“No me entregaré mansamente al deterioro” ha dicho Joan Manuel Serrat y no he podido pasar de largo, nada más leerlo, hace un instante, porque es de las frases que tienen una buena pegada, y se quedan sin querer haciendo nido en la mente. Lo ve venir, quizás, y tiene miedo como cualquier hijo de vecino en sus mismas circunstancias, muchos años, y ya se divisa en lontananza. Ella no da miedo, pero sí un nada leve estremecimiento ante el deterioro, principalmente cognitivo. Quien lo conoce de cerca sabe de qué hablo y de qué va. La demencia senil es penosa, pero el Alzheimer, por ejemplo, es un tsunami terrorífico que se lo lleva todo por delante sin conocer al marido que tiene delante, a sus hijos que los llevó en el cuerpo y en el alma y todo lo demás. El ser humano convertido en algo mucho peor que un vegetal, sí, mucho peor, porque este vive una vida muy digna y envidiable.
Así que el pensamiento y la actitud de Serrat me parecen de una gran lucidez y valentía, tener las cosas claras sobre la importancia de la vida, su disfrute y compromiso y tratar de que la muerte sea digna y sobre quién es el dueño de la propia vida y qué hacer si la muerte se retrasa de manera intolerable.
Pediría respeto a quienes pensamos así, lo mismo que respetamos, yo al menos, a quienes piensan de forma radicalmente diferente y no se nos ocurre utilizar la violencia quienes somos partidarios de la eutanasia y beneficiarnos de los derechos de su legalización. Lo contrario de algunos personajes de ultraderecha con el furor uterino en las neuronas. Ah, Sr. Obispo, si Vd. no quiere beneficiarse de ese derecho no lo haga, pero no se lo impida al resto.
Fui admirador y lector asiduo del filósofo y escritor Salvador Pániker y le seguí en su lucha por el derecho a la eutanasia, quien presidió la Asociación para el Derecho a Morir Dignamente entre 1990 y 2009. “La vida, decía, no es un valor absoluto. Cuando surgen los valores absolutos, llámense dios, patria o partido, comienzan los crímenes. Que cada cual escoja la religión que le apetezca y se autorrealice, porque la eutanasia no está reñida con ella. Yo soy agnóstico, mas respeto a los que tienen esa sensibilidad”. Como le consideré siempre un maestro de los más lúcidos que se pueden tener, y en otro sentido, podría decir algo similar del gran Serrat, sigo sus lecciones como un alumno fiel y que se esfuerza en ser aventajado. Por ello admiro y sigo el discurso de Pániker y quisiera tener la valentía de Serrat, de no entregarme mansamente al deterioro usando la rebeldía.
Nota no tan al margen: Leo en El País el magnífico retrato, humano y literario, que hace Juan José Millas a la joven de la imagen, Noelia Castillo, que estuvo esperando dos largos años la eutanasia, y termina con estas palabras: “Su rostro no conmueve en el sentido fácil del término. No busca la lástima. Se advierte en su conjunto una lucidez que desarma, una firmeza que no admite aplazamientos. Frente a quienes aún se emocionan con aquel “viva la muerte” cuartelero, ella meditó sobre la vida hasta el final y decidió que también era dueña de ese final. Y en ese gesto sereno, icónico, firme, irreductible, hay, paradójicamente, una forma extrema de afirmación. Como si, al decidir su límite, hubiera conseguido por fin que la vida le perteneciera del todo”. “Una lucidez que desarma” es el título. Sí, magnífico todo él.
https://youtu.be/ceJ0aRUdL-w?si=1ADYD8IaCC3wI81i TCHAIKOVSKY "BARCAROLLE" - MARTHA ARGERICH
https://youtu.be/Gh9WX7TKfkI?si=q_oCuUbUSfjrIPqh Scarlatti, Sonate K.141 - Martha Argerich

5 comentarios:
Sr. De Castro o Angel, como quieras.
Tengo 88 años. Estudie T.Social , especializado en mayores, cuando me jubile porque pensaba hacerme voluntario
Estos días estoy repasando los apuntes de entonces y me he encontrado con el texto de su La tercera edad.Tiempo de ocio y cultura". Buscando en la web datos suyos(tuyos), he llegado a su blog por primera vez.
Comparto las ideas de Serrat tengo las mismas inquietudes tengo hecho el testamento vital y estos días ya solo leo, o casi sobre la muerte, los cuidados paliativos la eutanasia, residencias, etc etc.
A partir de hoy seguiré su blog, veo que tiene mucha lectura tan interesante como la citada al principio.
Enhorabuena,felicidades y un saludo
Agustin
Bueno, bueno, qué alegría, por ser colegas en tantas cosas, menos en la edad, que yo soy un jovenzuelo a su lado, tengo 87 años, y ya ves, me ganas en edad. Es broma. Me alegra tenerte de seguidor en mi blog, muchísimas gracias. Estos mismos artículos los publico en Facebook, por sin te interesa leer los comentarios numerosos de los seguidores. Un abrazo.
Qué alegría me da tener un compañero en tu blog profe, no le quites la idea pues así nos toca a más. Yo este tema lo tengo presente por dos hermanos y aunque a mi no me ha tocado, tengo dicho y escrito a mi hija, que mientras pueda económicamente , que me lleve a una residencia, es algo que ni ellos ni los que los vemos en ese estado, somos capaces de sufrir. Quizá me lo plantee, pero me parece tan duro. Un abrazo profe y mi bienvenida al nuevo lector .
Y me alegro yo también, aunque lo que no entiendo es que, según la estadística, tiene este blog unos dos mil seguidores al mes y solo seáis dos los comentaristas. Bienvenidos todos, desde luego. Un abrazo, amiga-alumna.
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