miércoles, 8 de julio de 2026

¿VINO DE VERDAD EL PAPA A ESPAÑA?

 




1.- LAS PREGUNTAS DE UN NIÑO DE 6 AÑOS AL PAPA
Estas son las preguntas de Renzo, que a sus seis años le expuso a León XIV sobre Dios y el mundo, que eran ni más ni menos que algunas de las cuestiones a las que lleva dos milenios intentando responder la teología. “¿Por qué mi papá y mi mamá están tan preocupados? ¿Por qué mi papá tiene tantos trabajos? ¿Por qué hay tantas personas que viven en la calle? ¿Dios quiere que haya pobres y ricos? ¿Por qué hay tantos abuelos solos si son tan importantes? ¿Por qué hay personas a las que les pasan cosas malas y a otros no?”.
No me consta que se las respondiera.
Yo, desde luego, no me atrevo ni a balbucear. Y están ahí interpelándonos a todos.
2.- LAS VIÑETAS EN LA DIANA
Las viñetas de los buenos humoristas, excelentes en este caso, tienen la virtud de decir mucho con muy pocas palabras y unos simples rasgos. Tremendos los silencios, tan elocuentes, solo unas palabras ante los obispos, sobre lo que no es una “plaga”, ni una “llaga o herida”, que enseguida muchos comentaristas se dieron cuenta del error, porque claramente es un “delito” que tiene pasar por los Juzgados, la pederastia de los clérigos, abuso y agresión sexual a menores. Naturalmente: “Cada persona herida debe encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación”, que dijera el Papa, bien, pero hay que añadir algo más y muy importante, reparación y paso por la Justicia, porque, además de profunda herida, es delito, que debe ser juzgado y reparado.
3.- SIETE MINUTOS DE APLAUSOS
Aplauden todos, aplauden mucho y no dejan de aplaudir (siete minutos son muchos minutos, y lo notan las manos cansadas de tanto aplauso), porque todo iba no contra ellos, sino contra los otros. Se notaba en sus rostros y en la vehemencia de sus manos que estaban pensando en la zurra que les daba sus adversarios. Un circo, pena da y mucha vergüenza.
El Papa satisfecho de los aplausos, con una sola excepción que casi nadie advierte, sin apreciar si sus palabras y silencios les daba igual. Más circo, más pena y también mucha vergüenza.
Y, ay, qué poco duró su mensaje de paz y de respeto a la dignidad de todos: “Igual dignidad de todos los humanos” o ”Nadie pude arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano” o “Los valores cristianos son incompatibles con algunas posiciones políticas”... A las 24 horas después ya estábamos enzarzados de mala manera los unos y los otros, los otros y los unos. Miro a la calle, y hay mucha quietud, menos mal.
Yo sigo y sigo haciéndome la misma pregunta: ¿Vino de verdad el Papa a España, o todo fue un espectáculo que se lo llevó el viento al instante aunque algunos jóvenes levitaran como si estuvieran viendo a Dios? Parece que vino, pero pareciera no haber estado, y solo ha pasado un mes. es lo que tienen algunos acontecimientos, que dejan muy poca huella.
https://youtu.be/x5oGW6kv08A?si=ukAIJwoNcGgwTlwc Piazzolla(Пьяццолла) – Oblivion - Mario Stefano, bandoneon
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