miércoles, 2 de septiembre de 2026

NI A LA SOMBRA NI SOMBRA DE NADIE

 

La luz, y cada uno tiene la suya, aunque sea muy dentro y apenas se vea, importa, y mucho. No es bueno ni saludable vivir a la sombra de nadie, ni bueno que los demás nos hagan sombra, porque de lo que se trata es de que cada cual brille con su propia luz y se encuentre a gusto y feliz consigo mismo, siendo quién es, cómo es, cuál es el color de sus sueños, con todos sus dones, fortalezas y debilidades. Importa llegar a lo que el filósofo neerlandés, Spinoza, sostenía como centro de su pensamiento: «Cada cosa se esfuerza, cuanto está a su alcance, por perseverar en su ser».
El esfuerzo por perseverar en su ser va directamente a su misma esencia. Nadie desde lo más hondo de su ser quiere ser la sombra de nadie ni de que le hagan sombra. Porque en su esencia está ser luz y no sombra. Y llegar a ser lo que en esencia eres, desde la raíz, desde el mismo momento de tu nacimiento, añadiendo, porque nada sobra, todo lo que se ha ido adhiriendo a la piel y los espacios más recónditos.
Lo explica de maravilla la mejor escritora actual de relatos cortos, Cristina Fernández Cubas, a gusto de los críticos más independientes, en un relato del libro “Lo que no se ve”, titulado: “Mi hermana china”. Violeta esa hermana, un año mayor que Adelfa, porque los padres se impacientaron y se apresuraron a buscar en la adopción una hija, antes de que llegará la hija biológica, justo un año después. Pues bien, el conflicto enseguida apareció, porque Violeta, una niña china, a ojos de Adelfa era graciosa, menuda y alegre, “pura gracia, pura elegancia”¸ y al aparentar más pequeña, la cogían más en brazos y llenaban de mimos, mientras que la hermana más pequeña, Adelfa, se veía corpulenta, grandota y hasta fea. Y así hasta que, ya adolescentes, tuvieron que separarse por problemas en los estudios durante un año y Adelfa comenzó a ser ella misma, lejos de su hermana Violeta, “y se descubrió que ya no era grandota, ni fea, ni mucho menos torpe”. Era una adolescente normal, ocurrente y graciosa. Estaba lejos la que le hacía sombra y ella misma se creía sombra cuando llevaba en verdad una luz interior potente. Un magnífico relato sobre la identidad personal.
La moraleja es bien clara: Ni a la sombra de nadie porque eres tú con tu luz que tiene que brillar y sobre todo iluminar, ni dando ni haciendo sombra a nadie porque a ellos y a ellas les debe de suceder lo mismo. Y la pregunta clave: ¿Quién eres tú para hacer sombra y no dejar que brillen los otros con su luz propia?
Y así es como tras la tormenta sale el arcoíris tan diverso, bello y esperanzador.
A pesar de lo cual el relato termina con un toque de misterio y el peso de la experiencia sufrida y quizá no resuelta del todo. Formidable relato de la gran experta escritora del relato breve.
https://youtu.be/q_Nx2nq4oiM?si=xRTRcCa10Y116aHO Luz Casal - Negra Sombra (En Directo. Solo Esta Noche 21/7/2021)
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