sábado, 20 de noviembre de 2010

COSAS QUE NOS DIVIERTEN Y NOS ESTIMULAN



Lo prometido es deuda. Después de las cosas que nos sacan de quicio, vamos hoy con las cosas que nos divierten, nos estimulan y activan en positivo las neuronas, sacan lo mejor de nosotros mismos, nos hacen disfrutar, mejor siempre si es con los otros. Será reconfortante e higiénico teniendo en cuenta la que está cayendo de crispación y lenguaje barriobajero, machista y zafio de gente que estaría más guapa callada y ofreciendo un homenaje al silencio. Luz, más luz, aire, más aire limpio, mucho más sosiego, educación elemental, relajación y buenos alimentos. No importa que haya más de una intimidad, estamos en familia:

- Nos estimula tener entre las manos algún cometido, proyectos, tareas y más de un deber…, algo que nos obligue a movernos, actuar, pensar, leer, convertir el folio en blanco o la pantalla vacía en algún escrito un tanto digno, darle vueltas a los temas y los asuntos nuevos que nos proponen, a quienes debemos estar agradecidos, porque nos dan más de lo que les damos: estar vivos y activando las neuronas, y dar tiempo y dinero a las buenas causas, como darse, que nos hacen crecer y ser un poco más humanos, un poco buena gente.

- Lo pasamos bien entre amigos, cuando salimos de vinos, de cena y a otras ciudades y paisajes, que le dan otra altura de miras a la propia vida.

- Nada como propiciar que los demás activen en positivo la mente, potencien el espíritu crítico y pongan en movimiento argumentos de peso y opiniones razonadas.

- Disfrutamos, y lo pondríamos en los primeros puestos, con todo lo que conlleva y significa creación: un poema, un cuadro, un plato típico con un toque personal, una clase bien dada, una velada, el cuidado del jardín, un espacio en donde reina la intimidad y la comunicación sincera…

- Nos agrada leer, a mí despacio y bolígrafo en mano, escuchar música, entrar en Internet, ver todos los correos amigos, tomar un café por la mañana, yo solo, en el bar y echar un vistazo al periódico local, el nacional lo dejo para más tarde, quedarme a solas en casa (siempre lo digo, sin que tarde en regresar demasiado Isabel, porque sigo en esto a Saramago: la casa se apagaba si no estaba Pilar).

- Sacan lo mejor de nosotros mismos quienes creen en nosotros y nos siguen demostrando en todo momento que son gente de fiar, gente abierta y magnífica en lo que hacen y cómo lo hacen y, sobre todo, quienes convierten su vida en una entrega absoluta a los otros y destilan bondad por los poros.

- Nos encantan los besos, los abrazos, la piel amiga y la ternura fácil, reír, llorar en cualquier momento y lugar (excepto los muy machos, allá ellos y con su pan se lo coman) viendo una película o ante el encuentro intenso de una pareja que hacía tiempo no se veían y se desnudan por dentro principalmente o en momentos intensos de compasión o cuando te viene, porque sí, y te dan ganas de llorar leve o amargamente.

- Nos gusta el buen vino, siempre en compañía (¡es tan triste beber y comer solo!), a mí, el arroz con leche, ya lo sabes, bueno, y todo lo demás siendo dulce, la tortilla de patatas, más si he sido yo quien la ha hecho, últimamente me salen divinas, dice mi hija Alba que de muerte, un pescado al horno, y muy de vez en cuando tostón y lechazo y unas lonchas de ibérico y unas cortezas y el dulce de higo que me preparo en otoño para tener un higo al menos que llevarme a la boca después de comer porque me lo pide el cuerpo y ver crecer los tomates, salir a pasear con la perra, pero sobre disfrutar de su recibimiento cuando llego a casa después de dos o tres días de ausencia…, ¡impagable!

Y a ti, cosas semejantes… ¿o no? Y en el fondo o resumiéndolo o abarcándolo todo: la verdad, la bondad y la belleza.

- … y tantas y tantas cosas que quedan en el tintero forzosamente, porque me gustan, nos gustan, tanto… las cosas y la vida…

3 comentarios:

Angelus dijo...

- Escuchar: "gracias", "por favor"..., expresados con sinceridad.
- Escuchar un español correcto.
- Escuchar el silencio.

Saludos.

El pastor... dijo...

Escucha Angel: te invito a que leas, despacio, (como dices que te gusta) lo que acabas de escribir y al final le añades esto: es una tarde de mayo, la finísima lluvia que cae sobre el monte hace que el tomillo, el espliego, el cantueso...desprendan su aroma a raudales. Gotas, como perlas transparentes, cuelgan de las zarambujas (castellano rural) de los pinos. El amor, el 68 y ella 67primaveras, sube y baja, cogidos de la mano, los cotarros de arena entre la retama florida. Ella coge una rosa de San Juán y se la ofrece a su amor. Se abrazan, se besan,(como hace 50 años). Una ligera brisa hace que se desprendan las perlas y caigan al suelo imitando a la tormenta.
Una pareja de águila real danza en el aire entrelazando sus garras en el más tierno abrazo. Mientras, allá, en el fondo del pinar, un rumor de música nos llega, es... Adagio, de Albinoni.

Pero no te preocupes que ya estoy despierto de nuevo.

Un abrazo

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Gracias amigos por vuestros comentarios que hago míos porque sintonizan con mis pensamientos y mis gustos me hacen pensar y me estimulan. El adagio de Albinoni será la melodía que más he escuchado en mi vida, además del silencio. Gracias.