viernes, 9 de noviembre de 2012

MATRIMONIO HOMOSEXUAL /4

AL GRANO

En la casa del Padre, se nos dijo, hay muchas moradas, y añado yo, de mi cosecha particular, que en la casa de los dioses y de los hombres, éstos siempre más atentos a las cosas de aquí abajo, pueden coexistir muchas familias, diferentes, dispares, y las que quizá no deban son aquellas disparatadas y arruinadas por los celos, el machismo, la desarmonía, los malos tratos, el desamor, el infierno... 

Defender únicamente la familia tradicional va en ADN arcaico y monolítico de algún ministro, muchos obispos, cardenales, sacristanes, monaguillos y mucha gente del PP que ni sí, ni no, sino todo lo contrario y a bailar al sol que más calienta.

Las palabras, siempre de lecturas multiformes y polivalentes, son instrumentos que nos hemos ido dando los seres humanos para entendernos, comunicarnos mejor, pero nunca para lanzarlas como si de dardos y cuchillos afilados se tratara. La palaba matrimonio no es ni más ni menos que las demás y está al servicio de los hombres y las mujeres para que, a lo largo del tiempo siempre cambiante, pueda contener los sentidos y significados que desde la libertad y responsabilidad le concedamos. Y no sé por qué un monseñor, un obispo, un cardenal o un  sacristán van a tener la patente de corso para ser más libres y responsables en el uso de la palabra y en el comportamiento de dos seres que conforman una familia y quieren constituirse en matrimonio. Porque, ¿no querremos comparar este acontecimiento que a nadie obliga, con el ejemplo de la mezcla imposible de peras y manzanas, que nos dio de forma tan estrambótica, un personaje político de nuestros días?

Maricón era una palabra insulto y hazmerreír en chistes de bar y pandilla, pero se ha convertido por fortuna en homosexual (puede ser tu hijo o tu hija, no te precipites) que nos merece todos los respetos y apoyos.

Y aunque tarde (con frecuencia la sociedad va por delante, como en los deshucios) el Tribunal Constitucional ha validado el matrimonio homosexual al rechazar el recurso del PP contra la ley que lo legalizaba. Enhorabuena.

1 comentario:

Mª Jesús PRIETO dijo...

Es una ampliación de derechos por la que nos tenemos que dar la enhorabuena toda la ciudadanía.
Ya era hora.