sábado, 31 de octubre de 2026

 

CUIDADO CON DESLUMBRAR
“Cuando estás deslumbrado, no ves más que luz”. Benjamín Prado. Es lo que me pasó cuando me operé de cataratas, cuando me operaron: En el segundo ojo no me enteré, que es lo que me dijo la señora que fue delante de mí y, al regreso, cuando yo le preguntara, que qué tal, y me dijera que no se había enterado, ya se me fueron lejos los nervios. Y se atemperó mi espíritu. Pero hete aquí que, cuando comenzó la operación del primer ojo, me deslumbraron tanto, que pasé un rato francamente mal, no veía más que la luz potentísima, como el mismo sol radiante, en pleno mediodía de julio, delante de mis ojos. Y es cuando entiendo la frase luminosa de Benjamín Prado en las Memorias suya que estoy leyendo:
“Cuando estás deslumbrado, no ves más que luz”, porque se necesitan las sombras. Por eso huyo del deslumbramiento, me parecen más ricos y enriquecedores los otros verbos de la luz, como iluminar, alumbrar, encender, brillar, relucir, prender, incendiar, arder, quemar...
Así que cuidado con deslumbrar, porque hace daño a tus ojos, porque el que deslumbra puede que quizá no sea más un petulante y fanfarrón, y sin darse cuenta se está empequeñeciendo a sí mismo y llevándose el rechazo de todos los demás que están a su lado.
Y cuando hay tanto que hacer y que mejorar en este mundo, no perdamos tan tontamente el tiempo con no dejar que los otros vean, sino dar luz, que es tanto como alumbrar, sacar lo mejor de nosotros, incendiar las emociones, encender las mejores pasiones, arder hasta consumirse, quemar lo mezquino y ramplón de todos y nuestros rincones más oscuros.
Como dice el sabio diccionario de la RAE:
Iluminar significa aportar claridad de manera útil, suave o comprensible para que los demás puedan ver, entender o avanzar. Es un acto constructivo y generoso que da visibilidad al entorno o a las personas sin opacarlas.
Y deslumbrar implica un exceso de luz o de brillo que ofusca, deja ciego por un momento o concentra toda la atención en quien emite ese brillo, dejando a los demás sin poder ver.
Más claro ni el agua clara de los manantiales más altos y vírgenes. Iluminemos aportando claridad para que los demás vean, incluidos nosotros, y no tratemos de ofuscar con nuestros pobres brillos de tres al cuarto. Iluminar siempre, deslumbrar, nunca, debería ser el lema, digo yo.
Nota no tan al margen: En estos días de luto nacional, nada como el silencio, el pésame y las condolencias al margen del ruido, el querer sacar tajada electoral o imitar vilmente a los buitres. Y que se investigue para que no vuelva a suceder. Pero cuidado con deslumbrar. “Primero, las víctimas. Después, la verdad. Y, cuando las pruebas hablen, las responsabilidades”. Descansen en paz.
https://youtu.be/ssqVqKuYc4o?si=894ioXf4IXmKr2t6 Laura de los Ángeles - "MI ABUELA CARMEN Buena pianista, buena voz y buen flamenco
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