sábado, 13 de marzo de 2010

UN FETO ES UN FETO, UN NIÑO UN NIÑO Y UNA BELLOTA NO ES UNA ENCINA




El chiste de El Roto, una vez más, es genial: “Entré en la iglesia y estaba vacía, salí a la calle y estaba ocupada por obispos y feligreses”.
Ni se puede ir más al fondo ni ser más certero. De nuevo ocupan las calles y, ahora, de nuevo, forran las paredes con grandes carteles. ¿Tendrá algo que ver todo este montaje con las iglesias vacías?
Pues bien, al Sr, Martínez Camino, Rouco Varela y Cía, hay que volver a contestar que no nos hagan comulgar con ruedas de molino, que ya está bien con la broma, porque un feto es un feto, un niño es un niño y un viejo es un viejo, como un espermatozoide es un espermatozoide, y como una bellota no es una encina, lo que nos lleva a muchos a pensar y deducir que decir que interrumpir el embarazo en las primeras semanas es un asesinato es pasarse un millón de pueblos y cometer el mayor de los insultos a quienes, como ellos, defienden, defendemos, la vida. Por favor, un respeto a la razón y a quienes piensan de otra manera radicalmente diferente. Si el Sr. Martínez Camino, los Rouco Varela y compañía no quieren interrumpir el embarazo, allá ellos, están en su derecho, y nosotros los respetamos. Pedimos que se comporten igual con nosotros. Nada más, pero que no nos vengan con insultos insufribles y dogmas que a ellos solos les atañen.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

No pensarias eso si hubieras visto un bebe de tres meses, con sus brazos y piernas, troceado y asesinado en el vientre de su madre.
Y si tan tolerante eres, respeta a los que no piensan como tú.
Antonio G.

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Si hubiera visto eso, realmente, un bebé de tres meses, tratado así, pensaría como tú. Pero yo he hablado de interrumpir el embarazo en las primeras semanas.
Y como creo ser tolerante no sólo no insulto a los que no piensan como yo, sino que los respeto, aunque no comparta sus ideas.
Gracias por entrar en el Blog.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Dice el DRAE: feto.- Embrión de los mamíferos placentarios y marsupiales desde que se implanta en el útero hasta el momento del parto.¿Correcto?
Según esto, si un feto no es un niño ¿esperamos al día del parto para decidir si le permitimos nacer?
Dejemos a los obispos con sus problemas, que bastante tienen. Este tema está muy por encima de lo que ellos piensen o digan.

Píldora para el día antes y también para los días posteriores, condón, ligadura de trompas etc. etc. etc. Aún así ¿es necesario el aborto?
Pero no sólo eso, ¿esperamos 14 semanas para que esté más formadito?
Pero es que además, no nos engañemos, con la trampa, podemos irnos hasta el día antes del nacimiento. ¿por qué digo la trampa? Pues porque sigue la misma
con la que yo estuve de acuerdo (ingenuo de mí) y que en un colegio católico defendí. ¡echalé guindas al pavo! ("peligro para la salud...)"
Tiemblo cada vez que veo, por tv, "nosotras parimos, nosotras decidimos" ¿Qué nos están diciendo?
¿que tienen la fuerza? ¿es eso?

Vamos a ver: ¿igualdad para la mujer? ¡pues claro que sí! y todas las preeminencias que goce el ser humano.Pero ojo con decidir por la vida de los otros, aunque nos hayáis parido.
Para no extenderme demasiado: controles, todos, pero los niños a trocitos ¡NO!.

Anónimo dijo...

Sólo se pide respeto a quien piensa diferente. ¿Tan difícil es comprenderlo? Ahora bien, el tema es bastante serio como para hablar de "trocitos". Trocear, es simplificar, y creo que la corriente de pensamiento de los que se apoyan en los púlpitos, las ondas, y ciertos canales televisivos, como tal, tiende a la simplificación. Con todo el respeto a la simpleza, como arte de escabullir el diálogo y la empatía. Puestos a simplificar, me apunto al carro: "Ellas paren, ellas deciden".

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Efectivamente: simplificando no se llega a ningún sitio y sobre todo cuando los temas son tan serios e importantes.
¿Puntualizamos?:
Para que un debate se mantenga en pie es absolutamente imprescindible respetar al adversario, ¿tan difícil es?
Segundo: el debate se desmorona, insisto, cuando entra el insulto y directa o indirectamente se llama asesino al otro.
Tercero: deben medirse más los conceptos y las palabras. Es distinto el concepto de vida, del de persona. Y me parece que no es de recibo hablar de trocear a bebés y utilizar un lenguaje escalofriante y apocalíptico.
Cuarto: ni podemos ni debemos dejar a los obispos "con sus problemas", cuando saltan a la calle y quieren invadirla como a nuestras conciencias sin el menor de los respetos a un pueblo soberano y aconfesional.
Un abrazo y si nos vemos con un café para alargar el debate

Angelus dijo...

No se trata de hacer lo que uno -en este caso, una- quiera y que los demás respeten sus decisiones. El Estado legisla, ejecuta y hace cumplir las leyes, además respeta y hacer respetar valores fundamentales como la propiedad, la igualdad y, sobre todo, la vida humana. ¿Tengo yo que respetar a un asesino y el Estado no perseguirle en razón de que haya obrado según el principio de libertad de acción? La respuesta es obvia. España es un estado aconfesional según la Constitución, ahora bien, en la práctica, un gran porcentaje de población por acción u omisión es cristiano, y el cristianismo (lo queramos o no) vertebra la vida de los españoles -2.000 años de tradición no se deben olvidar en este debate-. Puestos ya en situación, hay que decir que la Iglesia, como institución que "pastorea" la vida espiritual de buena parte de la población española, rige y dirige las conductas de los fieles hacia el camino de la salvación, según la doctrina cristiana, y es en ese carácter reconductor de comportamientos erróneos donde deben situarse las manifestaciones públicas de los obispos. Saludos.

Anónimo dijo...

Vamos a ver: ¿quiere alguien decirme que tipo de vida es? tiene piernas y brazos formados, tiene figura humana,y hasta un corazón que late. Os ruego que me digáis a que tipo de vida pertenece, porque resulta que en un programa de tv. preguntaron a la ministra de igualdad (para todos menos para el feto) si había vida en el feto, y su respuesta fue: sí; y añadió, pero no es vida humana. ¿Es un vegetal?
En cuanto a los obispos: dejémosles que hagan todo lo que la constitución les permita. Quiero decir que a mí me importa poco su opinión, si bien reconozco que es impensable que la iglesia permanezca impasible ante lo que consideran un asesinato.
Más: el primer comentarista parece haber visto, con sus propios ojos, un "feto" troceado dentro del vientre de su madre. Si esto es así, que debe decir ¿que aún no había habido tiempo para que las distintas partes se unieran y formaran el ser?
Y sigo: ¿si yo estoy convencido de que tal como está aprobada esta ley, a mi modo de ver, permite el asesinato, debo aceptarlo? Pues verán, yo digo que jamás me convertiré en complice de lo que considero una muerte atroz. ¿que ustedes creen que es un derecho que la madre tiene sobre la vida del no nacido? pues adelante. Pero si en mi mano estuviera yo la derogaría.
Y para (no) terminar: amo la vida , amo la libertad, pero la de todos, también la del no nacido y me considero tan libre que no hay partido político que sea capaz de apearme de mis convicciones, porque, para mí los partidos políticos son el menor de los males.
Así que, aunque parezca obvio, el que roba es un ladrón y el que mata un asesino. ¿que otros no piensan así? ¡Ya lo sé! Por eso somos distintos.
Y ahora sí, termino, pero por si acaso quiero dejar bien sentado: tuve una madre de excepción, dos hermanas envidiables, una esposa, por la que daría la vida, que me aguanta durante 50 años, una hija a la que adoro y dos nietas que me traen loco. Quiero decir: Todo lo mejor para ellas.
Y ahora dos abrazos, porque en mi anterior intervención, debido a que el tema me afecta mucho, se me olvidó, pero os quiero casi tanto como a los niños.

Anónimo dijo...

Con todo el cariño y el respeto que yo le tengo, señor De Castro, debo decirle, como hombre de campo que soy; que si bien cuando la bellota cae en el otoño no es una encina, si el agricultor la introduce unos centímetros, en la tierra, cuando usted vuelva por el lugar, en primavera, observará un pequeño abultamiento. Pues bien: si usted pega un golpe de azadón sobre el abultamiento, se habrá cargado una encina con sus profundas raíces y su pequeñas hojas. Una encina que sólo necesitaba que nadie diera el azadonazo y la dejara crecer para con el tiempo producir más bellotas y así crear el bosque.
Pruebe, aunque sea en una maceta, y verá cómo se obra el milagro.
Reciba un entrañable abrazo.

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Con el mismo cariño y respeto: La metáfora de la bellota y la encina la tomé del filósofo Jesús Mosterín a quien admiro y sigo por su enorme respeto a la vida, los animales y la naturaleza, entre otras muchas cosas, y como él explica vale para diferenciar lo que es sólo posibilidad de lo que ya es, como el embrión humano (que tiene vida humana pero no es persona) y la persona. Con ello tratamos de intentar desculpabilizar a un 99´9% que estarían dispuestos a ayudar a interrumpir el embarazo a sus mujeres, hijas o nietas en el caso de que fueran violadas por un individo con SIDA, por ejemplo, en cuyo caso creemos que tampoco es un asesinato, porque interrumpir el embarazo en ése y en otros supuestos no lo es; y al mismo tiempo defendemos las leyes de nuestro país democrático, como el de tantos y tantos otros países, que lo regulan y lo permiten y por ello no se nos ocurre llamarles asesinos o decir que fomenten el asesinato. Ése es el tema y el quid de la cuestión.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Ningún título que oponer al filósofo, como no sea el doctorado que adquirí en la Escuela Nacional hasta los 14 años y mi contacto con la naturaleza el resto de mis casi 68. Por eso he aceptado la metáfora de la bellota porque viene como anillo al dedo.
Entiendo perfectamente el concepto que el filósofo tiene de lo que es persona: "supuesto inteligente" es lo que dice el DRAE. en su acepción séptima. Según esto ¿que hacemos conmigo y tantos otros que no tenemos esa capacidad?
Que pena me dan, desde mi analfabetismo, los grandes pensadores que se asoman a la vida a través de su cóncava mirada.
Me va a permitir, señor De Castro, se lo ruego, la opinión que tengo de usted: usted no permitiría que una mujer violada (el violador tiene algo más grave que el sida: es violador) tuviera que llevar en sus entrañas el fruto de un monstruo; ni yo tampoco. Pero usted no aconsejaría esperar 14 semanas para castigar al fruto de la violación; ni yo tampoco.Usted no dudaría, si la vida de la madre peligra y ella así lo decide, en seguir adelante con el embarazo; ni yo tampoco. Usted no sé lo que haría ante una deformación del feto; yo lo dejaría en manos de ustedes,los que sabéis más de esto,
porque yo nací con una enfermedad congénita, quizás de las que, de haber sido ahora, no me hubieran permitido ver la luz.
Usted es tan antiabortista como yo.
Usted ama la vida tanto como yo.
Usted no sería capaz de provocar un aborto. Pero es que hay más: hoy se puede levantar la bellota del suelo antes de que empiece a germinar, ¿o nos produce más satisfacción arrancarla?
No se esfuerce señor De Castro, usted ama la vida y la libertad y si usted viera, a través de esos métodos tan modernos, a uno de sus nietos se le caería la baba y eso antes de las 14 semanas ya se vé.
Ahora le ruego me perdone si he invadido un poco su espacio natural,pero es el concepto que tengo de usted.
Reciba un fuerte abrazo

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Mi querido anónimo: ¿Que qué hago contigo, por no ser doctorado, ni filósofo? Lo que estoy haciendo ¿o acaso te he preguntado los títulos académicos que tienes? Ya sabes que todos somos un poco analfabetos y un pelín sabios. Y además la sabiduría no se mide por los títulos y méritos similares. Pero como parece, lo creo, que me conoces bien, naturalmente estoy a favor de la vida, de la libertad, de la tolerancia y el respeto máximo al otro, y en este tema tan delicado y tan serio, al final, como ni tú ni yo tenemos que interrumpir el embarazo dejemos la última palabra a ellas y desde el respeto a su decisión estemos siempre a su lado, sin descalificaciones, insultos y penalizaciones.
Y aunque veamos este asunto con alguna discrepancia,el pensamiento divergente es muy rico, no pasa nada, sólo queda que tendremos que tomar en breve algún café.
Un abrazo

Anónimo dijo...

El tema no es permitir la interrupción del embarazo en las primeras semanas por una violación o casos similares. El tema es que la ley aprobada permite el aborto SIN RAZON ALGUNA, o sea, por puro capricho, hasta casi los tres meses de embarazo. Y permite el aborto hasta casi los siete meses simplemente porque algun medico diga que el nacimiento del niño seria peligroso para la salud de la madre... incluida la salud mental. O sea, bastaria con la firma de un medico o psiquiatra para cargarse al niño de siete meses.
Esa ley, como se ha aprobado aqui, que practicamente amplia el aborto libre al simple deseo de la madre, no existe en otros paises
Antonio G.

Fran dijo...

Que dificil resulta en ocasiones dialogar respetuosa y amigablemente, en especial algunos temas de gran interés y lamentablemente, en mi opinión, excesivamente manipulados. No entiendo el afán de aplicar a los demás nuestros posicionamientos dando por sentado que la razón, toda la razón, está siempre de nuestro lado.
Me produce un serio malestar la opinión de que alguien que desee abotar dentro de los limites marcados por la ley lo haga casi por capricho, no se puede rebajar asi, como tampoco hablar de trocitos, sobre este asunto.

Xoán González dijo...

Me ha encantado el debate generado, amigo Angel... pura dialéctica como se espera de los seres pensantes con conciencia... amables púgiles con guantes de seda... nada que añadir salvo reparar en el pequeño detalle de que los obispos hablan básicamente para sus adeptos y que no deberían darse por aludidos quienes no les tienen en ninguna consideración, como a mí me la trae al pairo lo que moralmente "legisle" el máximo representante de la Corte Suprema de Justicia Islámica o Gueshe Kelsang Gyatso del Centro Budista Vajrayana de Madrid, por citar a alguno de los demás representantes de la espiritualidad oficial.
Simplificar la cuestión a que un feto humano no es un ser humano, es pretender obviar a Aristóteles cuando se refiere a que "El ser no sólo se toma en el sentido de sustancia, de cualidad, de cuantidad, sino que hay también el ser en potencia y el ser en acto, el ser relativamente a la acción".("Metafísica, libro IX, 1). Por ser en acto se refiere Aristóteles a la sustancia tal como en un momento determinado se nos presenta y la conocemos; por ser en potencia entiende el conjunto de capacidades o posibilidades de la sustancia para llegar a ser algo distinto de lo que actualmente es. Un niño tiene la capacidad de ser hombre: es, por lo tanto, un niño en acto, pero un hombre en potencia. Es decir, no es un hombre, pero puede llegar a serlo.

ÁNGEL DE CASTRO GUTIÉRREZ dijo...

Gracias Xoan por añadir leña al debate. Y me alegra que cites nada mnenos que a Aristóteles que lo tenái muy claro, pero hay que sacar las conclusiones debidas y así lo entiendo yo: potencia es lo que puede llegar a ser. Acto es lo que está acabado. Bien claro, ¿verdad? Una bellota no es una encina, puede llegar a ser una encina. Un embrión no es un bebé, ni un hombre, ni una mujer, puede llegar a serlo. Si se interrumpe el proceso, la iglesia dice que es pecado, vale, para ella y sus fieles y los países democráticos, la mayoría de Europa, por ejemplo, dicen que no es delito, por lo tanto que no es asesinato. ¿Vale? Respetamos a los obispos cuando dicen y actúan, pero en absoluto cuando hacen política y desde su fe y su moral intentar dirigir y gestionar el gobierno de los pueblos y que éstos acepten sólo su moral.
Un abrazo

Xoán González dijo...

Jejeje... me encanta el fuego, ya lo sabes... Por eso ya no dejan hacer barbacoas en el campo (en ese afán de prohibir que suelen tener los gobiernos) "para que no se hagan grandes"...La sanción (incluso cárcel) me dolería más que las amenazas de un infierno en el que casi nadie cree. En esto nos hemos convertido... pero una hoguerita chica (como tú bien dices) no es un incendio... ¿es esa ley entonces también injusta?.

Anónimo dijo...

Me gustaría puntualizarte Xoan (aunque quizás sea demasiado tarde), que si los obispos hablas para sus adeptos, lo hagan en sus lugares, es decir, en sus iglesias. Cuando se dedican a ponerme un cartelon de x metros por x metros enfrente de mi casa que tengo que ver todos los días llamandome asesina, tengo todo el derecho del mundo a sentirme aludida, ya que invaden el espacio que es de todos, por lo que se referirán a todos, en este caso, todas... no?

Por otra parte, no defiendo el aborto por capricho, pero tampoco creo que deban pagar justas por pecadoras, y aunque parezca que son muchas las que abortan por capricho, seguro que son más las que abortan con dos dedos de frente, con motivos racionales, pensados y estudiados (recordemos que un aborto no es un buen plato de gusto para ninguna mujer, y como tal me ofende que se hable tan a la ligera de algo que sólo yo siento físicamente), y porque haya locas de la vida que aborten igual que se compran un chupachups (aunque en la práctica no es tan simple), esas otras racionales no tienen por qué perder el derecho a abortar de una manera respetuosa y libre.
Creo que todas esas locas de la vida una de dos: o ya se las apañan para abortar de la manera que sea, o tienen un niño que crece en un ambiente poco apropiado y lleno de carencias. qué me parece? que en ambos casos el aborto regulado elimina problemas: para las que quieran abortar si o si, por lo menos lo hacen en unas condiciones mínimas, y para las que tendrían un bebé al que no sabrían educar, se les da la opción de aplazar la maternidad.
El problema no es el aborto, el problema es la educación (tachán):con una base de educación (sexual entre otras) responsable, consciente y consecuente, muchas de esas locas de la vida nunca habrían llegado a serlo.
Un simpático saludo para todos.
Firmado: una joven que se siente libre, consciente y responsable de su cuerpo y de su maternidad.