miércoles, 25 de febrero de 2026

ME QUEDA MUCHO POR VIVIR...

 

“Me gusta pensar que me queda mucho por vivir, que aunque no lo viva yo, lo va a hacer otra gente y va a ser mejor”. Miguel Ríos.
No sé si a otros les pasará, a mí sí, que cuando una frase como esta, o una imagen singular, o una palabra como lanzada al viento para que el viento la resguarde..., me entra un gran contento en el alma y me digo: Ahí tienes un artículo en germen y comienzo a trastearlo, trabajarlo y un poco a jugar con él hasta que lo veo hecho y casi derecho y ando con deseos de ir al ordenador a perfilarlo del todo, hasta decir después de muchas veces en el trasteo: “¡No lo toques ya más / que así es la rosa!”.
Estuvo inspirado Miguel Ríos cuando se manifestó así. Es bueno pensar, y que nos guste, que nos queda mucho por vivir, y siempre es mucho, sean unos días o algunos años, si se viven con intensidad y calidad de vida, y lo verdaderamente importante y generoso es que si no lo vivimos nosotros, lo vivirán otros, otra gente, y además, con la sana y limpia mirada pensando y deseando de que sea mejor.
Conoces el libro "Martes con mi viejo profesor" de Mitch Albom, y si no, te lo recomiendo: Allí viene esto tan hermoso:
“Érase una ola que va saltando por el mar cantarina y feliz. Disfruta del viento y del aire libre, hasta que se da cuenta de que las demás olas que tiene delante rompen contra la costa.
-Esto es terrible, se dice, y se asusta de lo que le va a pasar en breve.
Y se entristece profundamente.
Otra ola al verla, le dice:
-¿Por qué estás tan triste?
-¿Es que no lo entiendes? Todas vamos a rompernos, vamos a deshacernos, ¿no es terrible?, le contesta.
Eres tú la que no lo entiende, le dice, tú no eres una ola, formas parte de mar. Parte del mar, las olas, y nosotros, parte del mundo”.
Hermoso, en verdad, y bien clarificador: Somos parte del mar, como las olas, parte del mundo, y no desaparecen cuando nosotros nos vayamos, las olas siguen y siguen..., como la vida.
Pero la verdad es que aún nos queda mucho por vivir, me queda mucho, y en ello estoy, no dejando nada al desaliento, a la pereza de vivir sin ganas, dejando que los muertos entierren a los muertos, que hay muchas batallas que ganar, artículos que escribir, llegar a otros tantos cuadernos-libros, y no enterrar ningún sueño, ninguna pasión que nos demuestre que seguimos vivos y bastante íntegros... y que dure lo que dure: tres días, ocho meses o diez años, eso es muchísimo.
Gracias, Miguel Ríos, gracias, viejo profesor.
https://youtu.be/b1Z4PAZX9Bs?si=Q2kT0Kx6B4HhDoaa Rhiannon Giddens - Wayfaring Stranger
Rhiannon Giddens - Wayfaring Stranger

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