domingo, 6 de junio de 2010

DELHY TEJERO



EXTRAORDINARIA PINTORA y TRISTEMENTE DESCONOCIDA

Me alegra enormemente que el olvido, que se cierne con harta e injusta frecuencia sobre grandes personajes, uno de ellos la pintora zamorana, Delhi Tejero, desaparezca y se les siga recordando para mejorar nuestra sensibilidad y llevarle a la mente el oxígeno más propicio. Se le dedica en estos días una exposición en Valladolid, en la sala de exposiciones del Teatro Calderón y es una ocasión preciosa para conocer o volver a recrearse en los cuadros espléndidos de esta pintora excepcional.

Fue hace cinco o seis años y de la mano de Luis del Pozo, gran amigo y amigo, a su vez, de la familia de la pintora. Escribí en aquel momento estas notas a vuela pluma:
Era julio y en Toro lucía y quemaba implacable un sol de justicia. Nos dirigimos a una iglesia que, en su día, fue una ruina, para pasar a ser cuadra de animales, propiedad de un tratante de mulas de la zona, a quien se la vendiera el obispo del lugar, para llegar a las manos de un artista y aparejador, Javier Vila Tejero... que la está convirtiendo en un lugar donde vivir, como los ángeles, (él vive en el coro y dependencias contiguas), apasionarse por las cosas del ayer hermanadas con la modernidad y quedar absolutamente alucinados al contemplar y descubrir una sala de pintura impresionante y espectacular, por la originalidad de haber convertido la techumbre de la bóveda en un pequeño gran museo con parte de la obra de una mujer genial, tía carnal de Javier, nacida en Toro 1904 y que, por fortuna, desoyendo los deseos y casi órdenes paternas, huyó a Madrid, siendo adolescente, con el pretexto de aprender “corte y confección”, la norma establecida para las mujeres en los años 20. Hablamos de la pintora toresana Delhy Tejero.

Así encauzaría toda la capacidad creadora desbordante que se escondía en su cerebro, en su imaginación y en sus prodigiosas manos.
Sirvan algunos ejemplos, como muestra de quien pasó por diversas fases, corrientes y técnicas, dominándolas, y dejando una obra que se puede codear con lo mejor del arte de siglo XX.
Y me alegro de que Zamora y Toro, así como la Junta de Castilla y León y Caja España, hayan despertado y le estén dando en los últimos años el homenaje merecido y ahora en Valladolid se le dedique esta exposición abierta durante todo el mes de junio.
Demasiado moderna, vanguardista y avanzada para el tiempo áspero y oscuro que le tocó vivir llegó a dominar todos los estilos por los que pasó desde el realismo al surrealismo, pasando por la abstracción, la figuración, el cubismo, y al art decó, además de toda una época como ilustradora de diarios y revistas.

Aficionada a llevar cuadernos siempre consigo escribió: “Las maletas no se enfrían nunca para mí. Parece que en mi destino tengo siempre un equipaje a punto para escapar… No soporto la guerra, no resisto el ruido de la muerte que traen cada mañana los aviones. Y ahora España huele a sangre, a sangre y a mortaja. Ya no huele a naranjas ni a leche recién hervida... Una muchacha y una maleta como dos peregrinas tirando una de otra… Pero me queda el consuelo de la pintura. Y para mí la pintura es la vida… Trabajaré hasta que me extenúe, hasta que se me adelgacen las fuerzas, tanto, que ya no pueda sostenerme ni sostener el pincel, pero entonces sería capaz de pintar mentalmente para que los dibujos sean ideales, para que nunca se puedan transportar hasta la miseria material de la tela o el muro”.
Esta mañana de domingo nos hemos ido, Isabel y yo, a ver la exposición. Ha merecido la pena.

Si puedes, no te la pierdas.

6 comentarios:

Mª Jesús Prieto dijo...

Qué ventana más hermosa y fructífera nos has abierto esta semana Ángel.
No conocía a esta pintora, pero al leer tu entrada he buscado enseguida en internet. Y vaya sorpresa!
Su cuadro "Madres de la guerra" (1937) me ha dejado temblando durante horas, sobre todo porque estaba al lado de "Mercado en Zamora" (1934). El cambio en la atmósfera, los colores, la composición, el primer plano... derrota.
No hace ninguna falta entrar en las reflexiones que estas pinturas nos reclaman ¿verdad?
Gracias Angel, por hacernos mejores.
Besos.

Anónimo dijo...

Oye, Mª Jesús: si está en su mano, yo no pretendo que Ángel me haga mejor, simplemente quiero que me haga bueno, como Delhy Tejero por ejemplo. Mis amigos ya sois buenos.
Un abrazo.

Xoán González dijo...

Como María Jesús me he lanzado a buscar en la web algo de esta sugerente persona de la que nos hablas, Angel... Me ha encantado conocerla: paisana y universal... Me ha interesado su vida tanto más que su obra: una buena aproximación puede venirnos de la mano de este artículo de El Pais del 20.11.2005: http://www.elpais.com/articulo/portada/pintora/errante/elpeputec/20051120elpepspor_6/Tes

jubilación viene de júbilo dijo...

Pues yo no tengo tiempo de pararme a buscar y comentar pero me asomo siempre de vez en cuando para leer cosas buenas y bonitas de lo que tú piensas y de lo que nos traes de otros. Que lo sepas, nada más. Y que te alegres.

Rut dijo...

Gracias por los regalos que tan generosamente nos ofeces, Ángel.
Yo, que soy una pequeña egoísta, me los quedo todos!!!
Me lo sigo apuntando en mi eterna lista de cosas pendientes!!
Un abrazo

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Gracias amigos, gracias amigas: He estado con mi santa cuatro días en Asturias y la lluvia, que nos obligó a venir, nos ha recibido en nuestra tierra. Y otra lluvia siempre bienvenida, siempre bienhechora, me acoge y me obliga a poner los oídos atentos y el corazón en su sitio: agradecido. Seguiré fiel a la cita, también si no estáis, pero si me acompañáis, lo haré con más pasión, ilusión y entrega.
Y yo también me alegro de que estéis ahí.
Un abrazo de los fuertes.