Si tienes más de 50 o 60 no me digas que no te entra una nostalgia que se sube por las paredes con una resaca intensa de alegría. Nostalgia de aquella tu infancia feliz que llenaba la calle y hasta el mundo entero, resaca porque deja un regusto amargo de aquello que se fue y no ha vuelto más, alegría porque resuena con aire trotón de aquellos momentos inolvidables.
Las vecinas abrían las ventanas para contemplar tanta dicha compartida y tanto entender la vida como un juego que nunca se acaba, y que la calle cantaba a coro.
Solo una nota que define el tiempo que, por fortuna ha periclitado, pues hoy de llenarse de esa manera la calle habría una mezcla de sexos más rica y divertida siendo mixtas. Aquello era lógico dada la separación brutal y sin discusión ni debate posible en las clases, los niños con los niños y su maestro y las niñas con las niñas y la maestra.
Pero volvamos a la fotografía que es canto-homenaje-fiesta diaria de la calle invadida de niños y niñas deteniendo el tiempo, eternizando una estampa tan sugerente como fascinante. Y uno que lo ve en la lejanía no puede por menos de sentir nostalgia, en su significado etimológico: regreso al hogar-patria de la infancia, pero a la vez un recuerdo que se ha posado un instante en la memoria y la ha transfigurado con un tinte maravilloso de paraíso reencontrado.
Quizá el sentido más profundo de la famosa frase: “la patria del hombre es la infancia” resida en que es ahí donde está el verdadero paraíso, aquel que se perdió o, sin más, nunca existió, que sería lo más fácil. Aquellos juegos que llenaban la calle y la plaza constituían auténticos espacios paradisíacos, nuestros amigos más entusiastas y queridos. Y siguiendo al genial Borges podemos decir lo que escribió en un poema: “No hay otros paraísos que los paraísos perdidos”.
Las calles y las plazas de hoy, sin embargo, ya no cantan ni juegan ni saltan ni corren como entonces, y los niños y niñas de hoy, desde los 6 a los 12, dato de última hora, están cosidos a las pantallas, y tienen peor suerte, ay. Vuelvo a mirar la fotografía: ¡Cuánta vida buena y cuanta felicidad desbordante!
https://youtu.be/0YCZOtTIJg0?si=Y4ureCQNn1yVF5EA Rosa León, Joaquín Sabina - COMO LA CIGARRA (Videolyric oficial) #amor
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