Sabios hasta el último día de vida y un poco más. Lo fue Manuel de Oliveira, director de cine, portugués, que dirigió cuatro películas después de haber cumplido los 100. Y lo es su colega griego, Costa Gravas, 92 años, que disfruta del instante, el carpe diem, y de la extraordinaria aventura de estar vivo, como sostiene, que no ha perdido la fe en la vida y en la capacidad de regeneración del ser humano aunque esté viendo en la actualidad cómo se está destruyendo el planeta y nuestra incapacidad para el diálogo. “Hemos destruido el ágora, dirá. Hemos perdido de vista esa lección fundamental de la antigua democracia griega, el ágora entendida como un espacio de intercambio libre de ideas, un lugar en el que se habla y, sobre todo, se escucha, en el que primero se delibera y solo después se vota. Nuestros Parlamentos ya no son ágoras, sino escenarios de confrontación agresiva, y los nuevos espacios de interacción social, como internet, tienden a aislarnos, radicalizarnos y hacer que nos respetemos cada vez menos unos a otros”.
¿Cómo no escuchar a los sabios, ricos en años y en experiencia contrastada?
¿Cómo no anotar y subrayar lo que este hombre dice cuando se expresa así?: “No pretendo deprimir a mis espectadores. Siempre intento dejarle un resquicio a la esperanza. Creo que los esfuerzos humanos, los actos de dignidad y de valentía, no son estériles. La vida es una lucha, y cada nuevo día nos ofrece la oportunidad de seguir luchando”. Y lo dice sabedor de que sus películas son tremendas y duras, resistiéndose a los finales felices “porque incluso nuestros éxitos más rotundos, acabarán siendo derrotados por el tiempo, que es un enemigo formidable. El happy end del cine estadounidense, además de una convención narrativa, es una gran mentira que nos infantiliza y pretende aportarnos un falso consuelo”.
Hablo de él porque la semana pasada vimos en casa “El último suspiro”, su obra más reciente, que volvimos a ver ayer, sin dejar de recordar aquellas que me impresionaron hace muchos años, “Z” y “Estado de sitio”, y porque este domingo, el suplemento dominical de El País, le ha dedicado una larga entrevista con Miguel Echarri, de la que he extraído las frases entrecomilladas, memorables, y no quiero dejar de hacer constar y sí desear que se queden en los rincones más predilectos de mi memoria.
Y cuando se le pregunta si va a seguir haciendo cine, contesta sin pensárselo mucho: “¿Por qué iba a dejarlo?”.
Eso es, como su amigo y colega, Manuel Oliveira, hasta llegar como él. LO dicho, hay que escuchar a los sabios para ser un poco menos ignorantes.
https://youtu.be/Ptk_1Dc2iPY?si=m8DIlmPO9j0HK02l Canon in D (Pachelbel's Canon) - Cello & Piano [BEST WEDDING VERSION]

No hay comentarios:
Publicar un comentario