y que el mundo laboral no es neutro”, y me reconcilió con lo mejor del hombre que llevo dentro y que está de acuerdo con lo más sensible y humano de mujeres y hombres. ¡Cómo y con qué razón obligamos todavía a mujeres con fuertes dolores de la regla a trabajar! ¿Y cómo no nos hemos dado cuenta hace siglos?
• La última barbaridad, ¿cuántas van ya? de la Sra. Ayuso, ha sido la de que en Madrid las clases sociales no existen. Menos mal que poco antes Cáritas dijera en un informe sobre la pobreza que 1´5 millones de madrileños están en riego de exclusión, a lo que uno de sus exconsejeros, sin que le temblaran el bigote y los hígados se preguntara. ¿Dónde están todos esos pobres, que yo los vea? Ah, y la última: Ante la posible baja médica a las mujeres que sufran una menstruación dolorosa. "La única regla que me importa es la regla de tres”. ¡Santo Dios!
https://youtu.be/PZnodJJ7l_I vangelis - chariots of fire from mythodea HQ (Carros de fuego)

 

jueves, 12 de mayo de 2022

LO GRANDE Y LO PEQUEÑO

 


Emociona y fascina la grandeza de un árbol, la inmensidad del océano, la infinitud del cosmos, y conmueve y fascina la margarita tratando de abrirse paso en el asfalto y una ardilla trepando por los pinos.
Lo grande y lo pequeño. Lo grande para expandirse en ello, lo pequeño, que es hermoso, como nos dijo un sabio un día, E. F. Schumacher, para más señas, lo más apto para la caricia y permitir que el corazón se conmueva.
El árbol de la imagen en Oaxaca, México, es el árbol con el diámetro de tronco más grande del mundo. Su circunferencia alcanza casi 60 metros y tiene una altura de 42 metros. Su edad aproximada es de 2000 años. ¡Cómo no extasiarse ante él, y admirarlo, como asimismo admirar la grandeza de algunos seres del planeta, sentir tu pequeñez ante las cataratas del Niágara, por poner un solo ejemplo, y si tienes ganas de hacer pis ante ellas, sentir lo diminuto y ridículo cuando te crees algo más de lo que eres!
Lo grande que nos coloca en el lugar exacto de nuestra pequeñez y en el espacio que nunca debimos abandonar, como cuando niños los padres eran más que gigantes, casi dioses, y nosotros niños inermes, pero de su mano en los dominios de la mayor de las seguridades.
Lo pequeño que saca de nosotros nuestro mejor yo, la vida como un juego y la magia y la fuerza de la amistad y la medida exacta de nuestro yo siempre frágil, siempre a merced del viento y necesitado de ternura.
En lo grande admiramos a quienes de verdad han pasado a nuestro lado siéndolo y les debemos el mayor de los respetos, el más acendrado de los agradecimientos.
En lo pequeño nos medirnos desde nuestra más absoluta desnudez, lejos de toda quimera, fatuidad, soberbia desatada, poderes absolutos y dinero al por mayor que en verdad-en verdad no dejan de ser más que chatarra almacenada desde la avaricia cuyo fin no es otro que el estercolero y la ceniza.
Grande ya entre los grandes, Carlos Alcaraz, y más que grande, inmenso, y a la vez niño y poco más que adolescente, que ha entendido el tenis como los más sabios de cada lugar, como un juego, para disfrutar, pero trabajado con “cabeza, corazón, y dos cojones” como le enseñó su abuelo. Grande y chico, inmenso y diminuto, grande desde la humildad de lo pequeño, pero que se la juega a los más grandes y les gana. Fue un lujo verle jugar y ganar a Nadal, a Djokovic y Zverev.
Y el más grande de toda Iberdrola junta, su presidente, el Sr, Galán ¡qué ser más diminuto! nos regaló recientemente la mayor imbecilidad y barbaridad perdiendo todos los modales y uno más, llamando tontos a 10 millones de clientes, y cuando pidió perdón la enmierdó más. Y un último puyazo: ¿Sabías que gana mil veces más que cualquiera de sus empleados? ¿Cómo te quedas?
https://youtu.be/VbTFJHFxtik N. Paganini "Venice Carnival" Anastasia Tyurina (10y.o.) and Evgeniy Volchkov

domingo, 8 de mayo de 2022

IMPORTA CULTIVAR LAS MIRADAS

 



Exacto. Lo bonito no son los ojos, son las miradas. Los ojos, en sí, apenas tienen vida, si no les acompañan las miradas, son estas las que los hacen tiernos, luminosos, perspicaces, cálidos, penetrantes, ojos de lince, crueles, dañinos, con ganas de querer y ser queridos y un sin fin de modalidades y variantes que son las que los dan la vida de la que ellos carecen en gran medida.
“Las estrellas para quien las trabaja”, es el título de una antología poética y de un recital, a la vez, de Juan Carlos Mestre, el poeta del Bierzo. Podría decirse lo mismo de los ojos: están ahí quietos, como las estrellas, pero hay que cultivarlos, transmitirles fuego, pasión, calidez, frío, indiferencia, distanciamiento, compañía, tensión, coraje, para que digan y transmitan todo aquello que la mente y el corazón están capacitados para darles vida y hasta color.
Y así son las miradas, las que, bien trabajadas, hacen más bello el mundo que nos rodea o más agresivo, si se las deja a su suerte, y están esperando la mano amiga que las predisponga al canto, la celebración, la hermosa armonía, al fuego que calienta, distrae, emociona y aviva el temperamento hasta las últimas y más íntimas médulas.
No nos engañemos, nada se nos da, o apenas, todo es fruto o debe serlo de nuestro afán, nuestro esfuerzo, nuestro trabajo. Nacemos con posibilidades mil, pero nada son si no se las riega, se les quitan la malas hierbas, se las abona, se las endereza, se las mima, se las trabaja. Las miradas debe ser cultivadas, como la mente y los sentimientos, las emociones y las pasiones, y en ellas es importante y decisivo poner todo lo mejor que tenemos y somos para que los ojos digan todo lo que pueden decir, contar, cantar y enamorar, y así hasta que estén rodeadas de arrugas.
Puedes dedicarle mañanas enteras para que los ojos estén más bellos, pero de poco sirven si no le dedicas mucho más tiempo al cultivo de las miradas. Son estas las que embellecen de verdad tu rostro, las que inundan de luz tu vida y la de los otros, las que mejoran el paso de los humanos y las bestias por este mundo.
Las miradas tensan el pensamiento, avivan la conciencia, escudriñan los entresijos más recónditos, arrullan los sentimientos, acarician, besan, levantan los ánimos apagados, recorren la piel de los otros como una caricia, un bálsamo, una leve brisa que atempera el alma. “Dos personas que se miran a los ojos no ven sus ojos sino sus miradas” decía el famoso cineasta francés, Robert Bresson, que sabía un rato sobre el lenguaje de las miradas de sus actores y actrices.
Pues eso, que lo bonito no son los ojos, lo hermoso en verdad son las miradas que están para ser trabajadas y cultivadas, para tenerlas activadas y ponerlas al servicio de las mejores causas.
https://youtu.be/cdSFTp3KBUk Juliette Binoche - Et Si Tu N'existais Pas. No te pierdas ni su mirada ni sus sonrisas. Alegran la vida.

jueves, 5 de mayo de 2022

LECCIONES A LAS CLARAS - DIARIO DEl ATARDECER

 



22 de marzo
La primera imagen no deja de ser una magnífica lección, la de hacer pis, esto es, mearse en lo que nunca debió de existir, sino simplemente y racionalmente para jugar, pero nunca para matar a sangre odiosa, fría y de ardor guerrero. Y sin darse cuenta es lo que está haciendo ese niño que nos representa a todos, al menos a los que no llevamos en la sangre ardor guerrero.
La segunda, que sirve de portada a la última novela de Rosa Montero, y que habrá que leer, tiene un encanto especial en las cinco niñas: las cuatro primeras haciendo gala de aprender los primeros pasos de la danza o el ballet y atentas a las indicaciones de la profe, y destacando la que se sale de la línea marcada y, aprovechando que es la última, se halla lejos de la mirada que lo controla todo y todo lo dirige, “¿qué sería de los niños sin la desobediencia?”, que se preguntara Jean Cocteau, se sale de madre y comienza a hacer, libre y feliz, sus pinitos, sencillamente los que le pide el cuerpo y su imaginación rebelde y creativa.
25 de marzo
“Yo no tengo biblioteca. Tengo libros… Escondiéndose entre los cuadernos, tras la pantalla de la máquina en que escribo, por cualquier rincón. Tengo libros en el coche, en el baño, en el estudio al final del jardín”. Ángeles Mastretta
Me pasa, no tengo biblioteca, tengo libros, ayer me preguntaron que cuántos libros tendría y, a bote pronto y rápido, dije que de cuatro a cinco mil. Un día que no tenga otra cosa mejor que hacer voy y los cuento. Me imagino que por ahí andarán. Los tengo distribuidos por los sitios más inverosímiles de las dos casas, eso sí, menos en los baños. Ahí no he llegado. Allí donde veía un rincón iba yo con mi taladro y mis tablas y preparaba una estantería en un periquete.
La escritora mexicana destaca algunos: Anna Karenina, Madame Bovary, La cartuja de Parma, Orgullo y prejuicio, Los novios... y yo, que no quiero ser menos, nombro los cuatro o cinco Quijotes, El Danubio, Ana Karenina, La montaña mágica, las antologías de Lorca, Machado, José Hierro y Claudio Rodríguez, casi todos los libros de Muñoz Molina, Si te dicen que caí, la serie de Los Episodios de una guerra interminable de Almudena Grandes, las novelas de Rafael Chirbes..., sin olvidar los Diarios y muchos libros de ensayo y de poesía.
Los libros, dice Ángeles Mastretta, son conversaciones. Por eso dan tristeza que se pierdan, a mí en particular, porque cada vez más me gusta releer y volver a conversar con quienes estoy muy agradecido y a quienes más debo.
28 de marzo
• Hoy me he levantado con ganas y me he puesto a escribir un haiku que me rondaba en la duermevela, y me digo: por hoy he cumplido.
Iré a verte, / brinca mi corazón / solo por verte.
• La tribuna de Juan Gabriel Vásquez este jueves, en El PAÍS, al describir el dramático mundo que les tocó vivir a Montaigne en el siglo XVI y a Stefan Zweig a mitad del XX, terminaba así: “Por supuesto que el mundo de Zweig no es nuestro mundo, ni este mundo nuestro es el que vivió Montaigne: ese mundo de violencia religiosa y guerras civiles, ese mundo de locura gregaria y de sectarismos enloquecidos. Por fortuna”. No lo olvides, por fortuna no es nuestro mundo. Ya tenemos bastante con Putin y los “hijos de Putin”.
https://youtu.be/9Q0CNFCvd9I Mozart: Queen of the Night by Alison Balsom ( Trumpet )