jueves, 29 de abril de 2010

FRANCISCO BRINES, UNO DE NUESTROS MÁS GRANDES POETAS ACTUALES



Me acaba de enviar una amiga un poema de Francisco Brines, con motivo del premio que acaban de concederle, alegrándose de ello porque le considera gran poeta a quien admira y lee. Éste es el poema:

CUANDO YO AÚN SOY LA VIDA

"La vida me rodea, como en aquellos años
ya perdidos, con el mismo esplendor
de un mundo eterno. La rosa cuchillada
de la mar, las derribadas luces
de los huertos, fragor de las palomas
en el aire, la vida en torno a mi,
cuando yo aún soy la vida.
con el mismo esplendor, y envejecidos ojos,
y un amor fatigado.

¿Cual será la esperanza? Vivir aún;
y amar, mientras se agota el corazón,
un mundo fiel, aunque perecedero.
Amar el sueño roto de la vida
y, aunque no pudo ser, no maldecir
aquel antiguo engaño de lo eterno.
Y el pecho se consuela, porque sabe
que el mundo pudo ser una bella verdad".
Francisco Brines.

Y le he contestado así:
Yo también me he alegrado esta mañana del premio que le han dado. Curiosamente este fin de semana le he estado leyendo.
En su día, hace tiempo, escribí esto:

TIEMPO REZAGADO

Estoy leyendo y releyendo a uno de los grandes: Francisco Brines
"Vives ya en la estación del tiempo rezagado:
lo has llamado el otoño de las rosas.
Aspíralas y enciéndete. Y escucha,
cuando el silencio se apague, el silencio del mundo".

Tiempo rezagado ¡qué expresión más hermosa y plenamente poética por las imágenes que van adheridas a ella!, tal vez para contemplar como nadie la vida, despacio, calladamente, como se saborean las cosas bellas, y el otoño de las rosas…, pero sea como sea, lo importante es aspirarlas y encenderse como ellas se encienden de la mañana a la tarde y perfuman el ambiente y escuchar el silencio del mundo cuando el silencio se apague.
“Si a la vida se le exige poco y se le agradece lo que nos da, se está en el camino de la felicidad. Creo que la madurez, que en mi caso ya es más que eso, posibilita esa instalación tan sabia y tan justa”, dijo en una ocasión el poeta.
Y sigue:
"Antes que se dilate
la sombra de la noche
en que habrás de morir
y yo morirme,
álzame tu pañuelo
que, tras las montañas,
es un fuego de rosas,
y dime que la vida
fue un día fiel, y largo,
que supo de mi amor,
y amaré este cansancio".

Tema recurrente en este poeta, la muerte, la pérdida… desde donde crea el cántico a la vida. Antes de la llegada de la sombra y de la muerte, álzame tu pañuelo / que, tras las montañas, / es un fuego de rosas, imposible decirlo con tanta hermosura y peso poético y la necesidad de que nos digan que no fue en vano vivir y que para agradecerle a la vida su don y su fidelidad que todos sepan que la amamos. Esta vez no me he atrevido más que a hacer un pequeño comentario, pero tú puedes coger el vuelo y lanzarte a crear por tu cuenta y riesgo siguiendo la estela de este inmenso poeta de la llamada Generación del 50, compañero de Angel González, José Agustín Goytisolo, Jaime Gil de Biedma, Caballero Bonald, Carlos Barral, José Angel Valente y Claudio Rodríguez.
Y ahora, para terminar este a modo de homenaje, otro poema extraordinario de Francisco Brines, miembro de la real Academia y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana desde ayer:

ALOCUCIÓN PAGANA

"¿Es que, acaso, estimáis que por creer
en la inmortalidad,
os tendrá que ser dada?
Es obra de la fe, del egoísmo
o la desolación.
Y si existe, no importa no haber creído en ella:
respuestas ignorantes son todas las humanas
si a la muerte interroga.

Seguid con vuestros ritos fastuosos, ofrendas a los dioses,
o grandes monumentos funerarios,
las cálidas plegarias, vuestra esperanza ciega.
O aceptad el vacío que vendrá,
en donde ni siquiera soplará un viento estéril.
Lo que habrá de venir será de todos,
pues no hay merecimiento en el nacer
y nada justifica nuestra muerte".

Quédate a solas y en silencio y saborea de nuevo estos versos de uno (insisto) de nuestros más grandes poetas actuales.

5 comentarios:

Xoán González dijo...

"amaré ese cansancio"... cuando lo habitual es agotarse antes en ese empeño... Bien por Brines y bien por brindárnoslo, amigo Angel.

Rut dijo...

Gacias Ángel.
“Si a la vida se le exige poco y se le agradece lo que nos da, se está en el camino de la felicidad".
Amar la vida cuando a veces se nos presenta jodidamente extraña es difícil, pero tener arte para cantarla... eso, es otra cosa.

Conocía el trabajo de González, Gil de Biedma y Goytisolo (le he cantado tantas veces...)pero nunca me había acercado a Brines. Prometo ponerle remedio; merece la pena.

un abrazo
y mil gracias de nuevo por regalarnos estas joyas.

Anónimo dijo...

Es posible que sea este el día que más tengo que decir, pero no tengo ganas de decirlo. No me preguntéis por qué, porque no sabría responder ¿o tal vez si? ¡No sé!

Que seáis felices.

Mª Jesús dijo...

Angel, dices que los poemas de Brines retornan siempre a un tema recurrente, la muerte. Cierto. Pero con un matiz muy importante que, a mi, me admira: el conocimiento de la finitud no le arrodilla. Se mantiene firme hasta el final, apurando los últimos instantes con pasión:
"¿Cual será la esperanza? Vivir aún;
y amar, mientras se agota el corazón".
Besos para todos-as

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Gracias amigos/as: A Xoan, que no te quedes con el cansancio solamente, sino con la vida, aunque ya sé que lo haces. A Rut que te acerques, de la misma generación, a otro poeta inmenso, Claudio Rodríguez. A míster Anónimo, una pena, que teniendo tanto que decir, como siempre, no hayas tenido ganas de decirlo. Esperaremos. Y a Mª Jesús, de acuerdo, por eso insistí que la muerte y la pérdida son temas recurrentes en este poeta, pero es desde ahí, desde donde crea el cántico a la vida. "Vivir... y amar,mientras se agota el corazón".
Qué maravilla.
Un abrazo