miércoles, 10 de junio de 2026

ESCULTORES DE NOSOTROS MISMOS

 


“Todos podemos ser escultores de nuestro propio cerebro, si nos lo proponemos”, decía don Santiago Ramón y Cajal. Con su permiso y todos los respetos, porque ya es atrevimiento querer desviarse del gran sabio español. Pero, y aun copiándole, me apetece modificar un pelín su frase ampliando su contenido. Todos somos escultores de nosotros mismos, en donde se abre la puerta a los sentidos, al corazón, al rostro, los pies y las manos, al estómago y todas las vísceras restantes.
Invito a ponernos a ello desde el primer momento de abrir los ojos por la mañana y lanzarnos a la tarea del vivir un día más haciendo una lista de palabras que nos acompañen a lo largo del día como amuletos, puntos de apoyo y referencia. Palabras a cuidar, cultivar y proteger con las que ir esculpiendo nuestros cerebros y esculpirnos a nosotros mismos:
Amabilidad, que es mirar con detenimiento y una sonrisa al otro y ocuparse de él, sí, por encima de todo: ser amable.
respeto, palabra mágica e imprescindible apara reconocer y apreciar al otro en su dignidad más plena;
compasión con el desdoblamiento de lo más humano y sensible de uno mismo ante el dolor ajeno;
elegancia que va unida a lo interior o estar de pie desde la humildad más profunda defendiendo el orden, la justicia y la hermandad de los humanos. La elegancia del ex fiscal Álvaro García Ortiz en la entrevista de Ébole, que pudimos ver en el último programa “Lo de Évole”, de la temporada;
cultivo, que es cuidar de uno mismo como el buen hortelano que mima, mueve la tierra, siembra y espera con esperanza activa la salida de las plantas y no pasa un día sin contemplarlas. La pasión que mi padre ponía en las labores del campo. Cultivo que exige esfuerzo, voluntad y proponerse ser escultor de nuestro propio cerebro, como decía Ramón y Cajal;
no violencia, que es la ausencia de toda pelea, agresividad, guerra y destrucción, prisa loca, furor y ruido;
el cuidado y los cuidados, desde el cuídate, que es quererse, aceptarse, estar a bien con uno mismo, a cuidar a quien nos necesita, comenzando por los familiares en algún momento de sus vidas;
contemplación que es ver y mirar sin prisa. Con detenimiento y escrupulosidad penetrar en el interior de la esencia de las cosas y las personas;
reflexión o pensar hacia dentro habiéndonos fijado en todos los pormenores y no dejarse llevar de la sinrazón, la mentira, la estupidez, la mediocridad;
respiración “para silenciar el dolor”, siguiendo las pautas del filósofo alemán Martín Heidegger dadas a su amiga, la gran pensadora, Hanna Arendt: inspirar: uno, dos, tres y espirar, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, tomado del libro de Nazareth Castellanos “El puente donde habitan las mariposas”, sobre la neurociencia; últimamente lo hago al ir por el periódico y por el pan;
aprender, hasta el final, para poder crecer y seguir progresando;
compromiso social, aportando lo mejor de mí para hacer un poco mejor este mundo que nos ha tocado en suerte;
y no dejar de dar las gracias, por casi todo, a la vida y a todo el que te sirve, tiene algún detalle contigo, etc. etc., logrando que la palabra “gracias” sea como el propio respirar.
Escultores de nuestro cerebro y de nosotros mismos. Gracias, don Santiago Ramón y Cajal, por todo tanto.
Nota no tan al margen, para celebrar en estos días dos mensajes del Papa León XXIV: Uno evangélico: “Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”. Y otro político, en defensa de “la escucha, el diálogo, el respeto y la igual dignidad de todos los seres humanos”.
https://youtu.be/qogXrLdBS9s?si=zXlHkujWxCxwBCv0 Romance Anónimo - Jeux Interdits - Rafael Aguirre guitar.
Ver menos

sábado, 6 de junio de 2026

COMPARTIR CUANDO NO SE TIENE NADA



El primero que dijo que de poetas, locos y buena gente todos tenemos un poco nos regaló una gran verdad. Y gran verdad y hermosa la perla que nos dejó Enrique Ernesto Feblaro, odontólogo y músico argentino, para no poder por menos que admirar y compartir: “Cuando llueve, comparto mi paraguas, y si no tengo paraguas, comparto la lluvia”, que es de todos y nos cae gratuita del cielo y sus nubes.
Lo que nos indica, a todas luces, que aunque a veces no podamos, y otras veces no tengamos nada que dar, siempre podemos compartir: un rayo de sol, un juego en la nieve a bolazos, un rincón en el autobús, una mirada tranquila y pacificadora ofrecida de agradecimiento a la tarde, un saludo gozoso al sol naciente, un adiós melancólico al sol que muere y nunca muere...
Porque hay mucho que compartir aun no teniendo nada que dar: una risa a tiempo y una sonrisa a tiempo y destiempo, un abrazo prolongado lleno de calor y ternura aunque estés muerto de frío y soledad, un buenos días que abre el día de los buenos modales y maneras, un escuchar al unísono a quien sabe mucho de mares, ríos y montañas, plazas porticadas, bellas ciudades, conciencia social y distribución de la riqueza, una caricia frotando la espalda que tanto calor da y tanto anima y reconforta, compartir el día y la noche, la mañana y la tarde, compartir el tiempo que quizá para eso se nos ha dado...
Y no levantar jamás la bandera del odio a los negros, los moros, los judíos, los inmigrantes, las feministas y a los diferentes.
Y levantar la voz y el grito en favor de una mayor decencia y la elemental concordia para no negar la sal ni la palabra a nadie, y a favor de los que están a punto del desahucio para terminar con sus huesos y sus míseros enseres en la pu...ra calle en pleno duro invierno.
Curiosamente muchas veces el que nada tiene es el que da más y el que lo posee casi todo a lo único que aspira es a poseer más, y además puedes contemplarlo tú mismo, no se sacian, está a la orden del día y en las noticias de todas las mañanas. Sueñan con tener mucho dinero en los altillos y en los paraísos fiscales que parece que está a buen recaudo.
Sí, compartir cuando no se tiene nada, y solo siendo un poco poeta, loco y buena gente se puede hacer ese milagro. Tú verás cómo te lo montas, yo estoy en ello, para compartir tanto cuando no se tiene nada como cuando se tiene algo o todo. Y compartir para salvarnos todos, que de eso se trata en el fondo. Se ha difundido hasta la saciedad la famosa frase de Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mi circunstancia”, pero nadie sabe por qué se nos ha ocultado la segunda parte, tan importante o más que la primera: “y si no la salvo a ella no me salvo yo".
No hay otra que compartir, aun cuando no se tenga nada, para poder salvarnos nosotros y el entorno.
https://youtu.be/ikWpOJT4y9g?si=mI-IKGRj5tpbwO3D HAUSER and Lara Fabian - Adagio LIVE at the Royal Albert Hall (Y ahora a compartir el adagio más maravilloso, posiblemente)

miércoles, 3 de junio de 2026

EDGAR MORIN FALLECE A LOS 104 AÑOS

 


Me deslumbran-alumbran esas personas que en torno a los 100 años, y que quienes los han superado continúen ejerciendo un alto magisterio, porque sus mentes siguen igual de lúcidas, como cuando tenían, muchos menos años. Me he cansado de citar a Rita Levi Montalcini, Premio Nobel de medicina, quen murió a los 103 años, y hago lo mismo con Egdar Morin, filósofo y sociólogo francés, que acaba de fallecer a los 104, y ha seguido publicando libros de gran interés, hasta el último momento. Llenaría varias páginas de citas de las últimas entrevistas que le hicieron o de alguno de los libros que he leído, pero solo me quedaré entre otras con esta, en especial: “Mientras estoy poseído por la fuerzas de la vida, de la particpación, de la curiosidad y de la acción, el espectro de la muerte retrocede”.
Tres palabras claves que Morin elige, tal vez como síntesis de su biografía y desde luego de la antesala de su final que quisiera como puntales en mi vida.
Participación, tomar parte en los asuntos que nos competen y que interesan al resto, ser uno con los demás para arrimar el hombro y ser de utilidad sin escaquear el bulto.
Curiosidad para desentrañar los entresijos de los misterios de la vida o los cachivaches múltiples que nos rodean sin dejar de aprender hasta pasados los cien si la vida tiene a bien regalarlos.
Acción que va directamente al cuello de lo inactivo, de lo momificado, de lo inmóvil, de la pasividad propia de la piedra paralizante y estéril. Acción para transformar las cosas.
Cómo no enamorarse de estas tres palabras que tanto de bueno encierran y significan, hechas vida propia en la personalidad de un hombre de esta edad.
En su libro Lecciones de un siglo de vida sostiene que es fundamental tener una vida poética. Pero matiza en la entrevista:
“No se puede vivir poéticamente todo el rato. La vida es una lucha entre prosa y poesía. La prosa son las cosas aburridas, las que tienes que aguantar. La poesía es ese estado de encantamiento, de comunión, de disfrute, el que te da el amor por otro, la amistad colectiva, una obra de arte… Cada uno de nosotros debe intentar cultivar la parte poética de la vida porque eso es vivir. Lo otro es solo supervivencia”. Daría de sí para un larguísimo y suculento comentario.
Y sobre el desarrollo económico capitalista que impera ¡y con qué fuerza!, dice:
“La hegemonía del beneficio se está manifestando en todo el mundo y está conduciendo a la degradación ecológica del planeta. Tenemos que resistir, tratando de vivir en un oasis de fraternidad y convivencia, porque por el momento no hay una fuerza política capaz de crear una nueva política de civilización, una vía”. Lo mismo, porque este hombre siempre estaba sembrado. Y lo que aprendí de él para siempre en su libro “La identidad humana” es que la infancia y la adolescencia no desaparecen en la edad adulta y que los viejos también conservan las edades precedentes.
En suma, que hay que seguir leyendo a uno de los grandes intelectuales de nuestro tiempo: Edgar Morin. Larga y eterna memoria, maestro, descansa en paz.
https://youtu.be/L3pjhOxRU90?si=OejW8sT9N4FZ3rnx Camille Thomas – Chopin: Nocturne in B minor, No. 20 Op. posth.

sábado, 30 de mayo de 2026

CUANDO EL FIN NO ES EL FINAL

 


No sé por qué puse fin esta vez en el programa del taller de escritura de este curso, y con letras en negrita y bien grandes: FIN, y no añadí esta vez: Nos vemos después del verano, queriendo decir con ello que no había final y fin de todo, sino una pequeña pausa, un silencio como en toda melodía, un compás de espera, porque a la vuelta de la esquina, en esta vida breve y rápida, está ya al alcance de la mano un nuevo curso. Pues en la memoria queda cuanto se ha hecho de bueno y sobresaliente en un año de espléndida cosecha de escritos logrados que, curiosamente, cuando más difíciles parecían, mejor salían porque se ponía acaso más empeño y mayor dedicación.
Ya lo sabes, después de la palabra fin, la encuentres donde la encuentres no hay un final absoluto y cerrado, queda la segunda parte, la película continua a la salida de la sala del cine, alargando cada espectador la historia, al terminar la fiesta nada finaliza del todo, porque queda un regusto que dura y dura, y vendrán más, nunca hay punto final, la historia no termina ahí, sigue su marcha, hay camino a recorrer y hacer camino tuyo y nuevo mientras caminas, y así con cada final de estación no termina nada, llega otra y la primavera que acaba de fenecer volverá con nuevo ímpetu al año próximo y así de forma interminable hasta el final de los tiempos que pudiera ser que no llegue nunca. Llegan las olas del mar a la playa y pareciendo que mueren, nunca mueren porque vienen perseguidas por otras y otras y otras, renovándose constantemente y pareciendo siempre las mismas son siempre nuevas.
Y así les he puesto, a mis poquitos alumnos y muchas alumnas de los talleres, entre algunas pocas tareas más, puesto que es largo-largo el verano, esta: De la palabra FIN que viene al final del programa, escribe sobre lo que te dice esa palabra al final del curso, con una leve pauta: ¿Qué ha habido antes del fin y qué puede haber después?, para que nadie se bloquee, dando por supuesto que la mayoría dará marcha atrás de lo que ha supuesto el curso, la evaluación ha sido excelente, y con el deseo y la espera esperanzada de comenzar uno nuevo. Estoy seguro que me sorprenderán y se sorprenderán de lo bien que han quedado sus escritos.
Y eso es lo que pasa con casi todo en la vida, tras el silencio, el final de algo, piensa que no es el acabose, no es la muerte, a la que hay que decir: ¿dónde tu victoria? Te recurso un breve texto que he citado alguna vez, del libro “Martes con mi viejo profesor” de Mitch Albom:
“Érase una ola que va saltando por el mar cantarina y feliz. Disfruta del viento y del aire libre, hasta que se da cuenta de que las demás olas que tiene delante rompen contra la costa.
• Esto es terrible, se dice, y se asusta de lo que le va a pasar en breve. Y se entristece profundamente.
Otra ola al verla, le dice:
• ¿Por qué estás tan triste?
• ¿Es que no lo entiendes? Todas vamos a rompernos, vamos a deshacernos, ¿no es terrible?, le contesta.
Eres tú la que no lo entiende, le dice, tú no eres una ola, formas parte de mar.
Parte del mar, las olas, y nosotros, parte del mundo”.
El error es creernos el ombligo del mundo o solo girar en torno a nuestros egos, no contemplar lo que en verdad somos: parte de un todo, pequeña ola parte del océano. La ola no termina, se hunde en el mar del que forma parte.
Tras algunos silencios, sigue la conversación, viene el debate, tras el compás de espera continúa la melodía, al final del curso no hay ningún final porque enseguida llega con nuevos aires y alguna novedad el próximo.
Así que alegrémonos que la palabra FIN no es más que un compás de espera y que enseguida llega, está viniendo otro nuevo curso, sin castigos, ni suspensos, ni malas caras, ni desplantes que no vienen a cuento, sino el placer de sacar lo mejor de nosotros, sin competir más que con uno mismo, y disfrutar compartiendo y aprendiendo hasta el fin sin final.
https://youtu.be/qPYpu1uM3zU?si=fTK9PhprDzWNfeTN Blue Moon - Diane Shaw (Jazz version) Diane Shaw
Ver menos

miércoles, 27 de mayo de 2026

...DE VIOLINES Y GUITARRAS

 


Ay, qué grande y sabia era esa mujer, qué bien cantaba, y con qué poderío. Y lo que dice en la viñeta ¿quién es capaz de no suscribirlo? Pues sí, ya lo sabes, porque todos los asesinos, matones a sueldo, genocidas y malas personas desde que salieron del vientre de sus madres, que quizá fueran unas santas, ay, y lo llenaron nodo de metralletas de sangre y fuego y gritos de guerra y odio, como hoy mismo en Palestina y en Ucrania.
Por ello urge llenar el planeta de violines y guitarras, y buena música, en estos tiempos desafinados y estruendosos, la que no hiere los tímpanos, por estridente, mala y ratonera.
Y de buena risa, risa sana y libre, y amplia carcajada.
Y de muchos besos, ¿dónde coño irán los besos no dados? Esto ya lo he dicho alguna vez, pero hay que repetirlo porque se nos olvida con facilidad.
Y de muchos abrazos, largos, apretados, en donde reina la ternura, la amistad y la mayor de las concordias. Pues lo mismo, porque también se nos olvida.
Y de gente que no se corrompa, ni corrompa a nadie.
Y jueces que no esperen 15 años a dictar sentencia cuando los culpables están al borde de la muerte y ya: ¿para qué?, ¿para envenenar el ambiente y el cabreo del personal?
Y maestros, bien pagados, respetados y mimados, porque si la educación no se respeta, considera y valora, estamos al cabo de la calle y la burricie y a la puerta de la mierda de todos los infiernos.
Y fontaneros que te cobren lo que hay que cobrar, libres de toda chapuza y que no te digan qué chapuza más grande la que alguien hizo antes de él.
Y no digamos sanitaros, a quieren hay que estar agradecidos de que velen por nuestra salud, no se olviden de mirarnos y tocarnos, y nos traten como a seres quebrados y doloridos.
Y buscar el sentido poético de las cosas, para ello nada mejor que seguir a los buenos. Es el caso de Ángel González y tantos otros, siempre a la espera de lectores:
“La lágrima fue dicha.
Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo.”.
Ya ves, una hermosa perla y todo un plan de vida.
Sin olvidar lo que tantas veces cito de mi admirado Claudio Rodríguez:
“Si tú la luz te la has llevado toda,
¿cómo voy a esperar nada del alba?”.
Que es una queja-denuncia justa y una amable invitación a compartir.
Y por ello nada mejor que nadar a favor del viento y contra corriente, si es preciso, y repasar los grandes hallazgos de la poesía y la literatura en general que nos centra y concentra,
Y sacar todas las banderas, sin apropiarte ninguna, abogando por las de la paz, la armonía, el orden y la justicia igual para todos, la tolerancia hacia los creen en lo que les dé la gana y a los no creen en nada en absoluto o más bien en otras muchas cosas.
Pues eso: que hay que llenar el planeta de violines y guitarras con buena música y más decencia y compostura en nuestras vidas.
https://youtu.be/EyYxW2tuOLk?si=KViigDFXxJeQ3uNq No Volveré Chavela Vargas
Ver menos

sábado, 23 de mayo de 2026

FRASCO DE FELICIDAD



¿Hay alguien por ahí que no busque la felicidad y poder encontrarse con algunos, por muy simples y fugaces momentos, pero que se alargan en la memoria, y cuando encuentra alguno de sus rasgos no se sienta muy feliz? Si no eres de esos me lo dices, para intentar descubrir a ver qué te pasa.
Aunque, dicho lo cual, quizá no la busquemos con verdadero empeño y pasión controlada que es como las cosas que se buscan con intensidad y coraje. Lee detenidamente el contenido de ese frasco, como yo lo estoy haciendo en estos momentos y después hablamos. Como me puede mi impaciencia en casi todo, no espero a que pase un año, y además, de mala memoria, puede que mañana mismo se me olvidara la tarea emprendida, así que comienzo ahora mismo y hasta donde llegue he llegado:
Me hizo feliz el día que estrené un cuaderno, que se ha ido repitiendo desde el primero, tendría 6 o 7 años, hasta el que este mismo año, en enero, me tocó el turno, y me sigue haciendo feliz, me pongo como un niño con zapatos nuevos.
Goloso, como sabes, ya de niño, siempre que había arroz con leche de postre, me brillaban los ojos y el alma se ponía de fiesta.
Las correrías con uno de mis amigos de infancia con las bicis por las calles del pueblo y la subida a los molinos, el monte más cercano.
Las clases de los martes y los miércoles de los talleres de escritura creativa en las que ellas y ellos hacen, como los alumnos más motivados, las tareas, y me sorprenden gratamente con unos escritos, borradores, que durante la semana mejorarán. Algo similar en la sesión de “Ventana Abierta” en la Residencia de ancianos, todos los martes, y ahora después de 18 años, que ya estoy a su altura de años, me atrevo a llamarles de tú y a contarles intimidades si es preciso o tratarles como colegas.
Cuando estoy en pleno parto de un artículo de estos míos y estoy deseando verlo finalizado para corregir y corregir, pulir y mejorar, así me imagino a la madre con el bebé recién nacido, bueno..., algo así.
Los encuentros con amigos y amigas con un café, vino o cerveza de por medio y buena charla amiga y más cuando se va al fondo de las cosas y los temas.
Consciente del mal estudiante que fui, el día que un profesor de teología, después obispo y cardenal de la santa madre iglesia, en un examen, me dijera: Bien, Castro, bien. La felicidad brincaba en mis adentros.
Siempre que salía a la calle alguno de mis libros.
Y por supuesto, cuando nacieron mis hijas, Inés y Alba, y cuando vienen ahora, desde Madrid y Menorca, pasada ya la juventud, y ver y sentir como la casa se convierte en una Casa Encendida.
Y así seguiría hasta el fin de los tiempos, o mejor, hasta el final de mis días. Este es mi frasco, que seguiré guardando como el mejor de los regalos que, con solo verlo, olerlo y recordarlo, vuelven por los mejores derroteros las huellas de la felicidad. Anda, y anímate, tu frasco te espera.
https://youtu.be/nXHIktBIbUo?si=vHYnTHfRfv_JCs7K Flamenco Soul | A Escondidas | - Musica española Lía Carmensí

miércoles, 20 de mayo de 2026

SEA LA HORA QUE SEA HAY QUE ACORDARSE DE GAZA

 




La imagen del futbolista Jamine Yamall izando la bandera palestina se ha hecho viral por fortuna y la plasmación que el artista callejero ha hecho en las ruinas de Gaza han quedado ya para siempre en nuestras retinas, para decirnos que, en todo tiempo y lugar, como dice, con inmenso acierto todas las noches, el Gran Wyoming en El Intermedio. Y da igual que sea en los estadios, en las galas de cine, en plena calle... y por todos: fontaneros, jueces, deportistas, artistas, políticos..., porque es obligación fundamental decir NO en letras grandes a toda masacre, genocidio, destrucción de pueblos y ciudades, violencia y agresividad hacia las mujeres y los más inocentes, porque todo lo humano no nos puede ser ajeno como se nos dijo ya hace muchos siglos. Y, por favor, dejemos ya de decir que no se debe hacer política en el bar, en los estadios, en la calle, haciendo teatro, porque ello es una memez mayúscula, ya que el gobierno de lo público nos impele a todos en todo tiempo y lugar, detrás de cada profesión, sea la que sea, y en toda ocasión.
Se nos iba olvidando, metidos de lleno en el ruido de lo frívolo que todo lo llena y en lo que no es realmente esencial, que ya apesta. Por lo que hay que felicitar a ese chaval de 18 años, en lo más alto de la fama, levantando la bandera palestina para romper el muro del olvido y decirnos que hay que acordarse de Gaza y del genocidio a estas alturas terribles de la historia.
Porque si llega el olvido vuelve con él la segunda muerte y el mundo de la nada, la indiferencia y la soledad más absoluta.
Sucede cuando nos vamos olvidando de nuestros padres y otros seres queridos que han muerto, pues si perviven en nuestra memoria no han muerto del todo y siguen haciéndonos bien, que es lo mismo que hacían cuando estaban entre nosotros.
Y sucede con todas las catástrofes, pero infinitamente más en lo que es obra y decisión humana que nos retrotrae a lo más inhumano y lo peor de la especie, en sus lados más salvajes como a lo que me he referido. Así que bendita bandera y feliz gesto el de Lamine que nada tiene con el antisemitismo, sino ser contrario a la barbarie, la guerra, la destrucción y a todo lo que significa el genocidio, que es lo que claramente está cometiendo el Gobierno de Israel.
Nota no tan al margen: El sábado pasado escribía mi admirado Antonio Muñoz Molina en El País su artículo de costumbre, esta vez estremecedor, todo ello relacionado con las barbaridades, torturas aberraciones, violencia y violaciones de soldados israelíes a palestinos, entre ellos al periodista, reportero palestino Sami al-Sai, ante el silencio de la gran mayoría judía. “No es una forma de tortura, añade, que practiquen solo los militares: en los territorios ocupados de Cisjordania, la violencia sexual sobre hombres, mujeres y niños la practican metódicamente los colonos ultraortodoxos”.
https://youtu.be/wiY2FtAfIDg?si=aJeSVOW33FvxfaR9 Joan Manuel Serrat y Noah - Es caprichoso el azar. - Concierto Serrat Sinfónico. (3-12-2003)
Ver menos