Comencé a escribir en cuadernos en la Escuela y sobre todo en el Seminario en donde entré a los 12 años y llené unos cuantos en los 12 años de carrera. Y los abandoné. Volví sobre ellos más tarde y me aficioné como paso previo a mis libros que iban saliendo con el trabajo en la Diputación.
A partir de la jubilación, en cuanto entré en Facebook, y en min blog, comencé a escribir dos artículos semanales, casi todos directamente al ordenador bajo el título “Los Cuadernos del Otoño”. Y ahí están esos 25, sí, 25 completos, a razón de 100, 2.500 artículos, y yo satisfecho, porque si uno no está satisfecho de sus hijos, ya me dirás. Como si no hubiera hecho otras cosa, y sí, he hecho algo más que escribir, te lo juro.
Me gustaría hoy escribir en este artículo una serie de haikus, greguerías, aforismos, sentencias breves, no haría falta que fueran lapidarias, algo pomposo e inabordable, por lo que escogeré el nombre de frases atropelladas que le irían más al caso, algo así:
Compro un nuevo cuaderno y me voy a casa como un relámpago. Tantas son las ganas de escribir la primera página y comenzar en buena racha.
Abro el cuaderno y la primera página me invita al parto que, aunque sea el parto de los montes, será bienvenido.
La página en blanco no deja de ser un desafío pidiendo guerra. “Nada mejor que una página en blanco”, venía a decir, Cristina Fernández Cubas, maestra como nadie en el relato breve.
Si pienso en mi vida es cierto que puedo decir: Yo soy yo y mis cuadernos, tanto como mis circunstancias, y todos mis días transitan por sus páginas.
Puedes pasar. Esta vez pago yo. Mi casa está encendida, la puerta abierta.
Ahora te toca a ti. Toma una página y escribe cuanto se te antoje, tuya es la aurora.
Y ve cómo vuelan y vuelan..., palabras que son pájaros, pájaros que son palabras, que harán su nido y de paso se quedarán un rato en los cables de la luz como notas musicales armonizando la tarde.
Está claro que todas sus páginas son frutos sazonados de una cosecha abundante y libre.
Palabras que van y vienen, reposan y al rato dejan el nido y toman vuelo.
Todos a una: pájaros y palabras van volando a toda prisa por el cielo surcando mares. Les di paso y salieron 3 haikus:
1.- Por cada raya
un sueño en el camino,
libre la meta.
2.- Punto y seguido,
los puntos terminales
no sin mi lema.
3.- Van por el aire,
palabras mensajeras
como mis sueños.
Descubre y observa que todas mis páginas son ventanas abiertas y que tuyo es el paisaje.
Y la pregunta clave y temida: ¿Habrá lectores asomándose al pozo de los sueños? Al menos yo. Para eso son mis cuadernos, para asomarme. Y tú serás bienvenido, bienvenida, si te asomas.
https://youtu.be/My6o35BXEO8?si=eKvAOC0_DBh5Cm_- Bésame Mucho - In A Style You've Never Heard | Russian (Uno de los boleros más famosos en versión rusa. Pues no queda tan mal de fondo a mis cuadernos).
Aunque para fondo-fondo pondría esta canción de Aute que contrapone la armonía humana (la belleza) a la barbarie. Así quisiera que fueran mis Cuadernos:
https://youtu.be/uxYdyXGHZxs?si=WMfAabkqGLmmNvWv Aute - La Belleza
Ver menos

1 comentario:
Aunque no llegue mi imaginación, mi sabiduría , mi facilidad...y mi positivismo para tanto, algo me queda, y en dina 4, ya tengo mis 6 libros...no son originales, pues las ideas son tuyas, pero me gusta tenerlos .Gracias profe por el ánimo que nos das. Una alumna de las menos aventajadas...
Publicar un comentario