Es un crack, sí. Si mis abuelas le vieran y le escucharan se escandalizarían en el primer momento, y mucho, pero enseguida quedarían encandiladas y disfrutarían con él, con sus canciones y sus videos y quisieran estar dentro de sus coreografías en medio de sus hijas y sus nietas. Con él cabemos todos, hay folklore asturiano y español, y mucho más, humor, unas puestas en escena que penetran en el alma y unas coreografías en las que a cualquiera nos haría felices poder participar a orillas de la costa asturiana, Cabo Peñas, y Perlora.
Estamos ante otro gran artista que pareciera que ha salido de la nada, de la España vacía, por vaciada, y que ha venido para quedarse, porque en menos que canta un gallo se ha hecho sitio en el mundo del espectáculo tan difícil y en unos momentos de pandemia terroríficos para los acontecimientos musicales. Con un fino sentido crítico y desmitificador, de profundo respeto a su tierra y su folklore, que congenia con los toques musicales más rompedores y modernos, en constante innovación, nada sabe a viejo, antaño, apolillado, porque su varita mágica ha dado con un maridaje ejemplar y conseguido que se pasea por la canción tradicional y lo más moderno, y letras para enmarcar, por lo que no extraña que tenga tantos seguidores y levante tanta simpatía a su paso y en sus conciertos, reivindicando el folklore asturiano, el cuplé, el cabaré y la canción intimista, todo con aires nuevos. “Esto de volver a la tradición y actualizarla lleva pasando toda la vida, ha dicho, no es algo que nos hayamos inventado los que lo hacemos ahora. Hay muchísimas olas de artistas que, a través del tiempo, se han dedicado a esto. Solo somos una ola más”, y él lo ha conseguido con un éxito arrollador. Algunos comentarios en las Redes hablan con fascinación y enorme admiración y reconocimiento: “Es como si Freddie Mercury y Míster Jagger hubiesen tenido un hijo asturiano”, “Un artista excepcional y exuberante”, “Rompedor”, asturiano de hondas raíces y dueño de dos burras asturianas, una de las cuales se le acaba de morir, lo siento, Rodrigo, y defensor a tope de lo rural y la España vaciada. Comenzó como es costumbre en bares y verbenas de pueblo, pero como un showman de lo más variopinto y original, con él ha funcionado el boca a boca y se ha hecho en muy poco tiempo un espacio que se va ampliando fuera de Asturias sobre todo a partir de su último trabajo “Trópico de Covadonga” y multitud de entrevistas en prensa, radio y televisión.
Yo, que tú, no me perdería los tres enlaces con los que cierro el artículo, pero si te quedas con ganas, posiblemente, puedes encontrar más canciones en Google, como Xiringüelo, Embrujada, Baiuca, Rambalín, Clave de fondo 137 o Rodrigo Cuevas en el Día Europeo de la Música 2020... Crea adicción, te lo juro, y de la buena...
Supe de él hace 4 o 5 días y escribí este artículo. Ahora mismo vengo de un Concierto suyo en Valladolid en las Noches de San Benito y, en verdad, que se ha conquistado al público. ¡Un gran artista!
https://youtu.be/OinLUmrjHQo Verdiciu videoclip oficial. Rodrigo Cuevas
https://youtu.be/4OXccvUDexY Rodrigo Cuevas, ronda a Raül Refree. "El día que nací yo"
https://youtu.be/RsdWKxrf2XE Muerte en Motilleja. Rodrigo Cuevas ronda a Raül Refree.

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