miércoles, 14 de abril de 2010

MATERIALES PARA UNA ODA SOBRE LOS ABRAZOS


(Me ha parecido oportuno, ante el ruido excesivo de la calle, medios de comunicación, políticos, jueces, clérigos y demás familia... regalaros, fieles seguidores y amigos, estos materiales, para que hagáis vuestra propia oda y ayudar a que se serene el paisaje)


No me busques en el golpe airado al rostro
y, tras la caída,
tampoco en la patada a cualquier parte del cuerpo
hasta dejarlo malherido.

Búscame en la entrega y la acogida:
entrega de mi cuerpo que,
al unirse,
pierde su individualidad
para convertirse generosamente en uno contigo,
y acogida gozosa,
porque aun en plena tragedia
o en situación de tristeza límite,
recibes el calor de quien te da parte de sí
y que en ese momento te reconforta.

No me busques en la distancia
o en el duro enfrentamiento,
ni en el lenguaje de la discordia y del rechazo.

Búscame en la cercanía cálida
de dos cuerpos que tienen hambre de piel
y de hermanamiento,
desde el lenguaje más profundo y verdadero:
el gesto henchido de silencio
y transformado
en casa,
hoguera,
cobijo
y emociones.

No me busques en la piedra,
la muerte en vida,
el final de todo
y el abismo.

Búscame en la semilla de vida fecundada,
donde es posible el abrazo,
la vida humana plena asegurada,
el principio de nuevas experiencias,
más hondas amistades,
un camino a recorrer con posibilidad
de nuevos encuentros,
nuevos abrazos,
nuevas esperanzas.

Ya sabes que el abrazo
no es posible
darlo sin recibirlo,
ni recibirlo sin darlo:
se rompería la baraja del juego de la amistad y el afecto.

El más hermoso de los milagros
se da cuando una fiera abraza a su posible víctima
y se deja atrapar por ésta
y entre humanos…
porque es el final del odio
que llevó a la guerra
y la guerra que engendró locura y desconcierto.

Te doy, me das,
nos damos, nos abrazamos
y en todo abrazo las señas de identidad
y el leve aleteo erótico
que enciende las hogueras de la sangre de dos cuerpos entregados.

¡No lo olvides nunca!:
Sólo es posible el abrazo
entre espíritus libres, fuertes, puros y sin prejuicios.

El resto es farfolla, morralla, prejuicio,
y por eso si me abrazas no me hundo,
si te abrazo te levanto;
si me abrazas me salvas
de la monotonía gris del desamparo que paraliza,
si te abrazo te regalo lo mejor de mi hondura,
lo más sabroso de mi pasión;
si me abrazas nacen flores en mi huerto
en primavera;
si te abrazo florecen emociones cálidas
en tus inviernos solitarios;
si me abrazas, si te abrazo...
el verano nos acoge con los mejores frutos;
si te abrazo, si me abrazas...
regalamos más color a los chopos en otoño.

No, no me busques al lado del frío,
búscame, mejor, al lado de la ternura.

5 comentarios:

Gaudencio dijo...

He abierto el blog, he leído, después he meditado un momento.
Acto seguido me he pellizcado en la cara y he dicho ¡sí, estoy despierto!

Gracias

Rut dijo...

"¡No lo olvides nunca!:
Sólo es posible el abrazo
entre espíritus libres, fuertes, puros y sin prejuicios".

Me lo llevo puesto.

Gracias!!

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Gracias Gaudencio, gracias Rut, por vuestra fidelidad y amistad, sabed que esto me reconcilia con lo que hago y escribo. Quizá para eso se escribe, para que alguien se pellizque en la cara y se diga ¡estoy despierto! y para que alguien tras leer alguna palabra, una frase o unos versos se los lleve puestos.
¡Qué buenos y grandes lectores sois! Y no es coba. Gracias

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Gracias Gaudencio, gracias Rut, por vuestra fidelidad y amistad, sabed que esto me reconcilia con lo que hago y escribo. Quizá para eso se escribe, para que alguien se pellizque en la cara y se diga ¡estoy despierto! y para que alguien tras leer alguna palabra, una frase o unos versos se los lleve puestos.
¡Qué buenos y grandes lectores sois! Y no es coba. Gracias

Xoán González dijo...

Precioso... y muy bien traído... Cuando nos distraemos con miles de preocupaciones baladíes, nos olvidamos de lo importante... Me encantáis (Angel, Gaudencio, Rut...): denotáis una enorme madurez y sensibilidad... hay muchas personas que no saben ni abrazar ni dejarse abrazar.