miércoles, 16 de septiembre de 2009

NO TOCAR, NO BESAR, NO ABRAZAR



Era lo que nos faltaba, después de lo que nos ha costado salir tras aquel terrible y desasosegado “noli me tangere” (no me toques) de Jesús a la Magdalena que según algunos exegetas quería decir: deja ya de tocarme, no me toques más, y que los curas que trataban de domesticarnos nos lo repetían hasta la saciedad, llega ahora al compás de una pandemia, la gripe A, que tiene todos los síntomas de ser infinitamente peor la psicosis y el miedo (toda una paranoia, como decía Iñaqui Gabilondo en uno de sus magníficos comentarios en Noticias Cuatro) que la propia enfermedad, sin hablar de lo que se comenta ya en muchos círculos, sobre los oscuros intereses económicos de algunos laboratorios, como ha ocurrido recientemente con otras epidemias.

He tomado la idea de una carta del periódico, hay cartas de lectores que superan a muchos editoriales sesudos y colaboraciones de altos expertos : “No toques, no beses… escolariza a tu bebé a los cero años y esterilízalo, Einstein-ízalo, Mozart-ízalo. Interna a tus ancianos en residencias…”.
Si ayer escribía sobre la necesidad de decir un No rotundo a tiempo entre amigos, y no digamos entre padres e hijos, ya sabrás de ello en este blog, hoy critico este absurdo mandato que trata de acongojarnos y acojonarnos: no toques, no beses, no abraces, no te toques, no te acaricies, no estornudes, no dejes de lavarte las manos doscientas veces al día, no corras, no bebas, no fumes, no salgas sin tu móvil… ¡que te den!, habría que decir como un respiro absolutamente necesario y liberador.




1 comentario:

Gaudencio dijo...

¿A que laboratorio debo llamar cada mañana para que me diga que es lo que puedo hacer durante las próximas 24 horas? ¡Ya está bien que para mejorar resultados económicos nos tengan acojonados.
Si no toco, no beso, no abrazo...¿qué puedo hacer?

¿Es esta otra gripe aviar?