lunes, 31 de agosto de 2020

REBELDE CON CAUSA

 


Rebelde, lo llama mi amigo Jose Antonio Fz. Trejo, en un pie de foto, y así es. “Qué sería de los niños sin la desobediencia” dijo alguien, y añado yo: y qué sería de nosotros sin desobedecer, más de una vez, aun al lucero del alma. Seguir la ruta marcada por lo demás puede devenir en lucidez y también en borreguismo, tú sabrás de lo tuyo, yo también, y no siempre estoy muy lúcido. Pero, desde luego, hay que tener coraje, y cierta dosis de rebeldía, para enmendar la plana al que está por encima de ti, o a la biología, o a la naturaleza entera para seguir otro cauce como al que se le marcó al río desde tiempo inmemorial, o a la costumbre, que siendo bárbara en miles de casos, se la quiere hacer comulgar con ruedas de molino y santificarla, por más cochambrosa y zafia que ella sea, o a ese árbol que se le quiso enderezado desde sus más tiernos brotes y tiró por otra calle más sinuosa, más torcida, menos lineal y estandarizada, por lo que uno no puede por menos de aplaudir por haber ejercido su libre albedrío, su derecho al voto, su deseo de disentir y en el fondo hacer de su capa un sayo, que es a lo que hemos venido a este mundo, esto es, ejercer la libertad para ser uno mismo, que como decía el filósofo: “la esencia de todo ser consiste en su esfuerzo de perseverar en su ser”, ser, no otro, ni a imagen y semejanza de nadie por muy perfecto que este sea, con sus luces y sus menos luces, reconociéndolas al completo, que ahí está la mayor de las dignidades y la mayor de las grandezas. Y libre como la pastora Marcela de nuestro gran Cervantes, ¡cómo se adelantó este hombre por encima de su tiempo!

Es curioso cómo en un porcentaje elevado, según algunos estudiosos del tema, ha sido beneficioso para muchos estudiantes el confinamiento, porque les ha permitido crear su propia ruta de forma autónoma e independiente, se entiende que los más privilegiados económicamente, aunque no han tenido esa suerte los menos favorecidos por la fortuna, en donde las condiciones más elementales les eran adversas, con falta de espacios y medios adecuados, lo que aumentará sin lugar a duda su retraso escolar.
La imagen es harto elocuente y hasta simpática, dice mucho sin palabras, y siempre muchos, que nunca nos atreveríamos a tanto, aplaudimos en nuestro interior a quien en un momento sabe decir alto y claro NO a todo abuso de autoridad, etc, etc. y envidiar a todo rebelde con causa, quien, como el árbol, le hace un quiebro a la naturaleza para continuar enderezándose cuando lo cree oportuno, de forma libre y a veces hasta un pelín descarada.
https://youtu.be/WZU92BhBYt0 No quiero - Mujeres de Carne y Verso - Juan Valderrama. Y para rebeldía este poema de Ángela Figuera, que canta tan maravillosamente bien el hijo de aquel que fuera famoso, del mismo nombre. Algunos de estos versos ocasionaron multas en tiempos de de bronce y dictadura. ¡Oh tiempos!

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