martes, 30 de junio de 2009

6.- LA LUZ DE LOS MEJORES, CUANDO SE VAN, ES ALARGADA

Queda un vacío, difícil de llenar, porque, en ocasiones, han llegado a ser insustituibles y su muerte es una pérdida, se mire como se mire. Pero el poso que dejan desde el más profundo de los sentimientos hace que todos los resortes se pongan en pie para alertar a la memoria y hacer que su imagen perdure en el tiempo, lo que nos hace mejores al seguir sus huellas, no defraudarles, porque su luz sigue siendo alargada y necesaria en todo momento para recorrer las sombras de las muchas noches que nos aguardan.
Tras su muerte, paradógicamente, el mundo es mejor, más habitable y esperanzador el vivir, porque es como una sacudida que emergiera en las conciencias y explotara nuestros mejores deseos y valores. El corazón de la inmensa mayoría se encoge, pero a la vez bombea satisfecho para que su recuerdo permanezca en la memoria y la espolee permanentemente.

· Es VICENTE FERRER, grande entre los más grandes: luchador anarquista en la Batalla del Ebro, jesuita misionero, abandona la orden y se entrega de por vida a los demás, libre de toda atadura. Su mayor estrategia “la acción”, que le permitirá poner en marcha cientos de proyectos para sacar de la pobreza a los más pobres de entre los pobres a través de la planificación familiar, la implicación de los ciudadanos en su desarrollo, la explotación del agua, la utilización de los micro-créditos, la construcción de viviendas, escuelas, hospitales… y una filosofía fundamental, clara y tajante: ayudar, desde una lucha activa contra la pobreza y sin ningún tipo de paternalismo y hueca caridad, para que los pobres salgan de su miseria y consigan su independencia y su autonomía.
“Miles de parias, dicen las crónicas, expresaron su cariño a Ferrer con su presencia, viniendo de pueblos lejanos y portando un sol y un calor de extremo rigor”.
¿Y no te preguntas a qué se debe tanto silencio de la Iglesia Católica, desde el papa Benedicto XVI hasta Rouco Varela y la Conferencia Episcopal? ¿Y no te escandalizas? Yo sí, me lo pregunto indignado y me escandalizo de su silencio, tan dados a hablar de lo divino y de lo humano sin ningún escrúpulo. Pero entiendo, no es de los suyos. Y pena me da.
Su luz, a pesar de todo, es alargada en tiempos de sombras y de crisis y bienhechora como lluvia de primavera. Larga vida, padre Vicente Ferrer, en nuestra memoria.

· Unos días antes es TENCHA BUSSI, la viuda de Salvador Allende. Escribe el escritor chileno, Arie Dorfman, buen conocedor de la familia Allende, que el dolor y la pérdida, tras la muerte de su marido, “lejos de haberla destruido, la habían agigantado y supo representar ante el mundo un pueblo violado, Chile”. Recorrió muchas ciudades del mundo, trabajando para que un día se borraran las profundas manchas de la injusticia y volviera la democracia a su país y, en lugar de ejercer de abuela de sus nietos, alargando un duelo de muerte, se convirtió en madre, hermana y abuela de la mayor parte de los chilenos con un compromiso ejemplar a lo largo de su larga vida.
Su luz es admirable.

· Dos días después es EDUARDO PUELLES, policía nacional, vasco de Baracaldo, asesinado por la banda asesina de ETA. Tiene razón su hermano al no querer denominarlo “víctima” sino “gudari vasco”, un hombre dedicado también de por vida a proteger la seguridad de sus conciudadanos. Éste sí es un valiente soldado vasco y no los asesinos etarras. Que nadie confunda los términos y prostituya las palabras. Y “uno de los nuestros” como ha manifestado el lehendakari Patxi López, en un discurso claramente diferente de todos los anteriores, y así lo ha sabido valorar la inmensa mayoría.
La luz de este policía vasco, estoy seguro, será alargada en su tierra como en toda España en tiempos de miseria asesina y posibilitará el final de ETA, porque así lo deciden todos y cada uno de los españoles, vascos incluidos, naturalmente.
Bella y estremecedora la cabeza alta de la viuda en los funerales, en pie, árbol erguido, de una dignidad inquebrantable, diga lo que diga algún impresentable del PNV: “Lo único que han conseguido es dejar dos huérfanos y una viuda; no van a conseguir nada más. Son asesinos, no son políticos, no son presos políticos, eso es mentira, son asesinos”, dijo, sin lágrimas en los ojos. ¡Pueblo vasco, óyelo bien!

Vicente Ferrer, Tencha Bussi, Eduardo Puelles no deben caer en el olvido, porque su luz sigue siendo alargada y nos hace mejores.

1 comentario:

Gaudencio dijo...

Para no dar cancha a infalibles iluminados sólo quiero decir:DESCANSE EN PAZ SAN VICENTE FERRER